En el año 2000 la ONU se marcó un reto para mejorar nuestro mundo: fomentar una alianza mundial para conseguir la erradicación de la pobreza, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna, combatir graves enfermedades como el sida y la malaria, promover la igualdad, garantizar la sostenibilidad del medioambiente y lograr la enseñanza primaria universal. De entre estos Objetivos del Milenio (ODM), y aprovechando que el 1 de abril se conmemora el Día Mundial de la Educación (acuerdo entre la ONU y la Unesco), hoy queremos hoy incidir en este último objetivo, acceso a la enseñanza primaria universal.

La ONU se impuso el año 2015 como plazo para la consecución de los ODM. Pero, ¿qué hemos conseguido?, ¿ha sido suficiente marcarnos como objetivo asegurar que los niños y niñas de todo el mundo tengan acceso a enseñanza primaria? Llegado el 2015, con un balance de luces y algunas sombras para los avances logrados en los ODM, se amplia su perspectiva a cinco ejes centrales, inevitablemente unidos a un compromiso universal (para y con países en desarrollo y desarrollados), participativo, integrador y de acción: Planeta, Personas, Prosperidad, Paz y Alianzas. Estos ejes los desglosa en 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas, entre los que el acceso a la educación agranda sus miras a “todas las personas”.

El Objetivo del Desarrollo Sostenible para la Educación, ODS 4 de los 17 que componen la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU (2015), se ocupa de garantizar el acceso a la educación “a todos los niveles”, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente “para todos”, aunque subraye especial atención a los sectores sociales más desfavorecidos, como las mujeres y las niñas en las comunidades más vulnerables. El acceso a la educación de calidad no sólo es un derecho, sino también los cimientos y la estrategia para un desarrollo social, económico y ambiental con garantías de sostenibilidad actual y futura de las poblaciones.

La Educación por la Sostenibilidad contempla los problemas ambientales y el desarrollo social como un aspecto global, en el que cualquier actuación podría tener una repercusión para la colectividad. Conseguir que dicha repercusión sea positiva, solidaria y democrática es fundamental para favorecer el bienestar social, conservar los valores culturales y naturales, y avanzar hacia un desarrollo sostenible.

Las Universidades cuentan con el conocimiento, las competencias y los medios para contribuir a que la Sostenibilidad sea una materia transversal en el fomento y la práctica de una educación de calidad, inclusiva y de igualdad de oportunidades. La Sostenibilidad se erige como componente curricular esencial en el Espacio Europeo de la Educación Superior en sus campos docentes, de investigadores y de la propia gestión de la comunidad universitaria.

Las Universidades cuentan con programas e iniciativas en los que la proyección de la Educación por la Sostenibilidad es el fundamento de su estructura. Vicerrectorados, Cátedras, Aulas, Observatorios, Programas de Excelencia Internacional, Departamentos de Responsabilidad Social, Unidades de Investigación, son algunas de las iniciativas con las que cuentan las universidades españolas, así como la Comisión Sectorial de Sostenibilidad de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), que se encarga de orientar en la Sostenibilización Curricular.

La inversión en Educación por la Sostenibilidad a nivel interno permite un avance hacia universidades cada vez más sostenibles, mientras que a nivel externo garantiza la formación de futuros profesionales, capacitándolos para introducirse en el mundo laboral, al tiempo que fomentarles para que contribuyan a motivar la implicación de sus empresas en la consecución de metas del ODS 4.

De este modo, la Educación por la Sostenibilidad en las universidades se liga al resto de iniciativas que contribuyen a alcanzar las metas del ODS 4, con el compromiso de preparar profesionales y docentes habilitados para implicarse en las acciones de la Agenda 2030 desde una perspectiva integradora, multidisplinar e igualitaria para un mundo más sostenible.

Eugenio Domínguez Vílches, rector de la Universidad Internacional de Andalucía.