Uno de los retos de las empresas en la actualidad es integrar la variable ambiental en la estrategia de negocio. Incorporar este enfoque a la sostenibilidad económica y social es necesario para asegurar la perdurabilidad.

Este ejercicio a su vez requiere de herramientas para medir el impacto ambiental de la actividad, establecer objetivos de reducción, tomar decisiones y comunicar con transparencia los resultados y la evolución.

En este sentido el cálculo de la huella ambiental es un claro indicador del comportamiento ambiental que analiza y pondera los principales impactos ambientales producidos en el ciclo de vida de un producto o atribuibles al funcionamiento de una organización.

Calidad Pascual abordó este enfoque en 2013 a través de un análisis de ciclo de vida por familias de productos. El resultado es una visión global de todos los impactos de la actividad a lo largo de la cadena de valor que a su vez permite identificar las etapas que concentran mayores impactos para focalizar actuaciones más efectivas de reducción.

Este análisis fue un punto de partida clave para definir la estrategia ambiental a través del Plan de Gestión de Impacto Ambiental. Un plan transversal que abarca desde la obtención de materias primas hasta el tratamiento al final de la vida útil de los productos comercializados. Asimismo, el cálculo previo de la huella ambiental permite realizar y enfocar con mayor concreción el cálculo la huella de carbono corporativa.

Calidad Pascual con la reducción de su impacto en el medio ambiente aúna los esfuerzos de diversas áreas corporativas con la meta última de desacoplar el crecimiento de la organización del aumento de sus emisiones de GEI a la atmósfera. Para alcanzarlo, el objetivo es la reducción de emisiones de carbono en el año 2020 un 20% respecto a 2015. (kgCO2e/tonelada producida). Todo ello respaldado por un plan de reducción de emisiones que presenta importantes sinergias con algunas prioridades de la compañía como son la movilidad sostenible y la eficiencia energética.

Prueba de este compromiso es ser la primera empresa del sector lácteo en inscribir su huella de carbono en el Registro de la Oficina Española de Cambio Climático del MAPAMA, demostrando así consistencia interna y externamente con las políticas de liderazgo responsable que estamos poniendo en práctica.

La industria es clave en la acción frente al cambio climático, dada su dependencia directa e impacto sobre los recursos naturales, como el suelo o el agua, así como por su relevancia para la actividad económica y para el conjunto de la sociedad. Por tanto, debe apostar por una producción y consumo sostenible, el uso eficiente de los recursos, la sostenibilidad energética, la reducción del desperdicio de alimentos, el eco diseño y una logística de transporte sostenible y eficiente. Herramientas como el cálculo de la huella ambiental y el cálculo de la huella de carbono son decisivas para medir el impacto y la contribución de las empresas a estos escenarios globales de escasez de recursos y cambio climático.

Calidad Pascual quiere contribuir a generar impactos positivos en nuestro entorno, que sean duraderos y le aporten valor. Es éste el desafío en los próximos años.

Mónica Peña. Responsable de Medioambiente de Calidad Pascual.