La innovación juega un papel fundamental en la Agenda 2030, no es posible conseguir un desarrollo sostenible haciendo lo mismo que hasta ahora. “Hacer más con menos”, es decir, poder utilizar los recursos de una forma más eficiente y responsable es fundamental para poder conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como ya argumentó Ángel Pes, presidente de la Red Española del Pacto Mundial, en la jornada La Agenda del Desarrollo Sostenible en España” que tuvo lugar en abril de este año.

Lo que ha revolucionado la Agenda 2030 es que las empresas se están dando cuenta de que “Hay negocio en hacer las cosas bien"

La innovación siempre ha permitido que la economía y el mundo prosperen. Lo que ha revolucionado la Agenda 2030 es que las empresas se están dando cuenta de que “Hay negocio en hacer las cosas bien”. El ejemplo más claro está en la economía circular que supone un cambio sustancial en el patrón de producción y de consumo.

Los desafíos globales que presentan los ODS necesitan ser abordados desde el conocimiento, entendido como base de la innovación, tal y como la definió Cristina Garmendia, presidenta de la Fundación Cotec: todo cambio –no solo tecnológico- basado en el conocimiento –no solo científico- que genera valor –no solo económico-“.

No obstante, hay que tener en cuenta que “las trayectorias de la innovación no son fruto ni del azar, ni de los mercados” como apuntó Carlos Mataix, director del Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano (itdUPM). "La innovación requiere que todos trabajemos juntos, orientándola hacia la solución de retos, debemos actuar unidos para buscar soluciones a la Agenda 2030" concluyó.

Las barreras a la innovación en España

Debido a esto, sería importante trabajar para eliminar las barreras que frenan la innovación en España: falta de financiación, escasos recursos destinados a investigación por las empresas, el poco apoyo que ofrece la administración a las políticas de I+D+i y la excesiva burocracia para obtener ayudas públicas, tal y como se desprende del Informe Cotec 2017. Este informe también señala la poca implicación de la gran empresa con la innovación. Mientras el conjunto de la Unión Europea invierte hoy un 25% más en I+D que antes del inicio de la crisis económica, nuestra economía invierte un 10% menos. El dato positivo lo dan las pymes españolas que contribuyen al gasto en I+D en un porcentaje anómalamente alto, si se compara con otros países europeos.