Los conflictos y la inestabilidad perjudican de forma directa a las personas y también a los mercados. En 2014, las pérdidas económicas mundiales consecuencia de los conflictos ascendieron a más de US 9,3 billones de euros. Además, la mitad de la población mundial vive en zonas de alto riesgo y afectadas por conflictos. Actualmente solo 10 países en el mundo están libres de conflictos de todo tipo.

La responsabilidad principal para lograr la paz recae sobre los gobiernos, no obstante, el sector empresarial puede hacer contribuciones importantes a través de sus actividades y operaciones. Solo a través de la paz se puede garantizar el respeto de los derechos humanos y el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Así, el ODS16 hace referencia a la necesidad de promover sociedades pacificas e inclusivas que pueda dar lugar a un mundo sostenible.

Si bien no existe una definición única para los términos "zonas afectadas por conflictos" o "de alto riesgo", desde el Pacto Mundial de las Naciones Unidas se entienden que estos países, contextos o regiones son los siguientes:

  • Lugares donde prevalece la inestabilidad política y social, pese a no estar experimentando altos niveles de violencia armada.
  • Lugares en los que hay altos riesgos de abusos sobre los derechos humanos y las libertades políticas y civiles.
  • Lugares que estén experimentando conflictos violentos, incluyendo guerras civiles, insurrecciones armadas, guerras interestatales y otro tipo de violencia organizada.
  • Lugares que están en transición de un conflicto violento a la paz.

Todo tipo de empresas – pequeñas y grandes, públicas y privadas, internacionales y locales – enfrentan desafíos cuando operan en entornos difíciles. Estas deben minimizar sus impactos negativos sobre estas zonas, asegurando que sus operaciones no desestabilicen aún más estas regiones e intentar potenciar impactos positivos que ayuden a lograr la paz y el desarrollo.

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas ha trabajado durante más de 15 años para involucrar al sector privado en esta área, ayudando a las empresas a reducir sus riesgos corporativos y a aumentar su capacidad para tener un impacto duradero en uno de los objetivos más fundamentales de la ONU: la paz.

António Guterres llevó a cabo un llamamiento por la paz, en su primer día como Secretario General de las Naciones Unidas, para conseguir un mundo lleno de dignidad, esperanza, progreso y prosperidad

En esta línea, el Pacto Mundial de Naciones Unidas, cuenta con la iniciativa ‘‘Business for Peace’’, lanzada por el ex Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, que pretende expandir y profundizar las acciones del sector privado en apoyo a la paz, en el lugar de trabajo, en los mercados y en las comunidades locales. Ésta cuenta con cerca de 150 empresas líderes y asociaciones empresariales de 37 países dedicadas a catalizar la acción colaborativa para avanzar en la consecución de la paz.

Empresas por la Paz