El ODS 4 está conectado con los Principios 1 y 2 del Pacto Mundial.

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos

¿En qué consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4?

Invertir en una educación de calidad es básico para mejorar la vida de las personas y, por lo tanto, para contribuir al desarrollo sostenible. Solo a través del acceso a la educación de toda la población se puede garantizar un crecimiento económico y social sostenible, así como una mayor preocupación y acción respecto al medioambiente.

«Solo a través del acceso a la educación de toda la población se puede garantizar un crecimiento económico y social sostenible, así como una mayor preocupación y acción respecto al medioambiente»

En los últimos años se han conseguido grandes avances a nivel internacional en relación al acceso a la educación, principalmente por parte de mujeres y niñas. No obstante, la discriminación y la pobreza todavía mantienen a muchas personas alejadas de la oportunidad de obtener una educación de calidad. 750 millones de adultos en todo el mundo, dos tercios de los cuales son mujeres, seguían siendo analfabetos en 2016 y 1 de cada 5 niños de entre 6 y 17 años en el mundo no asiste a la escuela. Además, muchos de los colegios, sobre todo en África subsahariana, carecen de los elementos básicos para una enseñanza de calidad, cuentan con docentes no cualificados e instalaciones inadecuadas sin acceso, entre otras cosas, a internet, ordenadores, agua potable o electricidad.

En España, la tasa de alfabetización se sitúa en torno a un 98% y el abandono escolar temprano en 2017 fue de 18,3%, habiéndose producido un descenso de 13,4 puntos en los últimos 10 años.

La enseñanza es una de las piezas claves para que un individuo pueda escapar de la pobreza, pero además aumenta el crecimiento económico de un país que tiene que competir en un mercado mundial con recursos humanos formados y capacitados.

En los próximos años, el foco debe ponerse en garantizar el derecho a la educación de las personas vulnerables, en erradicar el analfabetismo y en promover una educación para el desarrollo sostenible, basada en los derechos humanos y en pautas de vida sostenibles. Además, solo a través de la educación se conseguirá expandir el mensaje de los ODS a todas las esferas de la sociedad y hacer realidad las metas que proponen.

Las empresas juegan un papel protagonista en el fomento e inversión en educación. Éstas pueden contribuir al ODS 4 introduciendo criterios de sostenibilidad a nivel interno, a través de formación a empleados y grupos de interés e invirtiendo en educación a nivel externo. La inversión en educación amplía las oportunidades de negocio de las empresas, creando nuevos mercados y bases de clientes y da lugar a una mano de obra más cualificada, aumentando la productividad y el crecimiento de las empresas. Una población más educada tendrá acceso a mejores oportunidades laborales y salarios y, por lo tanto, a más ingresos disponibles, lo que beneficia a los mercados y al bienestar de la sociedad.

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 4?

Las empresas pueden contribuir de diferentes maneras al ODS 4. Hay determinadas empresas cuyo núcleo de negocio está más directamente ligado a este Objetivo, como las del sector educativo o las del sector de las telecomunicaciones. No obstante, todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir a este ODS.

En el ámbito interno:

  • Ofreciendo oportunidades de formación y de aprendizaje continuo a los empleados y proveedores para mejorar sus competencias. Asimismo, proporcionando incentivos para aquellos que continúen formándose.
  • Creando una cultura empresarial bajo el prisma de la sostenibilidad, incluyendo en las políticas internas compromisos con los derechos humanos, el medioambiente, la transparencia o la igualdad de género y elaborando un programa formativo en torno a estas cuestiones para empleados, proveedores y otros grupos de interés.
  • Alentando y proporcionando tiempo a los empleados para que realicen actividades de voluntariado con colectivos en riesgo de vulnerabilidad para formarlos y mejorar su grado de empleabilidad.
  • Formando y sensibilizando a todos los empleados, proveedores y grupos de interés en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.
  • Contratando a estudiantes en prácticas y creando programas de formación dual con universidades y escuelas de negocio, para formar y reforzar los conocimientos técnicos de los jó­venes.
  • Contratando y formando a jóvenes o personas en situación de vulnerabilidad
  • en las comunidades locales donde la empresa tenga operaciones.
  • Ofreciendo servicios de desarrollo en la primera infancia para los hijos de los empleados en comunidades con oportunidades educativas limitadas.
  • Permitiendo a los empleados disfrutar de un periodo de tiempo para desarrollar productos y servicios innovadores para el sector de la educación.
  • Traspasando tecnología y capacitando técnicamente a la cadena de suministro, para incentivar y promover prácticas más sostenibles.

En el ámbito externo:

  • Utilizando las innovaciones tecnológicas de la empresa para mejorar el acceso y la calidad de la educación. Por ejemplo, una empresa del sector de las telecomunicaciones, llevando a zonas desfavorecidas herramientas de aprendizaje; o una empresa del sector bioquímico, formando a agricultores en prácticas sostenibles.
  • Llevando a cabo campañas sobre la Agenda 2030 y sus metas concretas con el foco puesto en los clientes y la sociedad en general.
  • Formando a las nuevas generaciones a través de buenas prácticas empresariales, haciendo hincapié en las relacionadas con la sostenibilidad, la innovación y la ciencia, a través de ponencias y charlas de empleados en escuelas, institutos, universidades, escuelas de negocio, etc.
  • Apoyando y realizando workshops y eventos donde se difundan buenas prácticas, tecnología e innovaciones en materia de sostenibilidad.
  • Creando programas de becas para estudiantes con falta de recursos económicos.
  • Llevando a cabo donaciones a fundaciones y organizaciones, cuyo objeto se base en la educación, especialmente en relación a grupos desfavorecidos.
  • Invirtiendo en educación básica en los mercados emergentes a fin de mejorar la futura reserva de personas cualificadas.
  • Realizando proyectos de cooperación al desarrollo con el foco en educación.
  • Creando alianzas con universidades, escuelas de negocio, ONG y sector público, para realizar proyectos que promuevan una educación de calidad.

