Desde nuestros inicios en el año 1927 hemos trabajado por la sostenibilidad del negocio, mejorando nuestra flota para que fuera cada vez más eficiente, y cuidando nuestro compromiso social dentro y fuera de la compañía.

En la definición de la estrategia y los objetivos de sostenibilidad, Iberia ha identificado los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS) que son prioritarios en el desarrollo de su actividad. Uno de los objetivos en los que Iberia pone el foco es el “ODS13 Acción por el clima”, por ser el cambio climático uno de los aspectos materiales más importantes para los grupos de interés internos y externos de la compañía, empleados, clientes, inversores, proveedores y sociedad civil.

En materia de acción climática, Iberia desarrolla diferentes iniciativas que persiguen la mejora de la eficiencia de emisiones de carbono, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental. Proyectos que contribuyen a un menor impacto en materia de cambio climático son la renovación de flota, con la incorporación de los Airbus A-300-200 que se utilizan en rutas internacionales de largo radio se consigue un ahorro final por avión del15% de queroseno;  o la renovación de equipos tierra, los vehículos de asistencia a aviones y pasajeros, que desde el año 2015 han renovado más del 50% de los equipos motorizados, y el 39% de ellos ya son eléctricos por lo que no generan emisiones.

Gracias al trabajo del Grupo de Soporte de Eficiencia de Combustible, se han puesto en marcha procedimientos como el rodaje de los aviones con un solo motor (SETI “Single Taxi In” y SETO “Single Taxi Out”), lo que ha supuesto dejar de emitir 5.000 toneladas de CO2 en el año 2017; la reducción del uso de la unidad de energía auxiliar del avión fomentando el uso de las instalaciones de tierra; los avances en el sistema de gestión de combustible; o el uso del Sistema Nimbus que permite la búsqueda del nivel de vuelo óptimo, suponen también mejoras de eficiencia que reducen las emisiones y por tanto minimizan el impacto en el cambio climático.

Otros proyectos como la documentación electrónica de vuelo o electronic flight bag (EFB), implantado a bordo de aviones de corto y medio radio, han supuesto al mismo tiempo mejoras tecnológicas desde el punto de vista operativo, y el ahorro de combustible y emisiones de CO2 debido a la reducción del peso del avión por la desaparición de las carteras de documentación en papel de las cabinas.

Además, desde el año 2013 los aviones de Iberia se pintan con un nuevo sistema que requiere un 30% menos de pintura, mejora la aerodinámica del avión, y se reduce el consumo de combustible y las emisiones de CO2.

Todas estas iniciativas traen como consecuencia una mejora muy importante en el principal indicador ambiental en materia de cambio climático de la compañía, la intensidad de las emisiones por operaciones vuelo (gCO2/pasajero transportado), que en los últimos cuatro años se ha reducido una media de 1,77% anual, situándose en 83,25gCO2/pasajero transportado en el año 2017.

Gracias al compromiso de todos los empleados de la compañía, Iberia es cada día una aerolínea más fuerte y responsable con la protección del medioambiente.

 

Graciela Ramallo Taboada

Senior Manager de Comunicación Interna y RSC de Iberia