La Red Española del Pacto Mundial impartió el 29 de junio, un seminario de formación y sensibilización con la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental, Funseam, bajo el título “El papel de las empresas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.

En la inauguración del acto, Juan Gandarias, director territorial de Caixabank, destacó los compromisos de la entidad bancaria con el medioambiente, entre otros pilares, de sus acciones de sostenibilidad. "Queremos ser una entidad neutra en carbono en 2018".

El seminario siguió con la exposición por parte de los ponentes sobre el papel del sector energético en los ODS. “La energía está muy presente en la Agenda 2030 que tiene un enfoque muy inclusivo y, por tanto, nos exige la participación en su conjunto y del sector privado, en particular”, explico Joan Batalla, director de Funseam. “Es posible conciliar la renovación energética con el crecimiento sostenible”, añadió.

"El enfoque de los ODS está directamente relacionado con la estrategia de una empresa". Àngel Pes

Por su parte, Àngel Pes, presidente de la Red Española del Pacto Mundial, destacó que “El enfoque de los ODS está directamente relacionado con la estrategia de una empresa y, desde mi punto de vista, la estrategia es crucial, las decisiones en torno a esto son estratégicas, y mucho más desde el ámbito de la energía”. Pes amplió este razonamiento, como la llave que puede desbloquear la toma de decisiones de las empresas que, ante situaciones de incertidumbre, en lugar de seguir comportándose igual o querer volver a modelos pasados, sugiere que los retos han de verse desde el prisma de los ODS. “Aceptar la dinámica de cambios que el proceso tecnológico impone y corregir los efectos negativos en dos aspectos fundamentales: recuperar la equidad y combatir la desigualdad extrema y no renunciar a un desarrollo global”.

Objetivos de Desarrollo Sostenible, columna vertebral de la Agenda 2030

Pes, en una reflexión sobre la Agenda 2030, cuya columna vertebral la constituyen los ODS, apuntó que “esta agenda habla el lenguaje de la empresa, al tiempo que tiene una gran legitimidad social”. Se basa en que los retos los tenemos todo el mundo, personas, empresas y organizaciones públicas y privadas. Además, ofrece una oportunidad para el futuro de las empresas.

Los pilares del desarrollo sostenible desde una perspectiva empresarial descansa en tres conceptos: la productividad, la descarbonización y la equidad”, apuntó Pes. Elementos muy ligados a la empresa sin los cuales no se conseguirán los retos del desarrollo sostenible.

Según Pes, el sector energético español tiene margen de acción para contribuir al desarrollo sostenible y animó a los asistentes a avanzar "de la actitud de cumplir a la de liderar".

Isabel Garro, directora general de la Red Española del Pacto Mundial, explicó algunas pautas para llevar a la práctica los compromisos con la agenda, así como las tendencias que algunas grandes empresas están trabajando, que pasan por el trabajo con la cadena de suministro y la extensión del respeto a los derechos humanos entre los grupos de interés. “Para todo ello, la Red Española cuenta con herramientas y recursos, gracias a los cuales nos hemos mantenido como la red local más importante de Global Compact”.

Dentro de los medios para alcanzar los Objetivos, Garro destacó la transparencia y la tecnología. "La primera de cara a la ciudadanía y la segunda como medio para difundir rápida y eficazmente los avances que se efectúan en desarrollo".

ODS 7: "Energía asequible y no contaminante"

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son un nuevo paradigma de acción y colaboración que se abre para las entidades responsables. El sector energético tiene en el ODS 7 “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”, el primer paso de su hoja de ruta hacia el desarrollo sostenible.

El Objetivo 7 pretende, a corto plazo, garantizar el acceso universal a una energía asequible, confiable y moderna, para mejorar las condiciones de vida de millones de personas. A largo plazo se persigue aumentar el uso de energías renovables en detrimento de los combustibles fósiles y fomentar la eficiencia energética, creando una economía completamente sostenible que prime ante todo el bienestar de la sociedad y el medioambiente.

El sector privado juega un rol clave en este sentido, debiendo invertir en fuentes de energía limpia, como la solar, la eólica o la termal, apostando por tecnologías que reduzcan el consumo mundial de electricidad en los edificios y fábricas y realizando proyectos que contribuyan a llevar la energía a las comunidades locales más desfavorecidas.