El 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, pensado para promover la sensibilización y las acciones que nos lleven a acabar con el hambre, así como para garantizar la seguridad alimentaria y una dieta nutritiva y equilibrada para todos.

Estos objetivos son más relevantes que nunca, después de que hayamos conocido que el hambre ha aumentado por primera vez en casi tres lustros. Ya son 815 millones de personas en todo el mundo las que viven sin alimento suficiente [1]. Y a ellas hay que añadir los 1.900 millones de adultos que sufren sobrepeso y obesidad, o los 2.000 millones de personas que sufren carencias de micronutrientes. En España, 1 de cada 3 niños sufre malnutrición [2] y la prevalencia de la obesidad en adultos ha crecido 5 puntos en solo 9 años [3].

La inquietud por el incremento de la malnutrición en todas sus formas se encuentra en la raíz de la decisión de las Naciones Unidas de declarar 2016 – 2025 como el Decenio de acción sobre la Nutrición, bajo el liderazgo de la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin duda, esta resolución sitúa a la nutrición en el centro del desarrollo sostenible y reconoce que la mejora de la seguridad alimentaria y la nutrición es esencial para cumplir en su totalidad los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (ODS), que entraron en vigor en enero de 2016 y que son la agenda para el planeta, para todos los países, para todas las personas. De manera explícita, el ODS 2 es el que recoge estas metas.

En este sentido, el macrosector de la agroalimentación tiene en España un papel protagonista, pues es el primer sector industrial, que factura más de 20 millones de euros al año, ofrece unos 440.000 puestos de trabajo y presenta la circunstancia de estar constituido en un 96% de los casos por empresas pequeñas y medianas [4].

Estos datos y otros muchos nos llevan a trabajar para que, desde las alianzas público-privadas, en las que las empresas adquieren un papel relevante, se ponga solución a los retos del desarrollo, nacionales e internacionales, que pasan por el consumo, el empleo, el medioambiente o la erradicación del hambre.

El Objetivo 2 pretende poner fin al hambre y la malnutrición con cuatro líneas: asegurando el acceso de todas las personas a una alimentación sana, nutritiva y suficiente; favoreciendo la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos; mejorando la productividad, la resiliencia y la calidad del empleo agrícola y fortaleciendo los mercados agropecuarios y de productos básicos alimentarios a nivel mundial.

Los grandes retos de nuestro tiempo, entre los cuales la garantía de la alimentación para todos y la seguridad alimentaria figuran en primer orden, sólo podrán conseguirse a través del trabajo en alianzas, las cuales incluyan a organismos públicos, del ámbito de las Naciones Unidas, a escala nacional o local; a entidades sociales o del tercer sector; organizaciones sectoriales y, por supuesto, empresas privadas, cuya contribución al desarrollo ha cobrado relevancia desde la aprobación de los ODS.

En España se ha constituido un grupo sectorial de la agroalimentación [5], orientado a contribuir a los ODS desde un punto de vista sectorial. Está impulsado por el Pacto Mundial de Naciones Unidas, junto a un total de 29 organizaciones, y cuenta con el acompañamiento de la FAO.

Trabajar el desarrollo sostenible desde el enfoque sectorial de la agroalimentación nos permite impactar positivamente en tres subsectores clave para nuestro país: la agricultura, la producción y la distribución. En los primeros pasos de este trabajo, hemos analizado los ODS sobre los que el sector tiene una mayor influencia, así como cuáles suponen los retos más destacados sobre los que incidir para mejorar económica, social y medioambientalmente en nuestro país.

Un amplio abanico de acciones relacionadas con el consumo responsable, el desperdicio alimentario y la erradicación del hambre y la malnutrición, así como otros relacionados con la salud y las condiciones laborales se perfilan como los retos más señalados. En concreto, entre los relacionados con la alimentación destacan: la gestión agraria eficiente de los recursos naturales; la promoción de prácticas de cultivo sostenible; el impulso de la economía circular; la lucha contra la malnutrición,  garantizar el derecho a la alimentación y asegurar la transparencia en la información nutricional de los etiquetados. Aunque los resultados definitivos, así como pautas prácticas, serán dados a conocer a principios del año que viene.

Pero las organizaciones del sector en nuestro país ya están tomando medidas para mejorar la industria, sin perjudicar la alimentación de las personas al tiempo que se protegen los ecosistemas. Entre éstas se encuentran la gestión sostenible de los residuos, la reducción del desperdicio alimentario, medidas contra la discriminación laboral y el establecimiento de alianzas multinivel.

Las organizaciones de Naciones Unidas perseguimos compartir esfuerzos, metas, recursos y experiencias para trazar alianzas entre diversos actores con las que afrontar estos desafíos, lo que repercutirá en mejorar las condiciones de vida de las personas, pero también del planeta y de las economías. Garantizar la alimentación en algunos lugares del planeta; mejorar la nutrición en otros y convertir el desarrollo en seguridad alimentaria son necesidades comunes cuyas soluciones se nos acercarán, según mejoremos en nuestro trabajo colaborativo.

Isabel Garro, Directora General Red Española Pacto Mundial                                     

Ignacio Trueba, Representante Especial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en España

[1] Según el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2017 (FAO, OMS, PMA, Unicef y FIDA)

[2] Según estadísticas de Unicef

[3] Según el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2017 (FAO, OMS, PMA, Unicef y FIDA)

[4] Según datos de la FIAB

[5] Participantes del grupo de trabajo del sector agroalimentario:

Grupo impulsor: Agroamb Prodalt, Alcampo, Calidad Pascual, COATO, DIA, Ebro Foods, ECODES, El Corte Inglés, Asociación Empresarial de Marcas de Restauración, Grupo Eroski, Grupo Siro, Mahou San Miguel, Mercadona, Prosalus, Supracafe, Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), AECOC, FAO y Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Grupo Consultivo: Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) , DACSA – Maicerías Españolas S.A, Freixenet, S.A., Funddatec,  Galletas Gullón, S.A., Grupo Calvo, Asoc. Nac. de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos- Centro Técnico Nacional de Conservación de Productos de la Pesca (ANFACO), Manos Unidas, UNICEF – Comité Español

Tribuna publicada en El País Planeta Futuro