En 1999, durante una de las visitas de Ricardo Oteros a la Cooperativa de Caficultores del Departamento del Cauca (Colombia) se reunió con un grupo de mujeres quienes le trasladaron este impactante mensaje: “Necesitamos ayuda para sacar adelante a nuestras familias, nuestros maridos están muertos o desplazados a causa de la guerra y nosotras, que ahora somos las cabezas de familia, queremos cultivar café para obtener los ingresos necesarios con los que mantener a nuestras familias”.

Fue así como Supracafé inició su trabajo conjunto con estas mujeres. Lo primero que necesitaban era conseguir financiar la compra de plantas y fertilizantes. El café necesita tres años desde que se siembra hasta que se recoge la primera cosecha. Otro gran problema al que se enfrentaban entonces, y aún hoy día, es la falta de financiación para establecer su pequeña unidad productiva. Créditos imposibles de conseguir o con tasas de interés tan altas que prácticamente hacen inviable su devolución. Por tanto, el enfoque fue conseguirles las plantas y los fertilizantes para que establecieran sus cultivos y darles apoyo técnico a través de la cooperativa de caficultores de la región para su adecuado manejo.

Meses después comenzaron a producir café y el nuevo problema al que se enfrentaron fue que no tenían infraestructuras adecuadas para su procesamiento (despulpadoras, fermentadores o patios de secado), lo que implicaba que la calidad de su café se veía afectada. En esta fase se trabajó en conseguir ayudas para la mejora de sus beneficios financiando secaderos parabólicos y mejoras en los procesos. La asistencia técnica y los procesos de sensibilización acerca de la calidad y su impacto en el ingreso eran importantes a medida que el grupo se iba consolidando. En 2002 AMUCC se estableció legalmente como asociación y desde Supracafé, siempre se ha procurado garantizar la compra de su café a un precio primado.

El fortalecimiento, la consolidación y el empoderamiento de AMUCC era uno de los objetivos principales, consiguiendo avances importantes como: su registro como grupo productor de café de comercio justo certificado; su certificación para producción de cafés orgánicos, la consolidación como grupo, su autonomía administrativa, montar su pequeño servicio de extensión y asistencia técnica así como un pequeño fondo rotatorio de financiación y conseguir incluir a dos de sus miembros en el Consejo de Administración en la Cooperativa de Caficultores del Cauca.

En estos 18 años de experiencia compartida con AMUCC han sido muchas las satisfacciones y los aprendizajes. Estos procesos son de medio y largo plazo y, para asegurar el éxito, necesitan un apoyo constante en el tiempo. La situación de partida, con altos niveles de pobreza y violencia, con escasa formación y acceso a servicios básicos como la salud hacen que el enfoque del apoyo deba ser holístico y garantizado en el tiempo. Desde Supracafé creemos que uno de los principales logros ha sido acompañar y apoyar al grupo ininterrumpidamente desde el año 1999.

Ricardo Oteros. CEO de Supracafé