Invitamos a KPMG España a nuestro primer debate sobre la nueva Agenda de Desarrollo y sobre el papel que las empresas pueden y deben tener en ella porque sabemos que como gran consultora, tiene un conocimiento experto de la realidad empresarial de nuestro país.

José Luis Blasco, su Head of Governance, Risk & Compliance, además, tuvo unas intervenciones muy clarificadoras al respecto, como por ejemplo que “el cortoplacismo mata los proyectos empresariales. Si uno piensa que  el largo plazo forma parte del éxito, la agenda del CEO estará relacionada con la agenda de la RSE  y tendrá valor. Esto va de compromisos no epidérmicos”.

Tras años de experiencia en la sostenibilidad y conociendo el trabajo del Pacto Mundial y Naciones Unidas, lanzó un mensaje de optimismo: “los ODS  son el plan estratégico de Naciones Unidas y lo han trazado de manera inteligente: consultando a las partes”. Y aunque celebró la posibilidad que brindan para que las empresas puedan transformar conforme a ellos sus respectivos modelos de negocio, también se mostró crítico con alguno de sus puntos débiles: “Es difícil involucrar a todo el mundo con 17 objetivos. El término de desarrollo sostenible es demasiado complejo y difícil de verbalizar, lo que puede hacer difícil su implantación”.

Suya fue la metáfora más repetida de la sesión. Por explicativa, pero sobre todo por evocadora: “la sociedad funciona como una banda de jazz. La empresa tiene una partitura, que es la RSE. Pese a los fallos, esta es una sociedad de éxito y dentro de ella habrá empresas que transformarán la sociedad y otras que sólo se quedarán en el modo beta”.

De cara al futuro más inmediato, un mensaje muy claro, no exento de crítica: “En España hay 285 cotizadas cuya facturación es el 65% del PIB y si logramos que estas empresas apoyen los ODS el impacto va a ser mayor. Si cambiamos la perspectiva, nos daremos cuenta que atender las necesidad de la sociedad se traduce en generar entornos más estables”.