Muy brevemente quiero utilizar una preciosa fábula atribuida a “Esopo”. Cayó en mis manos hace un tiempo y habla sobre la capacidad de brillar sobre aquellos que gustan de la opacidad.

Cuenta la historia, que una serpiente comenzó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía asustada y a toda velocidad de la predadora, pero ella seguía siempre atrás.

Huyó durante un día… dos días… y al tercer día, ya sin fuerzas la luciérnaga frenó y dijo a la serpiente:

-¿Puedo hacerte tres preguntas?

-No acostumbro a otorgar ese privilegio a nadie, pero como te voy a devorar… ¡pues pregunta!

-¿Pertenezco a tu categoría de alimentos?

-No -contestó la serpiente…

-¿Te he hecho algún mal?

-No… -volvió a responder.

-Entonces, ¿por qué quieres terminar conmigo? -siguió la luciérnaga.

-¡Porque no soporto verte brillar…! -terminó diciendo la serpiente.

Moraleja:

La mayoría de pymes con criterios de gestión en valores, buen gobierno e integridad, en un momento u otro han llegado a ese punto de brillo que hace sentirse molestos y amenazados a defensores de la opacidad, preguntándose el porqué de esa reacción negativa, cuando no han hecho daño a nadie por el mero hecho de ejercer la transparencia.

Si eres luciérnaga, por mas que te lo propongas nunca dejarás de brillar. “Es tu naturaleza”

Tampoco podrás librarte de las amenazas y deshacerte de las serpientes, también forman parte de la naturaleza.

Aprovecha tus alas, vuela alto y brilla. Aunque moleste, “sigue brillando"

Antonio Javierre,

Director general de Javierre S.L.  y Secretario General de la Red Española del Pacto Mundial.