Banco Popular apoya la bancarización de determinados colectivos en riesgo de exclusión a través de microcréditos, tal y como muestran los siguientes proyectos apoyados en 2015 y que dan cobertura a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 1,2,5, 8, 10 y 11 fijados por Naciones Unidas:

Bancos comunales para mujeres en Quetzaltenango (Guatemala)

Este proyecto, que se desarrolla a través de la fundación FUNDAP, consiste en la organización de un grupo de mujeres que, residentes en una misma comunidad, desean impulsar una actividad económica.

Cada mujer desarrolla su plan de negocio apoyada por los miembros de su familia y por la asesora local de FUNDAP, presentando sus requerimientos de financiación ante su grupo. El plan de inversión es evaluado por la asesora y por el resto de participantes de forma que, de manera conjunta, se formulen las enmiendas oportunas. Si cada iniciativa empresarial se califica como viable, el grupo entero formaliza su solicitud de crédito.

Estas mujeres, especialmente aquellas con escasos recursos que residen en el área rural, no cuentan con garantías reales que respalden sus solicitudes, por lo que cada una actúa como garante del resto. Cuando el grupo recibe la financiación correspondiente y cada mujer realiza su inversión, FUNDAP lleva a cabo acciones de seguimiento, asesoría y capacitación continua, lo que estimula tanto el crecimiento individual como colectivo.

Integración laboral de personas sin acceso al sistema financiero (Paraguay)

La Fundación Microsol trabaja en asentamientos urbanos, suburbanos y rurales, donde tratan de asistir a los microempresarios más pobres. De esta manera, muchos pobladores de estos asentamientos, que son focos de conflicto social, tienen la oportunidad de acceder a mejores condiciones de vida a través del trabajo.

Estos pequeños créditos dan la posibilidad de trabajar a muchas mujeres jóvenes y de escasos recursos que no tienen empleo y que mediante este sistema logran el sustento diario. También suponen una ayuda importante para que los jóvenes puedan financiar sus estudios.

En zonas rurales se asiste preferentemente a pequeños agricultores y granjeros que desarrollan actividades alternativas cuyo ciclo entre producción y venta es, en promedio, de 4 a 6 meses. Los productores artesanales, principalmente fabricantes de alimentos y ropa, también suelen ser beneficiarios de Fundación Microsol. En definitiva, la entidad trabaja con las personas excluidas del sistema financiero, brindándoles la posibilidad de tener condiciones más ventajosas para sacar adelante sus negocios.

De este modo, Banco Popular apoya la bancarización de determinados colectivos en riesgo de exclusión a través de los microcréditos, destinando a su desarrollo 1.451.055 euros, lo que supone un 10,98% de la inversión social en 2015.

Beatriz Gómez Escalonilla. Directora de la oficina de Responsabilidad Soc.