Desde Calidad Pascual hemos asumido una posición de firme compromiso y acción con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados en la cumbre de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas de 2015. Una ambiciosa agenda global con otros tantos objetivos clave para cumplir en los próximos quince años.

En Calidad Pascual perseguimos “un modelo de negocio sostenible en el largo plazo que trabaje para la satisfacción de las expectativas de los grupos de interés gestionado de manera integral los impactos que generamos”.

En este contexto, nuestro Plan de Creación de Valor Compartido, ya inspirado por la naturaleza de nuestro negocio en el compromiso con la sostenibilidad, comparte los temas vertebradores de la agenda post 2015. Por ello, tras la aprobación de los ODS el pasado mes de septiembre, lo primero que hemos hecho ha sido cruzar los 17 Objetivos y sus 169 metas con los planes y acciones recogidos en nuestro Plan Director de Creación de Valor Compartido, aprobado para el periodo 2016-2020.

De esta forma, el acercamiento a los ODS lo hemos establecido en base a dos niveles: vinculante, cuando consideramos que desde nuestra actividad contribuimos a la consecuencia del objetivo, y vinculante/prioritario cuando nuestras acciones inciden directamente en la acción o la causa que recoge la meta.

Este primer acercamiento arroja los siguientes resultados:

Contribuimos, de forma directa y real, mediante la ejecución del Plan de Creación de Valor Compartido de Calidad Pascual a 10 de los 17 ODS, incidiendo directamente en 25 de sus metas.

Por el momento, es el Objetivo 12 (Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles) al que contribuimos en mayor medida. La mayoría de las acciones con las que aportamos a este objetivo están contenidas en el Plan de Impacto Ambiental (dentro del Plan global de Creación de Valor).

Concretamente, las prácticas medioambientales sujetas, por ejemplo, a la consecución  de la meta 2 (Lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales), se articulan bajo los ejes Aprovisionamiento sostenible, Eficiencia productiva y Huella ambiental del Plan. Efectivamente, el consumo eficiente de energía en nuestras plantas es una de las líneas estratégicas de nuestro Plan de Gestión de Impacto Ambiental. Entre las medidas implantadas destacan la realización de auditorías energéticas, la implantación de un sistema de medición y eficiencia energética o la puesta en funcionamiento de un cuadro de mando con indicadores de energía y medio ambiente. Por otra parte, dentro de las acciones para minimizar nuestra huella ambiental, en Pascual llevamos a cabo el análisis del ciclo de vida: una técnica para evaluar los impactos ambientales a lo largo de todo el ciclo de vida de un producto, desde la obtención de la materia prima hasta que el producto llega al consumidor final.

A la meta 3 (dedicada a la reducción del desperdicio alimentario) contribuimos a través de una acción propia, Movimiento RAP, que nace con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la necesidad de disminuir la cantidad de alimentos que diariamente tiramos a la basura, así como de informar de los principales beneficios que implica la reducción del desperdicio.

Nuestro proyecto Vertido Cero y otras acciones recogidas de nuevo en los ejes Aprovisionamiento sostenible y Eficiencia productiva alimentan las metas 4 y 5, centradas en la gestión eficiente de los desechos a lo largo de todo el ciclo de vida mediante políticas de prevención, reducción, reciclaje y reutilización.

Abordamos el objetivo 8 (Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos) desde la gestión de nuestros impactos social y laboral. Así, en su meta 5, centrada en garantizar un trabajo decente para todos los hombres y mujeres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad y la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor,  superamos el compromiso marcado por la LISMI (Ley de Integración Social del Minusválido),

Desde 2008, año en el que nos certificamos como empresa EFR (Empresa Familiarmente Responsable) es mucho el camino que hemos recorrido y muy variadas las iniciativas puestas en marcha. En Pascual ser empresa EFR, no implica únicamente estar en posesión de la certificación, sino que implica todo un modelo de gestión que demuestra políticas de responsabilidad con los empleados, sus familias y el entorno en su estrategia de compañía.

En los últimos tiempos hemos trabajado para construir el Plan integral EFR 2015-2017 con dos ejes: Asentar la responsabilidad compartida y la flexibilidad adaptada y potenciar la diversidad y asegurar la igualdad de oportunidades

Además, lo hacemos extensible a todos nuestros grupos de interés a través del eje Empleo de calidad en toda la cadena de valor contenido en el Plan de Impacto Social.

Estos son solo algunos ejemplos de nuestra actual contribución como empresa a los ODS. Si bien esta es la primera foto fija fruto del ejercicio de cruzar nuestros objetivos recogidos en el Plan de CVC y los ODS, entendemos el análisis y la contribución a los mismos como un proceso flexible y cambiante, que servirá como hoja de ruta, bien para adaptar los planes y acciones que hemos desarrollado hasta la fecha o como documento inspirador de nuevas iniciativas y oportunidades de negocio.

Francisco Hevia, director de Responsabilidad Corporativa y Comunicación de Calidad Pascual