Humana Fundación Pueblo para Pueblo ha sido pionera en España en la recogida y preparación para la reutilización de ropa usada: inició su actividad en 1987 utilizando contenedores de madera, sustituidos posteriormente por los actuales metálicos que garantizan altos de niveles de usabilidad y seguridad. En 30 años de recogida selectiva, la solidaridad de los ciudadanos ha permitido recuperar 276.144 toneladas de ropa, el equivalente a llenar más de cuatro veces un gran estadio de fútbol. Son prendas que mayoritariamente estaban en buen estado y cuya vida útil la Fundación ha podido alargar, para darles un fin social y promover la protección del medio ambiente. Han sido 30 años de intensa actividad a favor de la sostenibilidad.

Como especialista en preparación para la reutilización, Humana gestiona las donaciones de ropa y calzado usado de los ciudadanos con el fin de obtener el máximo aprovechamiento del residuo textil, dándole una segunda vida y favoreciendo con ello un modelo de economía circular, cuyo objetivo final es establecer un sistema productivo y de consumo eficiente en el empleo de los recursos, para que estos sean utilizados una y otra vez, y contribuir así a una sociedad económica y socialmente sostenible.

Pasar de un modelo de economía lineal a circular es imprescindible para la sostenibilidad de la industria de la moda y, por extensión, para el Planeta. Aplicando una apropiada gestión en la última parte del ciclo de vida del textil es posible reintroducirlo en dicho ciclo, ya sea como prendas de segunda mano o como otros productos.

Es insostenible seguir aplicando un modelo económico que agota los recursos naturales, de ahí la importancia de hacerlo por otro que contempla los residuos como recursos. La gestión apropiada de los residuos es imprescindible para aplicar la economía circular.

Tras la orgánica, los envases y plásticos, el papel y el cartón, y el vidrio, el residuo textil es la quinta fracción que más generan los españoles, y la que presenta el porcentaje de valorización más alto (por encima del 90%). Sin embargo, sólo una de cada 10 prendas que ya no queremos tiene una segunda vida; el resto acaba en la basura. De ahí la importancia de aumentar las cifras de recogida selectiva, una tarea en la que tanto administraciones como ciudadanos tenemos una gran responsabilidad.

La gestión de residuos ha incorporado como propios los objetivos de la economía circular. Hace décadas, el escenario era muy diferente: recogida de residuos convencional en masa, ausencia de tratamiento tecnológico y envío a vertederos donde se enterraban o incineraban sin demasiado control. Diferentes pasos legislativos posteriores han provocado un cambio de paradigma: hay que priorizar la prevención y la recuperación de residuos por encima del tratamiento final. Ya no son sólo un elemento del que hay que deshacerse sino que son una oportunidad. Así lo constata el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) 2016-2022.

Una óptima gestión de los residuos es fundamental dentro de este modelo para actuar a favor de la sostenibilidad. Gracias a ello se consigue:

  • Impulsar la prevención, la preparación para la reutilización, el reciclaje y la valorización de materiales que constituyen recursos valiosos.
  • Crear empleo y contribuir al crecimiento económico.
  • Mostrar cómo los nuevos modelos de negocio, el ecodiseño y la simbiosis industrial pueden conducirnos hacia el “residuo cero”.
  • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y su impacto ambiental. La reutilización y el reciclaje de textil contribuyen a la protección del medio ambiente y a la lucha contra el cambio climático: además de recuperar las prendas, se evita su depósito en vertedero contribuyendo a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Cada kilo de ropa que se reutiliza evita la emisión de 3,169 kg de CO2, según datos de la Comisión Europea.

Y es que las prendas que se desechan son un activo que, gestionado debidamente, se convierte en motor de progreso en España y de generador de fondos para la cooperación al desarrollo en el hemisferio Sur.

Humana ha crecido año a año siendo fieles desde 1987 a nuestra misión original. Tras tres décadas de actividad, 2,4 millones de personas se hayan visto involucradas en los proyectos de desarrollo que lleva a cabo en los países del Sur de la mano de socios locales. De hecho, el trabajo a través de la red que forman los 31 miembros de la Federación Humana People to People ha demostrado su eficacia a la hora de contribuir a la lucha contra la pobreza, partiendo de acciones en las que las personas, su empoderamiento y su capacidad para tomar las riendas de su propio desarrollo son la clave: la formación de profesores de primaria, el impulso de la agricultura sostenible a partir del fortalecimiento de las capacidades de los pequeños agricultores o los programas de lucha contra el VIH/SIDA sitúan siempre a las personas como su piedra angular.

Además, la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030 en los programas de cooperación de las diferentes organizaciones que forman Humana People to People han dotado de una dimensión superior a los esfuerzos que Humana efectúa en favor del progreso de las comunidades.

 

Rafael Mas

Responsable de Comunicación y Proyectos

Humana Fundación Pueblo para Pueblo