“La materia de la Historia son evoluciones progresivas que crecen cada vez más”. Así lo afirmó el poeta Novalis. La historia de la banda ancha en la capital del Oriente peruano, Iquitos, es un hito que los ciudadanos recuerdan y recordarán, pues su evolución es progresiva, y su aterrizaje supuso un paso adelante en la calidad de vida de sus ciudadanos.

Telefónica del Perú anunció el 18 de marzo de 2014 la llegada del Internet de Banda Ancha y el servicio de telefonía móvil 3G gracias a una obra de infraestructura sin precedentes en la trayectoria de las telecomunicaciones peruanas. Ha beneficiado ya a más de 430.000 habitantes. La iniciativa representa una mejora significativa no solo en sus comunicaciones, sino que ha facilitado su acceso a la educación, a la cultura y a mayores oportunidades de progreso, lo que permite seguir acercando lo mejor de la tecnología a los peruanos.

Este proyecto implicó el despliegue de una red de transporte con 11 estaciones base de microondas de 120 metros de altitud, ubicadas en las localidades de Esperanza, Providencia, Lagunas, Pucacuro, Urarinas, Saramuro, San Roque, Castilla, Miraflores, San Regis y Nuevo Fortuna, y que permiten conectar Yurimaguas y Nauta a lo largo de 370 kilómetros de recorrido para después unir un tramo de cien kilómetros entre Nauta e Iquitos a través de una red de fibra óptica.

La inversión se estima en € 54 millones, que incluyen el tendido de la red de transporte entre Yurimaguas e Iquitos y la instalación de 30 estaciones base 3G en la misma ciudad de Iquitos. Esta apuesta segura, se ha llevado a cabo en conjunto con diversas instituciones y autoridades de la región y representa un modelo de gestión social exitosa por los acuerdos logrados entre el Estado, Telefónica y las diferentes comunidades.

Arancha Díaz-LLadó. Directora de Innovación Sostenible de Telefónica