Erradicar la pobreza, generar un consumo responsable, reducir la desigualdad, garantizar educación de calidad… y así hasta completar los 17 objetivos y 169 metas que componen los Objetivos de Desarrollo Sostenible. No todos hacen referencia a la infancia, pero cada uno de ellos es importante para mejorar la vida de millones de niños. En conjunto, ofrecen un enfoque integral para garantizar el bienestar de los niños, asegurando su acceso a servicios de salud y educación, protegiéndoles de la violencia y proporcionándoles un entorno seguro.

Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades, es el tercero. Y probablemente el que cuenta con el mayor número de metas vinculadas directamente a una de las prioridades de UNICEF: trabajar para mejorar la salud de todos los niños en todos los lugares asegurando el acceso a vacunas, vitaminas y micronutrientes esenciales y ofreciendo una buena atención al recién nacido y su madre durante la primera infancia.

Gracias a intervenciones vitales en materia de supervivencia, en las últimas décadas, se ha logrado reducir la tasa de mortalidad infantil en un 47%, salvando 48 millones de vidas. Logros como estos no hubieran sido posibles sin la contribución fundamental del sector privado a través de alianzas público privadas como por ejemplo la Global Alliance for Vaccines and Immunisation (GAVI), cuyo objetivo es proporcionar un acceso equitativo a las vacunas a todos los niños y niñas en los países más pobres del mundo.

A pesar de estos y otros avances que encaminaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cada día, siguen muriendo 16.000 niños antes de cumplir los 5 años. Queda, por tanto, mucho por hacer. Quizá por eso, aunque ambiciosas, las metas que establece el ODS 3 persiguen continuar por la misma senda y reducir al máximo la tasa de mortalidad infantil incidiendo especialmente en las muertes evitables. Muertes provocadas por enfermedades que con una vacuna, un tratamiento o un buen diagnóstico, se pueden prevenir. Y para lograr este objetivo es fundamental reforzar los servicios de asistencia sanitaria y de formación de los trabajadores de salud en países en desarrollo.

El rol del sector privado

Los ODS ofrecen una agenda específica para los próximos 15 años. Un marco común de trabajo para todos los actores de la sociedad, con el que las empresas también tienen la oportunidad de contribuir de forma sostenible a una transformación auténtica. Más allá de la acción social y los recursos financieros, la innovación y el intercambio de conocimiento se vuelven pilares fundamentales para que el sector privado avance hacia los derechos y bienestar de todos los niños en todos los lugares.

Los niños son parte fundamental de una sociedad en la que cada vez se hace más evidente el importante retorno económico y social que supone invertir en infancia. Según el Banco Mundial, el impacto económico de la desnutrición infantil se traduce en la pérdida desde un 2 a 3% del PIB en algunos países del mundo hasta el 11% del PIB de África y Asia cada año.

Emprender el camino del cambio

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, con la colaboración y el apoyo de algunos de los principales aliados de UNICEF Comité Español, pone en marcha programas de supervivencia infantil que contribuyen a garantizar el derecho a la salud de los niños en distintos lugares del planeta. La Fundación Probitas, por ejemplo, nace con el objetivo de mejorar la atención sanitaria en zonas en las que la incidencia de enfermedades prevenibles, es alta. A través de la Global Laboratory Initiative (GLI), colabora desde 2013, con UNICEF a través de apoyo técnico y financiero que permite mejorar la capacidad y trabajo de los laboratorios clínicos y de los centros de salud situados en la Amazonía de Perú, así como para mejorar la formación de su personal sanitario y sensibilizar y formar a sus comunidades en la prevención y tratamiento de enfermedades transmisibles como VIH/SIDA, sífilis y hepatitis B. Con la GLI, la Fundación espera que las enfermedades que lastran el estado de salud de poblaciones en zonas de escasos recursos puedan ser igualmente diagnosticadas y tratadas con los medios y técnicas necesarias.

Desde noviembre de 2015, a través de una alianza global con UNICEF, la Obra Social “la Caixa” trabaja para mejorar el diagnóstico de la neumonía, la enfermedad que mata más niños menores de cinco años que cualquier otra enfermedad infecciosa (más que el SIDA, la malaria y la tuberculosis juntas). La neumonía es responsable de la muerte de casi 1 millón de niños al año. Se trata de una enfermedad prevenible mediante vacunación, para la que disponemos de herramientas de diagnóstico y tratamiento. Sin embargo, estos diagnósticos no están accesibles en los países en desarrollo por lo que muchas veces los menores de cinco años afectados por la neumonía no reciben el tratamiento adecuado. El proyecto ARIDA (Acute Respiratory Infection Diagnostic Aid), es una iniciativa pionera liderada por el Centro de Tecnología de Salud de la Central de Suministros de UNICEF, en colaboración con su Unidad de Innovación, y puesta en marcha gracias a la colaboración de La Obra Social “la Caixa”. ARIDA tiene como objetivo identificar productos que permitan mejorar el diagnóstico de la neumonía a partir de la medición de la frecuencia de las respiraciones de los niños afectados por esta enfermedad, lo cual contribuirá a que los Trabajadores de Salud Comunitarios y los centros de salud puedan estar más seguros en su diagnóstico de la neumonía y administrar el tratamiento adecuado.

Estos, son solo dos, de los numerosos ejemplos del cumplimiento de las expectativas que la comunidad internacional tiene con el sector privado y los ODS. El de la inversión social con la nueva agenda de desarrollo, el intercambio de conocimientos, tecnología, o el apoyo financiero.

Para aquellas empresas que se preguntan cómo contribuir al cumplimiento de los ODS y cuál es su papel, nuestro mensaje es comenzar por establecer sus propios objetivos respecto a sus contribuciones voluntarias a los ODS, alineando su inversión social con ellos y estableciendo alianzas para alcanzarlos. Gracias a alianzas público-privadas con gobiernos y agencias de desarrollo, obtendremos una mayor coordinación en el terreno y un mayor impacto a largo plazo para un desarrollo sostenible.
Menchu Iribas. Responsable de Alianzas Corporativas de UNICEF Comité Español