Los días 26, 27 y 28 de noviembre ha tenido lugar en Ginebra el VII Foro de Empresas y Derechos Humanos organizado por las Naciones Unidas. El lema de este año ha sido “El respeto empresarial de los derechos humanos, construyendo a partir de lo que funciona’’, por lo que el Pilar II de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos, la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos, ha cobrado especial protagonismo.

En las más de setenta sesiones del Foro se ha tratado el respeto empresarial a los derechos humanos desde los más poliédricos puntos de vista. El foro ha batido además record en materia de asistentes, con más de 2500 participantes provenientes de todo el mundo, y ha otorgado más relevancia al papel del Pacto Mundial en el trabajo de los DDHH con el sector privado.

La inauguración del Foro corrió a cargo de Dante Pesce, Presidente del Grupo de Trabajo de Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas, que agradeció la presencia a todos los asistentes procedentes del mundo empresarial, académico, gubernamental y de la sociedad civil y se mostró crítico con los avances conseguidos: “en términos de aplicación real, la mayoría de las empresas no aplican prácticas que reúnan los requisitos establecidos por los Principios Rectores y la falta de acción gubernamental sigue siendo una importante laguna’’.

Kailash Satyarthi, premio nobel de la paz 2014, protagonizó una ponencia inspiradora y advirtió de los esfuerzos que la comunidad internacional ha de promover hacía el respeto de los derechos de los niños: "si no podemos proteger a los niños en las cadenas de suministro mundiales no podemos llamarnos a nosotros mismos civilización avanzada", concluyó Kaislash.

El papel presente y futuro del Pacto Mundial

A lo largo de los tres días de foro, el Pacto Mundial, como agente con el mandato de las Naciones Unidas para implementar la Agenda 2030 entre el sector empresarial, ha cobrado un protagonismo relevante, participando en un total de 15 sesiones y con Lise Kingo, Directora Ejecutiva del Pacto Mundial, inaugurando un panel plenario de la mano de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Masamichi Kono, Secretario General Adjunto de la OCDE y Haoliang Xu, Director de la oficina de Asia y Pacifico del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD).

Lise Kingo anunció que, según un estudio del Pacto Mundial a más de 9500 empresas, el 92% ya cuentan con políticas y prácticas de respeto a los derechos humanos, pero solo el 17% cuentan con un análisis de impactos. Kingo insistió en la necesidad de llevar al siguiente nivel el respeto empresarial a los DDHH para mejorar estos datos. Michelle Bachelet por su parte resaltó ‘’la larga tradición de trabajo con el Pacto Mundial y los retos compartidos para ayudar a las empresas a nivel local a entender los DDHH’’. Este plenario de alto nivel, según anunció el moderador, Dante Pesce, se repetirá anualmente con las mismas organizaciones para registrar los avances que se vayan dando anualmente.

El nivel de avance de implementación de los Principios Rectores por parte de estados y empresas ha sido uno de los temas más comentados. 21 países ya cuentan con un Plan Nacional sobre Empresas y Derechos Humanos para aterrizar el marco de los Principios Rectores a nivel local, España entre ellos; sin embargo, 18 de estos son países europeos y 3 del continente americano. En varias de las sesiones se ha puesto énfasis en la necesidad de extender estos planes al conjunto del planeta, particularmente a países latinoamericanos, africanos y asiáticos, donde se concentran importantes riesgos en colectivos como niños y mujeres. En términos absolutos, casi la mitad del trabajo infantil (72,1 millones) se encuentra en África; 62,1 millones en Asia y el Pacífico;  y 10,7 millones en América[1]. No obstante, los avances respecto al trabajo gubernamental siguen su ritmo, ya que se anunció que hay 23 países adicionales que se encuentran en proceso de elaboración de un plan.

En cuanto a los avances empresariales, la iniciativa Corporate Human Rights Benchmark[2] ha analizado en 2018 a 101 de las mayores empresas que cotizan en bolsa en el mundo, otorgando una puntuación de 2.7 puntos sobre un total de 10 puntos a estas multinacionales en la implementación de los Principios Rectores. Esto da muestra del bajo nivel general que las empresas presentan a la hora de trabajar el Marco. Además de las 101 empresas, un 40% no cuenta con un proceso de debida diligencia en derechos humanos para analizar y mitigar sus riesgos. En relación a las pymes, según un estudio de la OIT entre 250 pymes en 32 países, el 37% de las mismas no tiene constancia de la existencia del marco de los Principios Rectores[3].

