En las últimas décadas se está produciendo un vertiginoso crecimiento de la población urbana, estando previsto que en el período de 1950 a 2050 pasemos de un mundo rural en un 70%, a un mundo urbano en un 70%.

El mundo se enfrenta a desafíos como el aumento del número de megalópolis, la gestión del consumo de recursos naturales como el agua y la energía, la mejora de la calidad del aire, el calentamiento global y cambio climático (las áreas urbanas generan en la actualidad un 70% de las emisiones de gases de efecto de invernadero), la gestión de la movilidad y seguridad urbanas, la organización del territorio y de las redes de infraestructuras, la utilización de los espacios públicos, la accesibilidad para personas con capacidades diferentes, etc.

"Es necesario conseguir ciudades que empleen de forma eficiente sus recursos y que mejoren los servicios y la calidad de vida de sus habitantes,"

Todo ello ha influido, sin duda, en que uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, concretamente el 11, se refiera a la necesidad de lograr Ciudades y Comunidades Sostenibles, de forma que se conviertan en entornos más inclusivos, inteligentes, seguros, sostenibles y, por supuesto, más humanos.

Es necesario conseguir ciudades que empleen de forma eficiente sus recursos y que mejoren los servicios y la calidad de vida de sus habitantes, lo cual implica, entre otros aspectos, transformarse en sociedades con bajas emisiones de carbono que apuesten por energías limpias y renovables, con sistemas de transporte urbano y edificios más eficientes, con una óptima gestión de los residuos o de la seguridad y, en general, con infraestructuras mucho más eco-eficientes o eco-inteligentes.

Por otra parte, la Cumbre de París, COP 21, celebrada en diciembre de 2015 sentó las bases para un acuerdo internacional vinculante con objetivos concretos en lo que respecta a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, así como el compromiso mundial por mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2ºC con respecto a los niveles preindustriales.

Una de las claves para conseguir estos objetivos es la innovación tecnológica. Sólo a través de más inversión en I+D+i y la potenciación de la colaboración público-privada, se pueden hacer realidad estas nuevas sociedades. En Vodafone creemos que las TIC constituyen un potente catalizador de todos estos cambios y tienen la llave para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que habitan en los grandes centros urbanos, al poner a las personas en el centro de las soluciones, potenciando sus capacidades y humanizando la sociedad.

Cuando hablamos de innovación en el ámbito de las TIC, uno de los principales exponentes es el denominado “Internet de las Cosas”, basado en plataformas M2M (Máquina a Máquina). Buena parte de los sectores de actividad económica ya se están viendo beneficiados por este tipo de soluciones que combinan máquinas inteligentes con software y análisis de grandes volúmenes de datos. Así, en el área empresarial el “Internet de las Cosas” aporta una gran mejora en productividad, competitividad e innovación de los negocios; y en el terreno de las ciudades inteligentes se consiguen notables mejoras en los niveles de eficiencia y sostenibilidad, a la vez que se reducen los costes administrativos.

La responsabilidad de crear ciudades y sociedades más sostenibles es de todos: empresas, administraciones públicas, universidades y centros de investigación, y también de los ciudadanos. Es necesaria la colaboración de todos los agentes involucrados y un claro ejemplo de lo que podemos conseguir juntos es la iniciativa “Vodafone Ciudad Conectada”, el primer proyecto que se está impulsando desde el “Vodafone Smart Center”, un centro de I+D+i, ubicado en el Parque Científico y Tecnológico “Isla de la Cartuja" en Sevilla, que inauguramos en 2015 en colaboración con la Junta de Andalucía. Su objetivo es crear un ecosistema de innovación basado en capacidades analíticas y servicios inteligentes que contribuya a mejorar la productividad, eficiencia, sostenibilidad e innovación en municipios, organismos y empresas.

Gracias a la solución “Vodafone Ciudad Conectada”, desarrollada con diversos socios tecnológicos, como por ejemplo IBM, los ciudadanos están empezando a disfrutar en primera persona de “nuevas experiencias”, como el acceso a información de interés en temas de seguridad o emergencias, actividades de ocio y turismo, etc. Al mismo tiempo, se beneficia de una gestión más eficiente de los servicios públicos que, a través de su monitorización o “sensorización”, posibilita por ejemplo la reducción de fugas de aguas y la optimización del riego de jardines, de la gestión de residuos, alumbrado público, mobiliario urbano, transporte público, limpieza, etc.

Interconectar y dotar de inteligencia a sensores y aplicaciones para mejorar la calidad de vida en las ciudades es una tarea compleja; por ello, es vital dedicar recursos a I+D+i y fomentar la colaboración público-privada, ya que de la innovación y del conocimiento nace la verdadera sociedad de la información al alcance de todos los ciudadanos.

 

José Manuel Sedes

Manager de Sostenibilidad y Calidad

Vodafone España