La siguiente tribuna pertenece a la publicación «Comunicando el progreso: una visión integrada en sostenibilidad y reporting».

La responsabilidad social de las empresas Españolas está altamente acreditada en Europa, la posición que ocupan las empresas españolas en los estándares internacionales en sostenibilidad es un reflejo del esfuerzo que ha hecho nuestro país en materia de responsabilidad social corporativa. Así nos lo reconocen instituciones como la Global Reporting Initiative (GRI), en cuyo Consejo Consultivo Gubernamental participa la Dirección General que tengo el orgullo de encabezar. España ha escalado posiciones en el ranking mundial, pasando de la posición 30 en 2016, a la 25 en 2018, la puntuación implica un nivel de cumplimento superior a la media global del 16 %. Desde un punto de vista cualitativo se aprecia una alta madurez en el reporte y mayor diversidad temática. Así, las compañías españolas presentan un mayor desarrollo de la información en materia de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible se muestra una tendencia claramente positiva en cinco de ellos: salud, igualdad de género, gestión del agua, energía y acción climática. En otras palabras, se puede apreciar el pleno compromiso de mi gobierno en la Agenda 2030, que implica la convergencia de las políticas estatales e internacionales en la consecución de los ODS.

Creo que la Estrategia Española de Responsabilidad de las Empresas 2014-2020 (EERSE), ha contribuido a dicha consideración internacional, ya que, como marco de referencia a nivel nacional, impulsa acciones que persiguen entre otros objetivos, el reforzamiento de los compromisos de las empresas y de las Administraciones Públicas con las necesidades de la sociedad y la generación de empleo.

Hay que destacar el Portal de Responsabilidad Social, puesto en marcha del 22 de mayo de 2017, es una importante herramienta de publicidad de las memorias de responsabilidad social y sostenibilidad, que además facilita la comparabilidad de la información con los impactos de las empresas, sirviendo de ejemplo y buenas prácticas.

Es un claro objetivo para nosotros la implantación en las pymes, no en vano suponen el 46% del tejido empresarial, cifra que aumenta al 99,8% si incluimos a los empresarios autónomos. Quizás el mayor reto y a su vez fuente de resistencia es que se asimile el concepto de responsabilidad social empresarial con empresas competitivas y sostenibles económicamente, que ofrezcan un buen producto y un buen servicio en aspectos que nos son considerados negocio en sentido estricto.

Por este motivo, queremos predicar con el ejemplo mejorando la extensión de su práctica a todas las administraciones y empresas públicas, provocar un cambio de mentalidad para hacer empresas más generosas con el entorno en el que se desenvuelven, redundando en beneficio de todos. Como muestra cabe citar CORREOS, con más de 51.000 empleados y con mayor capilaridad, asume un comportamiento ejemplarmente responsable, ADIF haciendo del ferrocarril el medio de transporte por excelencia y facilitando el acceso a la infraestructura en condiciones de igualdad, entre otros…

Potenciar los programas de Responsabilidad Social significa impulsar no sólo la economía española, junto a la cohesión social y la sostenibilidad, sino además la credibilidad internacional. En este sentido, España según The Economist “Cuarenta años después de que se convirtiera en una democracia, en temas de libertad personal como el matrimonio gay, con la segunda esperanza de vida más alta del mundo, un buen servicio de salud y una infraestructura de transporte de clase mundial, en muchos aspectos es un excelente lugar para vivir” (26/07/2018) y nuestro nivel democrático está muy por encima de Bélgica, Francia e Italia.

Por consiguiente, estamos trabajando para potenciar y reavivar el diálogo social, mediante la reactivación del Consejo de la Responsabilidad Social de las Empresas, porque creemos que, con diálogo social, puede llegarse a soluciones consensuadas ante los retos que afronta la sociedad actual.

La sólida alianza entre Administración, Empresa y Sociedad Civil nos permitirá seguir afianzando nuestro liderazgo.

Juntos avanzaremos más y mejor en la construcción de un mundo más habitable.

María Antonia Pérez León. Directora General del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas. Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.