Decía Georgina Mace, Catedrática de Ecología de la University College de Londres, que el hombre está causando la sexta gran extinción.

Esta afirmación nos debe hacer reflexionar profundamente sobre nuestra manera de relacionarnos con el Planeta en el que vivimos, en el que los océanos ocupan tres cuartas partes de su superficie.

Está claro por lo tanto, que tenemos que tomar conciencia  y actuar para disminuir la tasa de pérdida de biodiversidad, que revierte en el empobrecimiento medioambiental, social y económico… es decir, que impacta directamente y de forma negativa en la sostenibilidad global.

La preocupación de los países  por asegurar la ralentización y reducción de la pérdida de diversidad biológica mundial es una realidad, y de hecho forma parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuyo número 14 corresponde a la vida submarina: “conservar y utilizar en forma sostenibles los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible”.

Sin duda, los recursos marinos son una fuente esencial de riqueza, concebida en un sentido amplio. Desde el punto de vista social aportan proteínas fundamentales para el hombre, desde el punto de vista económico se estima que alrededor del 5% del PIB mundial se genera en torno a los recursos marinos, y desde el punto de vista ambiental, los océanos absorben un tercio del CO2 generado por la actividad del hombre.

Según la FAO el 29% de las poblaciones de peces mundiales están sobreexplotadas, algo que puede comprometer no sólo el acceso de las generaciones futuras a este alimento tan valioso sino al desarrollo económico y social de muchas personas.

En Alcampo, dentro del marco de nuestra política de Responsabilidad Social Corporativa, hemos puesto en marcha acciones en pro de un desarrollo sostenible de los recursos marinos y tenemos la convicción e intención de seguir avanzando al respecto, dentro de nuestro ámbito de actuación como comerciantes.

Contamos con una política de Pesca Sostenible que hicimos pública en 2010 y que dio sus primeros pasos en 2008, año en que dejamos de comercializar atún rojo en nuestros establecimientos. Dos años más tarde, dimos un paso más y dejamos de comercializar, entre otros, especies de tiburones en peligro de extinción.

Lo que pretendemos con estas medidas es propiciar la restauración de poblaciones de peces y ecosistemas marinos, y estudiaremos su incorporación a los lineales cuando tengamos la seguridad de que  no ponemos en peligro el desarrollo de estas especies, algo que debe ser avalado por comunidades científicas expertas.

Nuestra política de pesca recoge el apoyo al sector pesquero local y el fomento de alianzas con proveedores que promuevan prácticas que garanticen la sostenibilidad de los productos suministrados.

En este sentido, introdujimos en 2012 productos certificados MSC  en nuestros lineales y hemos ido incrementando la oferta hasta alcanzar la treintena de referencias, incluyendo incluso estos productos en nuestro surtido de marca propia.

Como empresa  de distribución tenemos claro cuál es nuestro compromiso con los océanos, tenemos una política firme, tenemos unos principios y unos valores al respecto… pero no podemos parar aquí, queremos avanzar y hacer partícipes de estos compromisos a los 100 millones de clientes que nos visitan cada año.

Precisamente bajo este deseo sincero de fomentar el consumo responsable en nuestros centros, nació la campaña de concienciación ciudadana #miMarsuMar, gestada y puesta de la mano de MSC.

Bajo el lema “#miMarsuMar, a la pesca de futuras generaciones”, se hizo un esfuerzo especial para poner en valor la pesca sostenible en todos los hipermercados Alcampo, siendo el objetivo final concienciar a los clientes sobre la importancia de consumir pescado de forma responsable.

A través de historias y experiencias de pescadores, los consumidores pudieron acercarse a su realidad y palpar la necesidad de cuidar los océanos desde un enfoque ambiental, económico y social.

En Alcampo estamos satisfechos con los resultados por haber unido fuerzas con MSC compartiendo un objetivo común, por haber sensibilizado a nuestros clientes, por haber implicado a nuestros colaboradores y, en definitiva, por haber sumado de esta manera a la conservación de la biodiversidad marina.

Los océanos son una de las últimas reservas de vida salvaje del Planeta, tenemos claro que vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para asegurar su conservación.

Yolanda Fernández. Directora de RSC de Alcampo