A medida que la crisis de refugiados mundial continua o se recrudece por  Europa, Oriente Medio y África, Global Compact, en colaboración con la Agencia de Refugiados de la Naciones Unidas (ACNUR), y con el apoyo de otras entidades de la ONU, la sociedad civil y las organizaciones sin ánimo de lucro, anima a las empresas, así como otros grupos de interés,  a que tomen medidas para disminuir el sufrimiento de las personas obligadas a huir de situaciones de conflicto y presten su apoyo para favorecer soluciones.

Según  ACNUR, 60 millones de personas, incluidos 19,5 millones de refugiados, han sido desplazados por situaciones de conflicto y más de 410.000 personas han cruzado el Mediterráneo desde Siria, Irak, Afganistán, Sudán y otros países en lo que va del año. Aunque la principal responsabilidad de mantener la paz corresponde a los gobiernos, la urgencia de la crisis mundial de los refugiados es un reto que requiere el apoyo de todos los actores de la sociedad, incluyendo las empresas.

Algunas empresas ya están tomando medidas proporcionando apoyo financiero a las agencias de la ONU, fondos y programas, así como a otras organizaciones que están haciendo frente a la crisis. Sin embargo, el liderazgo empresarial puede extenderse mucho más allá de las donaciones financieras.

Las empresas con operaciones o con cadenas de suministro en los países que son de tránsito y acogida de los refugiados están llamadas a demostrar su liderazgo mediante la adopción de medidas, bien como organización o bien en asociación con otras. Las empresas deben determinar la mejor manera de colaborar, en base a sus propios recursos y capacidades. Los tipos de actividades que pueden desempeñar las organizaciones del sector privado pueden incluir, por ejemplo:

  • Core business. Incluyen las operaciones principales de la empresa, incluidos los procedimientos internos y la gestión de los recursos humanos. Por ejemplo, con nuevas prácticas de contratación, capacitación, políticas de abastecimiento, cadenas de suministro, así como con el desarrollo de productos y servicios adecuados para los refugiados.
  • La inversión social y la filantropía. Las contribuciones financieras, ayudas directas y apoyo a la inversión social son algo estratégico para las organizaciones no gubernamentales, las Naciones Unidas y los organismos multilaterales, así como para las comunidades afectadas. También se puede aportar expertise y conocimiento a través de prácticas de voluntariado corporativo.
  • Participación en políticas públicas. Fomentando la cohesión, el diálogo y la construcción de relaciones en el lugar de trabajo, los mercado y en la comunidad.
  • Alianzas y acciones colectivas. Unir fuerzas con los gobiernos, las entidades de la ONU, organizaciones de la sociedad civil y otras empresas para actuar colectivamente y encontrar soluciones. La finalidad es forjar alianzas a largo plazo para alcanzar entre todos el desarrollo económico y sostenible también a nivel regional.

Global Compact anima a que todas las entidades firmantes compartan las accionas que ya están tomando o que reciban orientación sobre cómo colaborar, todo ello en colaboración con su iniciativa Business for Peace.

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