Para Mercadona, la responsabilidad es un valor clave desde su fundación, en 1981. Un principio que tiene presente de manera transversal y que, por tanto, implica compromisos con los cinco componentes que conforman la compañía: “El Jefe”, como internamente denomina a los clientes, el trabajador, el proveedor, la sociedad y el capital.

Un ejemplo de buenas prácticas que aplica la compañía relacionado con la Producción y Consumo Responsables (ODS 12), es la Cadena Agroalimentaria Sostenible de Mercadona, el proyecto puesto en marcha hace unos años junto con el sector primario para contribuir a la modernización, productividad y prosperidad de los sectores agrícola, pesquero y ganadero de España.  En 2010 nos dimos cuenta de que teníamos una visión incompleta de la cadena agroalimentaria. Solo llegábamos al sector industrial y manufacturero, sin tener en cuenta uno de los sectores principales de nuestra economía, el sector primario. Entonces comenzamos a reinventarnos para ofrecer los mejores productos frescos apostando por la proximidad y dando importancia a los proveedores especialistas locales.

La Cadena Agroalimentaria Sostenible de Mercadona supone reinventarnos y construir relaciones estables y de ganar-ganar con el sector primario que trabaja con nosotros (8.000 agricultores, 12.000 pescadores y 4.800 ganaderos) ya que son ellos los que mejor conocen los cultivos, cómo pescar y cómo criar y nosotros conocemos las preferencias de los clientes. Gracias a este diálogo y esfuerzo conjunto, podemos ofrecer productos frescos de gran calidad al mejor precio. Mediante el compromiso adquirido con toda la Cadena Agroalimentaria que trabaja con nosotros buscamos aplicar nuestro Modelo de Calidad Total desde “El Jefe” hasta el sector primario, trabajando con todos los componentes de la cadena para mejorar procesos con el objetivo final de satisfacer al cliente, a través de una relación basada en 5 pilares fundamentales: seguridad en la compra, rentabilidad, proyección de futuro, planificación conjunta e inversión.

Para avanzar en este modelo tenemos que estar cada vez más próximos al sector primario español a través del diálogo constante, la transparencia y la unión de conocimientos para una mejor planificación de nuestros procesos. En este proyecto se han implicado también nuestros inter-proveedores para extenderlo a su parte de la cadena. Juntos cambiamos nuestra forma de trabajar con el sector primario. No nos limitamos a comprar un buen producto, definimos una relación estable para crecer unidos. El modelo de relación comercial establecido con nuestros interproveedores está basado en la estabilidad, la cooperación y la confianza, habiendo logrado crear un clúster industrial que aglutina 245 fábricas y 48.700 trabajadores, contribuyendo a que España tenga una moderna y potente industria agroalimentaria.

En el día a día esto supone acercarnos a los productores para conocer sus productos y sus necesidades (ser especialistas), escucharnos y dialogar para aunar conocimientos, definir un proyecto de trabajo común buscando sinergias para ser más competitivos y satisfacer a “El Jefe” ofreciendo el mejor producto, con la máxima calidad y frescura al mejor precio posible. Algunos ejemplos sobre las aportaciones de la cadena de valor de Mercadona son, por un lado, la tecnología punta al servicio de los procesos para tener el pulso de la empresa actualizado al minuto (hoy realizamos pedidos al día sincronizados con los múltiples productores en origen, por ejemplo, las lonjas). Por otro lado, disponemos también de una potente red logística enfocada a transportar “más con menos”, lo que permite importantes ahorros de energía y evita emisiones a la atmósfera.

Para ser competitivos buscamos productividad y eficiencia en toda la cadena, y lo conseguimos a través de la colaboración conjunta y el crecimiento compartido con visión de largo plazo.

 

Mercedes Lacalle. Gerente de Medio Ambiente de Mercadona.