Experiencias del sector privado

Algunas de las entidades socias del Pacto Mundial cuentan en primera persona casos de éxito con los que contribuyen a este ODS. Se pueden consultar en la plataforma online COMparte.

¿Cómo pueden medir las empresas su contribución al ODS 4?

Las empresas cuentan a su disposición con la guía SDG Compass, proyecto en común del Pacto Mundial de Naciones Unidas, WBCSD y Global Reporting Initiative. Esta guía contiene indicadores específicos para que las empresas puedan comprobar los avances en sus contribuciones a los diferentes Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Algunos ejemplos de indicadores relativos al ODS 4 son:

  • Proporción aproximada de hijos de empleados que tienen acceso a servicios de guardería locales, asequibles y seguras.
  • Promedio de horas de formación al año por empleado, desglosado por categoría de empleado y por género.
  • Proporción aproximada de los trabajadores a lo largo de la cadena de valor que reciben formación al año.
  • Número, tipo e impacto de las iniciativas de sostenibilidad de la empresa para concienciar, formar e impactar sobre el cambio de comportamiento y resultados obtenidos.
  • Número de empleados y proveedores formados en los ODS y en derechos humanos.

¿Qué herramientas tienen las empresas a su disposición para facilitar la contribución al ODS 4?

Las empresas cuentan con diferentes herramientas y recursos para guiar sus contribuciones a los ODS y más específicamente al ODS 4.

Datos y cifras

Internacional:

  • En 2015 había en el mundo 617 millones de niños y adolescentes en edad de asistir a la escuela primaria y secundaria que no alcanzaban un nivel mínimo de competencia en lectura y matemáticas.
  • En el año 2017 todavía había 262 millones de niños y adolescentes que no asistían a la escuela.
  • A nivel mundial, por cada 100 niños, son 118 las niñas que no asisten a la escuela. Siendo en Asia central, África septentrional, Asia occidental y África subsahariana, las regiones donde más obstáculos se encuentran las niñas para acceder a la enseñanza.
  • De todas las regiones, África subsahariana es la que se enfrenta a los mayores desafíos en cuanto a proporcionar recursos básicos a las escuelas. En los niveles primario y secundario inferior, menos de la mitad de las escuelas tienen acceso a agua potable, energía eléctrica, ordenadores e Internet. En el nivel secundario superior, el 57% de las escuelas tienen energía eléctrica, pero sólo entre el 25% y el 50% tienen acceso a Internet, ordenadores, agua potable e instalaciones para lavarse las manos.
  • En 2017, África subsahariana tenía los porcentajes más bajos de docentes cualificados en enseñanza preescolar (48%), primaria (64%) y secundaria (50%).
  • En el año 2016, la tasa mundial de alfabetización de adultos (de 15 años o más) era del 86%, en comparación con el 91% de los jóvenes (de 15 a 24 años). Sin embargo, la alfabetización de los jóvenes sigue siendo baja en varios países, la mayoría de ellos en África subsahariana.

Nacional:

  • En España, el abandono escolar temprano ha descendido 13,4 puntos en los últimos 10 años.
  • Pese al descenso de la población entre 18 y 24 años en el último decenio sufrido en España, el porcentaje de jóvenes entre esas edades que están matriculados en la universidad se ha incrementado en 4,8.

Metas del ODS 4

  • Para 2030, velar por que todas las niñas y todos los niños terminen los ciclos de la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad y producir resultados escolares pertinentes y eficaces.
  • Para 2030, velar por que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y a una enseñanza preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria.
  • Para 2030, asegurar el acceso en condiciones de igualdad para todos los hombres y las mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria.
  • Para 2030, aumentar sustancialmente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento.
  • Para 2030, eliminar las disparidades de género en la educación y garantizar el acceso en condiciones de igualdad de las personas vulnerables, incluidas las personas con discapacidad, los pueblos indígenas y los niños en situaciones de vulnerabilidad, a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional.
  • Para 2030, garantizar que todos los jóvenes y al menos una proporción sustancial de los adultos, tanto hombres como mujeres, tengan competencias de lectura, escritura y aritmética.
  • Para 2030, garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, entre otros medios.
  • Construir y adecuar instalaciones escolares que respondan a las necesidades de los niños y las personas discapacitadas y tengan en cuenta las cuestiones de género, y que ofrezcan entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos.
  • Para 2020, aumentar sustancialmente a nivel mundial el número de becas disponibles para los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países de África, para que sus estudiantes puedan matricularse en programas de estudios superiores, incluidos programas de formación profesional y programas técnicos, científicos, de ingeniería y de tecnología de la información y las comunicaciones, en países desarrollados y otros países en desarrollo.
  • Para 2030, aumentar sustancialmente la oferta de maestros calificados, entre otras cosas mediante la cooperación internacional para la formación de docentes en los países en desarrollo, especialmente los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo.

Periódicamente organismos nacionales e internacionales publican informes y reportes especializados de donde se han extraído los datos: