El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente (MAPAMA) ha abierto hasta el 10 de octubre el proceso el proceso de consulta pública previo a la elaboración del anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Desde la Red Española del Pacto Mundial, se anima a las organizaciones firmantes, que han asumido compromisos con el medioambiente y el cambio climático, a participar en esta acción, en un ejemplo de colaboración con las Administraciones Públicas y para ejercer su responsabilidad por un futuro mejor.

Esta Ley supondrá un instrumento clave para garantizar la consecución de los compromisos de España ante la UE en materia de energía y clima en el marco del Acuerdo de París contra el calentamiento global. Uno de sus objetivos, además, es que cuente con la máxima participación de todos los agentes y sectores de la sociedad, debido a su trascendencia para nuestro actual modelo de producción y de consumo.

Las aportaciones, hasta el 10 octubre en www.lccte.gob.es.

La traslación del conjunto de compromisos asumidos a nivel internacional y europeo requieren que España se dote de un marco normativo con rango de Ley que, por primera vez en nuestro  país, recoja los objetivos a medio y largo plazo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y que dé un respaldo legal sólido a la planificación en materia de energía, estableciendo un marco institucional estable y que permita la consecución los objetivos.

La elaboración de la Ley es un compromiso del gobierno para cumplir con los objetivos recogidos en el Acuerdo de París y en el marco de la Unión Europea. Responde a la necesidad de definir un marco a medio y largo plazo para garantizar una transición ordenada de nuestra economía hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima.

El reto está en avanzar hacia modelos bajos en emisiones en nuestros principales sectores productivos y modelos de racionalización del consumo energético, lo que al tiempo supone una oportunidad para el impulso del crecimiento económico y la generación de empleo. A su vez, resulta necesario impulsar las medidas derivadas de obligaciones europeas en materia de energía y clima ya asumidas o actualmente en fase de tramitación.

Objetivos de la futura Ley

Según informa el MAPAMA, la Ley debe recoger objetivos cualitativos y cuantitativos:

Respecto de los objetivos cualitativos, cabría recoger los siguientes:

  • Facilitar el cumplimiento de España con sus compromisos internacionales y europeos en materia de cambio climático y de energía, contribuyendo al crecimiento económico y el bienestar de los ciudadanos.
  • Promover las actuaciones con mayor capacidad para alcanzar los compromisos al menor coste posible, de manera que la política energética y de cambio climático favorezca la actividad económica, la competitividad y el empleo y asegure la sostenibilidad financiera del sistema energético.
  • Establecer los principios rectores que guiarán las actuaciones de los poderes públicos y del conjunto de la sociedad. En particular deberá quedar reflejado el carácter transversal de la Ley.

La Ley también debería incluir objetivos cuantitativos con el fin de dotar con rango de Ley a nuestros compromisos internacionales y europeos ya asumidos o en fase de negociación. Así, los objetivos cuantitativos deberían ser los siguientes:

  • Una senda de descarbonización a 2050 con un objetivo cuantificado para España: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 80% y 95% respecto de 1990, en línea con lo señalado en la Hoja de ruta de la Comisión Europea a 2050.
  • Objetivos a 2030, de acuerdo con la normativa comunitaria:
    • Gases de efecto invernadero (GEI): -26% respecto de 2005.
    • Eficiencia energética: La Comisión ha propuesto en el Paquete de invierno un objetivo de 30% a nivel de la UE y, cuando estas propuestas se concreten legislativamente, España deberá definir su contribución a este objetivo.
    • Energías renovables: La Comisión ha propuesto en el Paquete de invierno un objetivo de un 27% a nivel de la UE y, cuando estas propuestas se concreten legislativamente, España deberá definir su contribución a este objetivo.

 La consulta responde al compromiso de abrir un proceso participativo amplio, previo a la elaboración de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Está guiada a través de una serie de preguntas que buscan dar respuesta a:

  • Los problemas que se pretenden solucionar con la nueva norma.
  • La necesidad y oportunidad de su aprobación.
  • Los objetivos de la norma.
  • Las posibles soluciones alternativas regulatorias y no regulatorias.

Las aportaciones deberán plasmarse a través del portal www.lccte.gob.es.