Cristina Sánchez, directora de innovación y proyectos de la Red Española del Pacto Mundial narra desde Ginebra el Foro de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y Empresas. La reunión más importante para que el sector privado avance en la implementación de los Principios Rectores sobre empresas y DDHH.

En esta segunda jornada del foro ha sido, si cabe, más multitudinaria. Las empresas han representado el 24% de los participantes mientas que el 30% han sido representantes de la sociedad civil, de los pueblos indígenas, representantes de los trabajadores y de otros grupos de interés directos del sector privado. Cabe destacar también que el 14% de los asistentes han sido representantes de diferentes gobiernos de los 140 países representados en el foro.

La temática que sin duda ha ocupado gran parte de los 20 paneles que se han celebrado en la segunda jornada, ha sido sobre la importancia del liderazgo en el avance de la implementación de los Principios Rectores sobre empresas y derechos humanos en el sector empresarial mundial. Liderazgo igualmente importante a la hora de impulsar los planes nacionales para que los gobiernos adopten las políticas necesarias para proteger los derechos humanos de sus ciudadanos.

En la sesión plenaria se ha hecho hincapié en que son los líderes empresariales, responsables de transmitir a sus equipos la cultura de la empresa, de fijar la estrategia empresarial y de priorizar las temáticas claves dentro del negocio los que tienen el deber de impulsar internamente el compromiso con el respeto de los derechos humanos. Las empresas pueden aportar estabilidad en las sociedades en las que operan y recibirán en contrapartida las oportunidades de negocio que se encuentran sociedades estables e igualitarias.

Son esos líderes empresariales los que la sociedad necesita para seguir avanzando. El marco de referencia ya está claro, los Principios Rectores aportan al mundo empresarial una guía clara y consensuada por las partes. Ahora se emplaza a esos líderes a acompañar a sus equipos a pasar a la acción y materializar lo que muchas empresas ya tienen sobre el papel en políticas y compromisos públicos. “Es hora de demostrar que las empresas que implementen los Principios Rectores son más competitivas en el mercado internacional”.

Para llegar a este objetivo hay que educar a los gobiernos y a las empresas, acabar con el sentimiento de impunidad y con la falta de cultura en derechos humanos que hay en algunos países y compartir las buenas y las malas prácticas. Los consejos de administración son las plataformas idóneas para hacer llegar los mensajes de los líderes y comenzar así el cambio.

En los diferentes paneles organizados en la segunda jornada del foro ha tenido también un destacado protagonismo el papel de los gobiernos, la necesidad de que en todos ellos se desarrollen Planes Nacionales de derechos humanos. La responsabilidad de los estados es liderar con el ejemplo, dejarse asesorar por las empresas sobre las necesidades del sector privado y al mismo tiempo velar por que dichas empresas cumplan con el respeto al trabajo digno y con la inclusión de las minorías en el mercado empresarial.

Por último caben destacar algunas de las sesiones que han girado en torno a la identificación de los riesgos específicos de cada sector y país en las cadenas de suministro, las estrategias de algunas empresas líderes en sus sectores en la implementación de los Principios Rectores, los desafíos encontrados en los países en conflicto y con inestabilidad política, los diálogos abiertos con los pueblos indígenas, y las demandas de acceso a mecanismos de reparación de las víctimas en casos de violaciones de los derechos humanos.

Ha sido sin duda una jornada de trabajo intensa en la que se han marcado los desafíos a los que nos enfrentaremos en los próximos años. Si el trabajo se hace de forma conjunta el camino será más corto.