(*Fotografía cedida por Daniel Losada)

Hoy en día las salas de reuniones de las empresas están repletas de gente que no deja de hablar de innovación, búsqueda de oportunidades y desarrollo de negocio. Se dedican miles de horas a preparar presentaciones de power point con planes estratégicos y presupuestos ambiciosos. Pero cuando intentamos hablar de lo más básico, como son los “derechos humanos”, la gente se mueve incómoda en su silla preguntándose qué tienen que ver los derechos humanos con el día a día de una empresa.

La gente se mueve incómoda en su silla preguntándose qué tienen que ver los derechos humanos con el día a día de una empresa

Pocas personas recuerdan que la Declaración de Derechos Humanos de 1948, que cuenta con 30 artículos, o la Declaración de la OIT, relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, nos proporcionan el estado de bienestar que nos permite hoy en día celebrar reuniones en salas de trabajo semejantes.

Desde el Pacto Mundial de Naciones Unidas, organización enfocada a la promoción de unos Principios básicos de acción entre las empresas en materia de Derechos Humanos, Normas Laborales, Medio Ambiente y Lucha contra la corrupción, trabajamos diariamente para que las personas recuerden que todos los miembros de las organizaciones, directivos pero también empleados, cuentan con un alto grado de responsabilidad en el respeto a los derechos humanos de las personas que les rodean, es decir, de sus “grupos interesados”. Y trabajamos para que todos y cada uno de nosotros no olvidemos de dónde venimos y qué nos ha permitido llegar hasta aquí.

John Ruggie, representante especial del Secretario General de Naciones Unidas, publicó en el año 2008 un marco conceptual (Proteger, Respetar y Remediar) para que las empresas y los gobiernos conocieran cuáles eran sus responsabilidades en materia de derechos humanos. Este marco, excesivamente teórico para el mundo empresarial, se hizo operativo en el año 2011 a través de los “Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos” que actualmente se conocen como “Principios Ruggie”: un conjunto de 31 principios que clarifica el papel de las empresas y de los gobiernos en el cumplimiento de los derechos humanos y delimita las responsabilidades de ambos.

Tanto el marco conceptual como los Principios de Ruggie nos recuerdan que los 30 artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Declaración de la OIT siguen vigentes y puede aplicarse a cualquiera de las realidades empresariales actuales.

Directora General de la Red Española desde 2007, desde el comienzo de la Red Española en 2005 su labor ha sido fundamental en la creación y consolidación de la asociación, considerada por Global Compact como la Red Local más activa a nivel mundial. Isabel es, además, una reconocida experta en los Diez Principios del Pacto Mundial así como una ponente habitual en eventos tanto a nivel nacional como internacional.

  • Isabel Garro
    Isabel Garro
    DIRECTORA GENERAL
Isabel Garro
DIRECTORA GENERAL

 

Directora General de la Red Española desde 2007, desde el comienzo de la Red Española en 2005 su labor ha sido fundamental en la creación y consolidación de la asociación, considerada por Global Compact como la Red Local más activa a nivel mundial. Isabel es, además, una reconocida experta en los Diez Principios del Pacto Mundial así como una ponente habitual en eventos tanto a nivel nacional como internacional.

En 2015 Garrro ha sido elegida Presidenta del Consejo Asesor de Redes de Global Compact, el órgano eque asesora a Global Compact en la toma de decisiones de alcance regional.

Isabel Garro es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pontificia de Comillas, ICADE E-2 y ha realizado estudios de postgrado en IESE Business School.

La pregunta es ¿de qué manera contribuimos desde la silla de una sala de reuniones cualquiera a respetar los derechos humanos? La respuesta va desde lo más obvio, como es respetar el derecho al trabajo, a un entorno laboral sano y seguro o a la igualdad de oportunidades, hasta aspectos como respetar el derecho del consumidor a recibir información veraz o garantizar mecanismos de denuncia en caso de que se produzcan violaciones de dichos derechos.

Hemos de entender que el único requisito para hablar en clave de derechos humanos es ser consciente de cuáles son esos derechos y de qué manera nos afectan.

Por ello, organizaciones como la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas sigue trabajando para que en las salas de reuniones de las empresas de nuestro país se hable de los derechos humanos con la misma naturalidad que se calcula el retorno de la inversión.

Isabel Garro.

Directora General de la Red Española del Pacto Mundial