El Grupo Cooperativo Cajamar (GCC), ante la nueva agenda del desarrollo sostenible, ha llevado a cabo un profundo análisis de su cadena de valor de cara a la realización de un mapa de materialidad que le permita alinear su estrategia de negocio a los ODS. Entre los objetivos materiales identificados como esenciales para el entorno de la Entidad y su modelo de negocio se encuentra el Objetivo 8 (Promover el crecimiento sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos), priorizando la creación de empleo inclusivo y creando soluciones financieras que permitan promover el emprendimiento, la empleabilidad y la creación de micro, pequeñas y medianas empresas; en definitiva, crear riqueza y fijar población, tecnología y capital al territorio. Este objetivo específico de dotar de competitividad al territorio entronca con la naturaleza social y cooperativa de la Entidad, con su apuesta firme por el desarrollo local sostenible, por la economía social y por el apoyo a los sistemas productivos locales, ambientes de emprendimiento donde se dan tanto estrategias de competencia como de cooperación empresarial; ambientes, en definitiva, que han definido desde su origen el entorno territorial de desarrollo de la Entidad.

La Entidad, en el ámbito de apoyo al emprendimiento y a los emprendedores, se halla adherida a la Estrategia de emprendimiento y empleo joven, financia a la Red Emprendeverde, y cuenta con diversas líneas específicas de financiación a emprendedores, a la mujer rural y a jóvenes agricultores, permitiendo tanto la creación de empleo como la inclusión financiera, especialmente en el ámbito rural. Precisamente, el apoyo financiero a los jóvenes emprendedores agrícolas y agroalimentarios forma parte de las líneas estratégicas y de negocio de la entidad, no limitándose exclusivamente a la creación de productos y servicios financieros, sino abarcando también la generación de conocimiento agrario, la inversión en I+D+i y la transferencia de conocimiento para que los emprendedores rurales y los jóvenes agricultores puedan desarrollar sus ideas de negocio con cobertura financiera, pero también con apoyo técnico para el desarrollo de una agricultura familiar sostenible y cadenas productivas basadas en la cooperación. En este sentido, los centros de experimentación del GCC son una referencia mundial en términos de I+D+i agraria, de transferencia de conocimiento al sector productivo, y de asesoramiento técnico-agronómico tanto para los jóvenes agricultores como para las explotaciones vinculadas a la agricultura familiar.

Esta apuesta por la creación de empleo, desde el punto de vista cuantitativo, se traduce en la financiación a iniciativas puramente de emprendimiento, especialmente para jóvenes, por importe de algo más de 31 millones de euros (2015). Del mismo modo, se han diseñado soluciones financieras específicas para trabajadores autónomos que han permitido en 2015 dar apoyo financiero a este colectivo por un importe de casi 253 millones de euros. Todo ello manteniendo el espíritu cooperativo de la Entidad, la orientación a la economía social y la esencia del desarrollo local sostenible, elementos que son inherentes al modelo territorial del Grupo Cooperativo Cajamar.