La siguiente tribuna pertenece a la publicación "Comunicando el progreso: una visión integrada en sostenibilidad y reporting".

Frecuentemente nos encontramos con la pregunta de por qué una microempresa como la nuestra, que cuenta con cinco personas y tiene que esforzarse sobremanera para asegurar el día a día, como muchas otras pequeñas y medianas empresas, asume el compromiso de respetar los 10 Principios del Pacto Mundial. La respuesta es siempre la misma: no es una cuestión de tamaño, sino de valores. Y de aquí parte la primera premisa, que también trasladamos a nuestros clientes cuando les asesoramos: hoy en día no debe concebirse un negocio o actividad que no tenga raíces en un planteamiento ético que soporte la operación.

Con este pensamiento no tuvimos duda, cuando nos incorporamos a la Red Española del Pacto Mundial en 2005, de que los 10 Principios eran y son una guía para gestionar de forma ética y responsable. Para llevarlos a la práctica e incorporarlos a la estrategia, los integramos en nuestro código de conducta, teniendo en cuenta nuestro tamaño, localización y tipo de operaciones. Así, para nosotros en nuestro ámbito, respetar los derechos humanos se traduce fundamentalmente en el respeto de los derechos laborales. Trabajar contra la corrupción es algo que no se puede obviar y, aunque por nuestro tipo de actividad no impactamos significativamente en el medioambiente, sí asumimos, como miembros de la sociedad, el compromiso de prevenirlos y reducirlos, incluida la consideración del cambio climático.

"Para nosotros es fundamental constituir y formar parte de alianzas en las que contribuir con lo que sabemos y así intentar provocar un efecto multiplicador."

Considerar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la estrategia no es un tema trivial y nos hemos encontrado con numerosos obstáculos. Para ello hemos debido de tener en cuenta que los 17 ODS están desplegados en metas y descender a este nivel para realizar una correcta conceptualización y desarrollo de las iniciativas, si verdaderamente queríamos contribuir a su consecución a nivel global. Enseguida entendimos que teníamos que incorporar las metas en nuestro proceso de análisis de relevancia para identificar aquellas que son significativas para nuestra organización y, de este modo, integrarlas en nuestro plan estratégico. Así construimos la tabla que cruza los temas relevantes con las metas significativas (puede verse el resultado en nuestro informe 2017) y hemos podido analizar cómo incluirlas en nuestros procesos habituales de gestión. No obstante, nos queda todavía proyectar objetivos a 2030, situación realmente difícil para una micropyme que ha de mirar necesariamente al corto plazo, aunque levantemos un poco los ojos al medio plazo (estableciendo objetivos a fechas intermedias). En todo este proceso hemos tenido que incorporar a nuestros grupos de interés, porque su participación es básica. Reza el dicho popular que “un grano no hace granero, pero ayuda al compañero”. Siendo pequeños podemos influir fuera de nuestro ámbito pero con limitado impacto, por lo que para nosotros es fundamental constituir y formar parte de alianzas en las que contribuir con lo que sabemos y así intentar provocar un efecto multiplicador.

Otro obstáculo que estamos teniendo que superar es cómo informar sobre nuestro desempeño en materia de los ODS, porque la dificultad reside en la medición. Resulta relativamente fácil conocer la contribución en una iniciativa (tanto inversiones dinerarias como no dinerarias) y los logros o resultados inmediatos de la misma. Otra cosa es medir el impacto en la meta correspondiente, como se establece en su definición, porque en muchos casos tiene que transcurrir tiempo y hay que establecer grupos de control. Y no hay que olvidar que la fecha del examen es 2030. En nuestro informe estamos utilizando como base la metodología ONLBG, que estamos desarrollando como alianza y que está considerada como una buena práctica de la meta 17.19, avanzando desde la incorporación de las contribuciones y resultados que ya tenemos y los impactos que podemos medir en este momento, sabiendo que tenemos que mejorar en este punto.

Manuel Tejedor, director de estudios e innovación de MAS Business.