En un nuevo paradigma del capitalismo donde los actores quieren relacionarse con empresas responsables, es decir, que llevan a cabo su negocio desde la gestión responsable de este y no solo actúan de forma responsable en la manera como gastan su beneficio, la RSC pasa a ser una pieza clave y el Pacto Mundial contribuye, sin duda a que las organizaciones aporten un valor añadido a la gestión de sus negocios.