El hecho de dar a conocer los 10 principios constituye en sí mismo un mensaje inequívoco: combatir la corrupción y las malas prácticas sociales y medioambientales es el mejor modo de construir un entramado empresarial sólido y en el que se pueda garantizar una saludable y leal competencia. Y ello resulta tanto más necesario en nuestro sector, un sector vital para el comercio, la industria y el turismo en las sociedades modernas, un sector imprescindible para asegurar la vertebración y la cohesión de los territorios y sus habitantes.