Asistí en la embajada de Corea del Norte a la primera presentación efectuada en España por ese país como “destino turístico”. La cerrada sociedad de Corea del Norte está comenzando a buscar incrementar su desarrollo como destino turístico. Por mi parte, siento alegría de que así sea, más allá de que Europamundo pueda llegar a programar ese destino o no, la alegría de sentir que este planeta sigue abriéndose a este fenómeno del siglo XXI que es el turismo.

La apertura de Taleb Rifai, Secretario General de la OMT, fue especialmente inspiradora.

¡Durante este año se espera que existan 1.235 millones de personas cruzando fronteras! ¡Más del doble que hace 20 años! Asia en 20 años ha pasado de 82 millones a 309 millones de turistas.

En ocasiones he indicado que tal vez los seres humanos no somos conscientes del inmenso cambio en la mentalidad global de la humanidad que supone este fenómeno. Se habla mucho de globalización, la asociamos a economía, pero la globalización de las mentes impulsada por Internet y por los cientos de miles de seres humanos que viajan tiene un gigantesco impacto en nuestra percepción global del planeta y hace sumar millones de individuos en el convencimiento de la necesidad de cuidarlo, conservarlo, mimarlo, quererlo.

No hay nada mejor que viajar para abrir la mente, nada es mejor que conocer un país para tratar de entender sus circunstancias, su realidad, su mentalidad, su cultura, sus gentes. Viajando nos hacemos más “ciudadanos del mundo”; viajando perdemos el miedo a “lo diferente”, nos hacemos más tolerantes, valoramos más la diversidad.

Debemos, pacíficamente todos juntos, buscar mejorar nuestro planeta.   Debemos, cada uno con sus posibilidades, contribuir a reducir los “déficits” de nuestro mundo. Se habla de “déficit económico”, pero existen otros déficits: “déficit en la igualdad” “déficit en la educación” “déficit en la sanidad”, “déficits en la ética” …pero probablemente el mayor de los déficits, el que hace el mundo más peligroso e impide más avanzar hacia un mundo mejor es el “déficit en la tolerancia, respeto y comprensión entre los pueblos”.

El turismo bien concebido debe ser y es uno de los remedios para paliar ese déficit.

El miedo a lo desconocido no debe frenarnos para afrontar los cambios

El objetivo no debe ser ver los cambios, tampoco adaptarse al cambio, debemos formar parte del cambio. Todos, cada uno en nuestro lugar, tenemos un nivel de responsabilidad en formar parte de ese cambio.

Me parece ilusionante llevar una empresa y sentir la necesidad de buscar abrir caminos, dar ejemplo, crear, mostrar vías a seguir… y con ello, con humildad, por lo “nada que somos cada ser”, formar parte de ese cambio hacia el cual debemos llevar la sociedad.

Para Europa Mundo Vacaciones, el turismo nos permite conocer, entender y aprender de otras culturas. Creemos en la diversidad, creemos que el turismo contribuye a la paz, coexistencia, tolerancia y respeto de las diferentes personas que habitan el planeta.

Nuestros autocares y circuitos son lugares donde personas de diferentes naciones y culturas comparten experiencias, son también vehículo de paz, diversidad y coexistencia. Nuestros pasajeros son de 81 nacionalidades diferentes de los 5 continentes, nuestros clientes son 41 nacionalidades y nuestros destinos son de 44 países de los 5 continentes.

Por eso el ODS 16 es la esencia de Europa Mundo, es diversa en sus genes, diversa por sí misma, en su concepción de empresa y en su estrategia de negocio.

 

Luis García Codrón

CEO  de Europa Mundo Vacaciones