Además, la Red Española coorganizó con Global Compact el 26 de noviembre, la sesión  Los derechos humanos en las cadenas de suministro internacionales,  ¿Dónde está la desconexión?. En la sesión, moderada por Steve Kenzie, Director Ejecutivo de la Red Británica y en la que estuvieron presentes 16 redes locales del Pacto Mundial, se ofrecieron pautas y experiencias prácticas de empresas en diferentes etapas de la cadena de suministro.

Desafíos urgentes en DDHH

Durante el foro también se han analizado los principales retos de futuro en materia de empresas y DDHH, destacando entre ellos: impulsar los derechos de la mujer en la cadena de valor, mitigar los efectos del cambio climático sobre los derechos humanos y alcanzar una integración empresarial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) bajo un enfoque de DDHH.

En torno a los derechos de la mujer, se ha debatido sobre la necesidad de que las empresas impulsen una perspectiva de género al implementar los Principios Rectores sobre Empresas y DDHH, principalmente a la hora de analizar y mitigar los impactos de las compañías. Además las empresas han de considerar los problemas específicos que enfrentan las mujeres en sectores como el agroalimentario, el industrial o el de la moda.

Los efectos del cambio climático, como el aumento de la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos y los desastres naturales, las inundaciones, las olas de calor, las sequías, la desertificación, la escasez de agua o la propagación de enfermedades amenazan directa e indirectamente el disfrute pleno y efectivo de una serie de derechos humanos: el derecho a la salud, el derecho al agua y el saneamiento, el derecho a la alimentación o el derecho a la vivienda entre muchos otros.  Durante el Foro se ha llamado a las empresas a la acción para implementar procesos ambientales considerando siempre los impactos negativos que estos puedan tener sobre los derechos de las personas.

ODS y DDHH, dos Agendas interconectadas

Por último, varias sesiones han ahondado en la relación entre los ODS y los derechos humanos y su implementación por parte de las empresas. Varias voces han denunciado que existe el riesgo de que las empresas trabajen los ODS sin considerar los impactos sobre los derechos humanos,  centrándose en cuestiones superficiales o utilizando el marco solo como una herramienta de reporte y no de implementación.

Sin embargo, ha existido unanimidad en determinar que la implementación efectiva de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos puede ser una parte esencial de la estrategia de ODS de una compañía, ya que solo con gestionar bajo criterios sociales a los empleados o a la cadena de suministro se pueden conseguir más impactos sobre la Agenda 2030 que con la mayoría de contribuciones más innovadoras. Tal y como ha declarado Lise Kingo durante el foro: “hay que aprovechar el impulso de los ODS para que las empresas trabajen el respeto a los derechos humanos, entre todos tenemos que colocar a los derechos humanos en el corazón del funcionamiento de las empresas’’.

El VII Foro fue clausurado por el conjunto de los miembros del Grupo de Trabajo de Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas, presidido por Dante Pesce, que agradeció la asistencia de todos los participantes al foro y animó a todas y todos a participar en una nueva Hoja de Ruta 2020 que se está desarrollando desde la ONU y que marcará el futuro del ámbito de las Empresas y Derechos Humanos. “Tenemos que acelerar y aumentar a escala los esfuerzos conjuntos dentro de la dirección marcada por el Objetivo de Desarrollo Sostenible 17  y construir a partir de las buenas prácticas empresariales emergentes, juntos, sector empresarial, gobiernos, sociedad civil y academia impulsaremos los Principios Rectores entre todas las empresas del mundo’’ concluyó el presidente del grupo de trabajo de empresas y DDHH.

[1] OIT, 2018: https://www.ilo.org/global/topics/child-labour/lang–en/index.htm
[2] Corporate Human Rights Benchmark https://www.corporatebenchmark.org/sites/default/files/documents/CHRBKeyFindings2018.pdf
[3] PYME y Derechos Humanos, OIT (2017). http://www.pactomundial.org/wp-content/uploads/2017/01/PYME-y-Derechos-Humanos-003.pdf