Te pido que imagines cómo será el mundo en el año 2049. Probablemente pienses en un mundo donde la tecnología sea la protagonista y nos envuelva en muchos aspectos de nuestra vida, también en el empleo. Actualmente la plena inclusión de las personas con discapacidad es ya uno de los desafíos más prioritarios de nuestra sociedad, donde la tecnología jugará un papel clave ahora y en los próximos años. Por esta razón es de vital importancia reivindicar la necesidad de acompañar los avances tecnológicos de un cambio cultural para hacer frente a todos aquellos prejuicios y sesgos inconscientes integrados en la sociedad, y que estamos detectando en las nuevas tecnologías.

Planteándonos cómo será la realidad social de las personas con discapacidad en el futuro, desde la Fundación Adecco nos hicimos la siguiente pregunta: ¿Cuándo alcanzaremos la plena inclusión? Y para este Día Internacional de la Discapacidad, hemos podido pronosticar que la plena inclusión no se alcanzará hasta el año 2249. Hablamos de una aproximación empírica y de ficción, que teniendo en cuenta como ha sido la evolución hasta la actualidad de la empleabilidad de las personas con discapacidad, predice cuál podría ser su camino hasta lograr la plena inclusión.  Está en nuestra mano acelerar este proceso de más de 200 años, y lo podemos hacer de manera decidida si apostamos por la accesibilidad universal, trabajamos por reducir la brecha digital, la educación inclusiva, políticas activas de empleo y el refuerzo de las políticas sociales para reducir la desigualdad.

Ante este escenario, para este Día Internacional de la Discapacidad decidimos viajar al futuro. Nuestro consultor en Diversidad Pablo Pineda viajó al 2049 para comprobar qué en los procesos de selección más digitalizados, seguimos olvidándonos de lo más importante, el talento de las personas, e incorporan los mismos sesgos discriminatorios que tenemos en la actualidad. Una campaña de sensibilización con la que más de 190 empresas han compartido con nosotros un mensaje clave: la inteligencia artificial tiene el poder de acelerar el progreso humano, no obstante, tenemos que trabajar para asegurarnos de que no incorpora los sesgos y prejuicios que excluyen del mercado laboral a miles de personas. Sólo así podremos vivir la inclusión en un futuro cercano.

Está en nuestra mano cambiarlo. Un futuro que no entendemos sin tecnología, pero tampoco sin valores humanos. Te animo a que sigas luchando #ContraLasEtiquetas.

www.fundacionadecco.org/contralasetiquetas.

Francisco Mesonero. Director General de la Fundación Adecco.