Ángel Pes, subdirector general y director del área de Responsabilidad Corporativa y Marca de Caixabank, fue reelegido el pasado mes de julio como presidente de la Red Española del Pacto Mundial. Días atrás participó en Santa Cruz de Tenerife en unas jornadas en las que incidió en la necesidad de que las diferentes entidades, sean públicas o privadas, se comprometan con los objetivos del desarrollo sostenible que se fijan al amparo de los diez principios del Pacto Mundial. Para Pes, no se trata de una mera declaración de principios, sino de un documento decisivo. Tanto que, en su opinión, sin este documento la respuesta a la crisis hubiera sido otra.

¿Qué es la Red Española del Pacto Mundial?

Es una asociación de entidades jurídicas –empresas, aunque también hay entidades de otros sectores, hay fundaciones, universidades…– y todas ellas tienen en común que son firmantes de los diez principios del Pacto Mundial.

¿Quién la promueve?

Es una iniciativa de Naciones Unidas que nació en el año 2000.

¿Cuáles son los objetivos?

Los firmantes se comprometen a cumplir en su actividad diaria diez principios que abordan cuatro ámbitos: el respeto a los derechos humanos, unas relaciones laborales de acuerdo con los estándares propios de los países más avanzados, anticorrupción y la protección del medio ambiente.

¿Cómo se sabe si las empresas cumplen esos compromisos?

El compromiso con este conjunto de principios se demuestra publicando cada año un informe en el que se explica cómo la entidad firmante está aplicando en efecto estos objetivos. El año pasado, 2015, se aprobaron los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas que ha supuesto un gran impulso, porque han participado muy activamente agentes del sector privado, sobre todo el mundo empresarial a través del Pacto Mundial.

¿Cómo se inició el acuerdo?

Fue un pequeño grupo el que aceptó el reto que planteaba el entonces secretario general de Naciones Unidas Kofi Annan. El Pacto Mundial se basa en la carta de la ONU y la gran novedad que aporta es que por primera vez Naciones Unidas se dirige al sector privado, ya que el objeto natural de Naciones Unidas son los Estados.

¿Ha encontrado eco en España?

En España hay unos 2.600 firmantes del Pacto Mundial, unas 2.000 son empresas, en su mayoría pequeñas y medianas que predominan en el tejido empresarial español, aunque más de un 70% de las entidades del Íbex también son firmantes. Además de estar en el Pacto Mundial, en cada país han creado asociaciones para compartir experiencias para impulsar la iniciativa dentro del país. En España se llama Red Española del Pacto Mundial y es la que presido como representante de CaixaBank, que es la empresa que ostenta la presidencia en la actualidad.

¿Cuántas empresas participan en la Red Española?

Agrupa a 450 entidades españolas que están en el Pacto Mundial.

¿Es compatible ser empresa y defender los derechos humanos?

Naturalmente que es compatible; es uno de los compromisos que se adquiere al firmar el Pacto Mundial: la protección de los derechos humanos en el marco de actuación de la empresa. Eso implica tanto las relaciones internas y en su relación con los clientes, como también asegurarse de que se cumple en la cadena de suministro.

¿Cuáles eran las principales carencias al inicio del Pacto?

En todos los temas del medio ambiente se ha avanzado muchísimo desde el año 2000 hasta ahora, con objetivos del COP 21 para combatir el cambio climático o el calentamiento del planeta. Son cuestiones nuevas que van apareciendo y se van incorporando. Se ha convertido en la agenda fundamental para cualquier empresa que hable de responsabilidad social y empresarial.

¿La corrupción ha sustituido prioridades como el ambiente?

En nuestro país la corrupción es un elemento fundamental por desgracia y las entidades firmantes tienen que demostrar cómo están abordando esta cuestión para cubrir los riegos de incurrir en prácticas corruptas. En España, combatir la corrupción es un elemento relevante para nosotros.

¿Dónde necesita mejorar España?

Las empresas españolas son mayoría dentro de los firmantes del Pacto Mundial. Uno de los elementos a mejorar es la corrupción y transmitir a la población española la necesidad de adoptar la agenda. Solo podrán conseguir los objetivos de desarrollo sostenible si hay una alianza efectiva entre todas las partes implicadas. Nuestro reto es conseguir que todo un país sea consciente de los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible.

¿Cuál es el principal objetivo?
El primer objetivo del desarrollo sostenible, y que es un poco el eje, es la eliminación de la pobreza, y cubre un período de 2015-2030. Y hay que conseguir erradicar la pobreza para 2030, pero también hay que conseguir que haya trabajo decente para todos y de forma especial para la población joven; esto es muy relevante para España.

¿Los firmantes predican con el ejemplo en la precariedad laboral?

En el apartado de relaciones laborales, en primer lugar de los principios, se establece el respeto a la condición sindical y a la negociación colectiva para abordar la precariedad laboral. Es responsabilidad de los firmantes, pero también dependen del marco regulatorio de cada país; es necesaria la colaboración de lo público y lo privado.

¿También se involucran las administraciones públicas?

Si, en España está el Consejo Estatal de Responsabilidad Social Empresarial, una iniciativa del Gobierno en el que participan todos los agentes implicados en la función pública y se han firmado convenios para tener en cuenta ayudas para el desarrollo.

¿España lidera el cumplimiento de los objetivos del Pacto Mundial?

España está a la cabeza en el número de firmantes. El grado de cumplimiento de las empresas firmantes españolas es razonablemente bueno, frente a la aparición de nuevas situaciones como el paro o el desarrollo sostenible. Es un trabajo permanente que no se llega nunca a culminar porque surgen nuevos retos. Hay que conseguir que los objetivos para 2030 sean una realidad.

¿Cómo se percibe en la calle esto?

Aumentando la confianza de la población en las empresas que demuestran que realizan su labor, no solo para conseguir los objetivos para subsistir como empresa, sino que va en beneficio de las personas, mejorando su calidad de vida. Ese es el mejor premio.

¿Sin este documento la crisis hubiera sido peor en las 2.000 entidades firmantes?

No me cabe la menor duda. La crisis desborda el marco mundial, pero la respuesta a la crisis es muy distinta si la protagonizan agentes que asumen los diez principios del pacto mundial y los 17 del desarrollo sostenible que si no comparten estas ideas.

¿Cuál es su objetivo al término de su período en la presidencia?

Mi meta está centrada en dos objetivos: multiplicar el número de firmantes y socios del Pacto Mundial, que forme parte del conocimiento común del sector empresarial y social. El siguiente objetivo es que en 2020, cuando finalice el mandato, en España, tanto las empresas como las organizaciones, tengan claro que estos objetivos tienen que ser realidad, cuando aún quedará una década para que sea realidad.

Ángel Pes, presidente de la Red Española del Pacto Mundial

Entrevista publicada el domingo, 23 de octubre de 2016 en el diario EL DÍA de Canarias