Con motivo del 8 de marzo, Día internacional de la mujer, recordamos el papel fundamental que el sector privado tiene a la hora de alcanzar la igualdad y mejorar el empoderamiento de la mujer. Papel que, dentro de los parámetros de los ODS queda, si cabe, mejor definido. ODS ante el cual la Red Española del Pacto Mundial ha planteado una serie de acciones y herramientas.

Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU-Mujeres, con ocasión del Día Internacional de la Mujer, ha recordado en una carta abierta las causas y consecuencias de la desigualdad de género y cómo repercute en la educación, el trabajo o la vida civil.

Queremos construir un mundo del trabajo distinto para las mujeres”, ha declarado Mlambo, de manera que puedan “conseguir empleos en la industria, el arte, la función pública, la agricultura moderna y la ciencia”.

Las mujeres y las niñas deben estar preparadas para formar parte de la revolución digital. Actualmente, sólo el 18% de los títulos de grado en ciencias de la computación corresponden a mujeres…  En la actualidad, las mujeres representan únicamente el 25% de la fuerza laboral de la industria digital” estima la responsable de ONU-Mujeres.

Por otra parte, El Grupo de alto nivel sobre el empoderamiento económico de las mujeres, puesto en marcha por el Secretario General de Naciones Unidas el año pasado, recomienda para lograr la igualdad en el lugar de trabajo ampliar las oportunidades de empleo y de trabajo decente.

Este grupo, compuesto por líderes influyentes de distintos ámbitos del gobierno, la empresa, el mundo académico, y la sociedad civil, formulan recomendaciones orientadas a la acción sobre cómo mejorar los resultados económicos de las mujeres en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoviendo el liderazgo de las mujeres en el impulso del crecimiento económico y estimulando la voluntad política.

A tal fin, los gobiernos deberán realizar esfuerzos concertados para promover la participación de las mujeres en la vida económica; los colectivos importantes, como los sindicatos, tendrán que prestar su apoyo; y se deberá dar cabida a la voz de las propias mujeres para generar soluciones que permitan superar las barreras actuales. Hay mucho en juego: si se logra avanzar en la igualdad de género, podría darse un impulso al PIB mundial de 12 billones de dólares de los Estados Unidos de aquí a 2025”, se considera desde este Grupo.

El papel de la empresa y el sector privado

El sector privado es un socio clave en los esfuerzos de promoción de la igualdad de género y del empoderamiento de la mujer. Las investigaciones recientes demuestran que la diversidad de género ayuda a las empresas a mejorar sus resultados y señalan que el interés personal y el interés común pueden ir de la mano. Sin embargo, para garantizar la inclusión del talento, las aptitudes y la energía de las mujeres —desde las oficinas ejecutivas hasta las fábricas y la cadena de suministro— es necesario adoptar medidas y políticas específicamente dirigidas al logro de ese objetivo.

Los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres ofrecen a las empresas y al sector privado orientaciones prácticas sobre cómo empoderar a las mujeres en el lugar de trabajo, los mercados y la comunidad.

Estos principios, elaborados a través de una alianza entre ONU Mujeres y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, están diseñados para ayudar a las empresas a la hora de examinar las políticas y prácticas que aplican —o a crear otras nuevas— en el ámbito del empoderamiento de las mujeres.

El empoderamiento de las mujeres en el marco de los ODS

La inversión en el empoderamiento económico de las mujeres es intrínseca al logro de los ODS. Establece una vía directa hacia la igualdad de género, la erradicación de la pobreza y el crecimiento económico inclusivo.

La Agenda 2030 reconoce que, a pesar del progreso conseguido en estas cuestiones, sigue habiendo grandes brechas de género en cuanto a oportunidades y resultados económicos en todas las regiones y todos los países.

El empoderamiento económico de las mujeres es esencial para lograr tanto los ODS como un planeta 50/50 en 2030. Los ODS perfilan el momento propicio para abordar las grandes brechas de género en oportunidades y resultados económicos que existen prácticamente en todos los países.

Para ilustrar esta disparidad, la brecha entre la participación laboral de mujeres y hombres es del 26 %, mientras que las mujeres dedican 2,5 veces más tiempo a realizar trabajo no remunerado y tareas domésticas en comparación con los hombres. A nivel mundial, las mujeres cobran en promedio un 24 % menos que los hombres. El 75 % del empleo de las mujeres en las regiones en desarrollo es informal y está desprovisto de protección.

La Agenda de desarrollo incluye entre sus 17 Objetivos, el ODS 5, dedicado a la igualdad de género. Este objetivo mundial concreto reconoce claramente la importancia del empoderamiento de las mujeres como un requisito previo para poner fin a la pobreza, dedicando especial atención a su empoderamiento económico. No obstante, para alcanzar estos objetivos, todo el mundo tiene que poner de su parte: los gobiernos, los sectores público y privado y la sociedad civil.

Algunas acciones para las organizaciones

Desde Pacto Mundial hemos destacado algunas de las acciones que las empresas pueden llevar a la práctica para contribuir al ODS 5. Entre ellas:

  • Elaborando un plan formativo en la empresa en materia de género, que incluya temáticas como los derechos humanos y la no discriminación y que llegue a todos los departamentos y puestos de la empresa.
  • Estableciendo políticas salariales que aseguren una igual retribución por igual trabajo, independientemente del genero del empleado.
  • Implementando en la empresa un sistema de contratación y protección del empleo que integre la dimensión de género y formando al departamento de recursos humanos.
  • Fomentando el nombramiento de mujeres en puestos directivos y de responsabilidad, así como en el seno del consejo de administración.
  • Respetando la dignidad de las mujeres y niñas en todos los productos y servicios de la empresa, ya sean en campañas de marketing u otros.
  • Formando a proveedores en materia de igualdad de género y capacitando a las mujeres de la cadena de suministro para adquirir nuevas habilidades laborales.

Más información: