La privacidad es el ámbito de la vida personal de un individuo, que se desarrolla en un espacio reservado y que debe mantenerse con carácter confidencial.  El derecho a la privacidad es un derecho humano internacionalmente reconocido, que se recoge en artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

En la última década ha aumentado el riesgo de impactos sobre este derecho, consecuencia del desarrollo de la era digital, internet, las redes sociales y otras tecnologías de la información y la comunicación. Estas innovaciones traen consigo beneficios que pueden ayudar, entre otras cosas, a dar visibilidad a importantes violaciones de derechos humanos en cualquier parte del mundo, pero también riesgos asociados a la difusión de datos.

Muchas empresas acumulan hoy más datos personales que muchos gobiernos, recopilados a través de contratos, correos electrónicos, redes sociales, telefonía móvil y fija y otros dispositivos. Los datos que recopilan las empresas sobre clientes, socios comerciales o empleados pueden dar lugar a filtraciones de datos de carácter personal, como información médica o legal confidencial o información relacionada con creencias ideológicas o religiosas.

Además, aquellas empresas que recopilen datos a gran escala (Big Data), deben tener aún más precauciones; el Big Data trae consigo importantes oportunidades para contribuir al bienestar de la sociedad, por ejemplo, a través de la prevención de desastres naturales o epidemias, pero también riesgos sobre los derechos humanos, principalmente en el uso indebido de información confidencial y en la falta de consentimiento de las personas en relación con el uso de sus datos personales.

Las empresas deben, por lo tanto, respetar el derecho a la privacidad de todos sus grupos de interés, tal y como establecen los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas. Es importante que las empresas cuenten con políticas de protección de datos transparentes y en consonancia con los derechos humanos y que utilicen las nuevas tecnologías de recopilación de datos a gran escala para generar impactos positivos a la sociedad, alineando su uso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, al mismo tiempo que minimizan sus impactos sobre los derechos humanos.

Sectores con más riesgos respecto al derecho a la privacidad

  • Sector de las telecomunicaciones
  • Sector informático
  • Sector financiero
  • Sector de la salud
  • Sector energético

Acciones empresariales para respetar el derecho a la privacidad

-Incluir dentro de la política general de derechos humanos de la empresa el derecho a la privacidad, con hincapié en que la información y los datos recopilados en la empresa sobre empleados, socios comerciales o clientes son tratados con respeto y de forma legal.

-Formar a todos los departamentos que puedan impactar sobre el derecho a la privacidad en derechos humanos.

-Ajustar la política de protección de datos de la empresa para que sea transparente, de fácil acceso y comprensible, para garantizar la protección del derecho a la privacidad

-Informar de forma clara a empleados, clientes, socios comerciales y otros grupos de interés sobre el posible uso que puede hacerse de los datos personales que se recopilen.

-Establecer directrices claras dentro de la empresa para responder a las demandas gubernamentales de datos de clientes y empleados, para que se respete el derecho a la privacidad.

-Desarrollar sistemas de gestión para ayudar a determinar qué circunstancias deben obligar a la empresa a proporcionar acceso gubernamental a datos de clientes y empleados.

-Revisar las políticas, procedimientos y actividades de socios comerciales y proveedores para ver si son acordes al derecho a la privacidad

-No exigir determinados datos de carácter personal que pueden dar lugar a la discriminación, como la edad o la orientación sexual a la hora de contratar a empleados.

-Proteger la confidencialidad de los datos personales de los empleados o contratados, clientes u otras personas

-No requerir pruebas médicas de ningún tipo a la hora de contratar a empleados, como pruebas de VIH o de embarazo.

-Utilizar el Big data como herramienta de contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y evitar impactos negativos sobre los derechos humanos en su uso.

-Acudir a expertos en materia del derecho a la privacidad para revisar las políticas y procedimientos existentes en la empresa, para asegurar de que se respetan los derechos de nuestros grupos de interés.

-No vender o proporcionar datos a organizaciones que pudieran utilizarlos con fines poco éticos.

-Realizar procesos de debida diligencia en derechos humanos a la hora de entrar en nuevos mercados de países donde el derecho a la privacidad y la libertad de expresión están restringidas.