Los derechos humanos son, desde la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, el estándar internacional que garantiza el reconocimiento de libertades individuales y condiciones de vida dignas a todas las personas del mundo.

El papel de garante de estos derechos ha correspondido tradicionalmente a los países. No obstante, en el escenario global en el que nos movemos se hacía necesario regular el respeto de los derechos humanos por parte del resto de actores, principalmente por parte de las empresas, cuyos negocios tienen influencia a nivel internacional y amplias repercusiones sobre los derechos humanos.

El primer paso dado para dotar a las empresas de un papel relevante en relación a los derechos humanos surge con la creación del Pacto Mundial, en el año 2000.

El Pacto Mundial trabaja los DDHH según los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos aprobados en 2011 por Naciones Unidas.

Las empresas responsables en este sentido llevan a cabo 5 pasos básicos:

  1. Aprobar una política de compromiso. El primer paso imprescindible para garantizar el respeto de los DDHH en una organización. En ella se debe plasmar el compromiso de con el respeto de los derechos humanos y la forma en que se va a actuar para cumplirlo.
  1. Identificar sus riesgos en DDHH y darles solución. El segundo paso es analizar los principales riesgos en derechos humanos a través de todas las actividades de la entidad. Hay que tener en cuenta los países en que se opera, los riesgos específicos del sector y analizar toda la cadena de valor de la empresa. Posteriormente hay mitigar y prevenir estos riesgos.
  1. Contar con mecanismos de reclamación. Dar voz a aquellas personas que han visto sus derechos impactados por las acciones de la entidad. Para ello, hay poner en marcha mecanismos que posibiliten recibir quejas y reclamaciones y que ofrezcan soluciones a las mismas.
  1. Dar formación en DDHH. Se debe integrar el respeto de los derechos humanos en la cultura de la empresa a través de formación y sensibilización. Solamente así todos los trabajadores y departamentos de la empresa sabrán cómo actuar de forma responsable y sin impactos negativos.
  1. Evaluar a los proveedores. Por último, el respeto de los derechos humanos, no solamente nos afecta a través de nuestras operaciones directas, sino también a través de las indirectas. 1 de cada 6 trabajadores en el mundo trabaja en la cadena de suministro de otra compañía, por lo que es importante evaluar a todos los proveedores para ver si ellos impactan sobre los derechos humanos. Así se evita ser cómplices de vulneraciones y expande la actuación responsable a toda la cadena de valor.