El ODS 1 está relacionado con los Principios 1, 2, 3, 4, 5 y 6 del Pacto Mundial de Naciones Unidas. 

“Poner fin a la pobreza en todas sus formas”

¿En que consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1?

El ODS 1 pretende acabar con la pobreza a nivel global. La proporción de la población mundial que vive en la pobreza extrema ha disminuido en los últimos años pasando al 8,6% en 2018, en comparación con el 36% en 1990. Si bien se han conseguido avances, aún queda mucho por hacer, principalmente porque el ritmo del cambio está disminuyendo. Las proyecciones indican que, si se mantienen las tendencias actuales, el 6% de la población mundial continuará viviendo en la pobreza extrema en el año 2030, principalmente en los países de bajos ingresos y en aquellos afectados por conflictos y disturbios políticos, en particular en el África subsahariana. La cantidad de desastres relacionados con el cambio climático también está aumentando, siendo las personas de los países más pobres las más afectadas.

En 2018 el 21,6 % de la población española, se encontraba en riesgo de pobreza. Aunque la cifra supone una reducción de unas 300.000 personas con respecto al año anterior,  las que lo están han empeorado sus condiciones de vida. La pobreza severa se sitúa en el 6,9% de la población, la segunda más alta registrada desde 2008.

Trabajar no garantiza disfrutar de una vida digna, es necesario impulsar empleos decentes que ayuden a las personas a salir de la pobreza. A pesar de que la tasa de pobreza laboral ha tenido una rápida disminución en los últimos 25 años, en 2018 el 8% de los trabajadores empleados y sus familias en todo el mundo vivían en la pobreza extrema. En el caso de España, 14,1 % de las personas ocupadas se encuentra en riesgo de pobreza. Impulsar el derecho a un trabajo decente es fundamental para lograr reducir la pobreza en el mundo.

«Las empresas han encontrado oportunidades de negocio en la adopción de medidas para ayudar a reducir la pobreza»

En los países en desarrollo, los mercados se han expandido de forma considerable en la última década, lo que ha mejorado el acceso a nuevas oportunidades económicas. El volumen de recursos provenientes de inversiones del sector privado en estos países ha hecho que disminuya la ayuda externa que venían recibiendo, adquiriendo las empresas un papel protagonista en la reducción de la pobreza global. Una lección aprendida durante los últimos años es que los mercados para ser fuertes necesitan de sociedades fuertes de las que ir de la mano.

Las empresas han encontrado oportunidades de negocio en la adopción de medidas para ayudar a reducir la pobreza en aquellos mercados donde operan. Particularmente, en la creación de modelos de negocio inclusivos y desarrollando productos y servicios innovadores que beneficien a las comunidades afectadas por la pobreza. Al llevar a cabo estas acciones, muchas empresas han contado con las comunidades como consumidores, empleados en la cadena de suministro, proveedores o distribuidores, incidiendo positivamente en las mismas.

Las empresas pueden tener un impacto positivo en muchos de los aspectos derivados de la pobreza como la seguridad alimentaria, la precariedad laboral, la falta de acceso a servicios básicos de calidad, la sanidad, la educación, el saneamiento, la escasez de recursos naturales, la falta de autonomía y la seguridad personal.

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 1?

Las empresas pueden contribuir de diferentes maneras al ODS 1. Hay determinadas compañías cuyo núcleo de negocio está más directamente ligado a este objetivo, como las del sector de tecnología e innovación, cuyos avances pueden impulsar la reducción de la pobreza a escala global, las del sector financiero o las de sector agroalimentario. No obstante, todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir.

En el ámbito interno:

  • Elaborando una política de derechos humanos.
  • Analizando los riesgos e impactos en derechos humanos a lo largo de la cadena de suministro, particularmente en lo relativo al derecho al trabajo decente.
  • Desarrollando negocios inclusivos, que incorporen a personas con bajos ingresos y pequeñas y medianas empresas en la ca­dena de valor, como productores o proveedores para favore­cer a las comunidades más vulnerables.
  • Garantizando salarios adecuados a los trabajadores y procesos de contratación y promoción sin discriminación, dando a los grupos vulnerables la oportunidad de desarrollarse laboral­mente de forma igualitaria y teniendo acceso a una vida digna.
  • Garantizando condiciones de trabajo adecuadas (salarios y horarios) a trabajadores migrantes, mujeres y jóvenes.
  • Proporcionando formación continua a empleados y proveedores sobre derechos humanos.
  • Priorizando la erradicación de la esclavitud moderna y el trabajo infantil en la cadena de suministro.
  • Poniendo en marcha políticas de igualdad en la empresa, dando a las mujeres la oportunidad de desarrollarse laboralmente de forma igualitaria.
  • Llevando a cabo medidas de diversidad en la empresa, proporcionando a los grupos desfavorables igualdad de oportunidades laborales.
  • Fomentando el empleo joven, para proporcionar a las nuevas generaciones oportunidades laborales.
  • Evaluando e introduciendo cláusulas contractuales con los proveedores en derechos humanos para garantizar condiciones laborales adecuadas.
  • Ofreciendo descuentos en servicios y productos de primera necesidad a los colectivos en riesgo de pobreza. Por ejemplo, productos alimenticios garantizando su valor nutri­cional o acceso a internet o electricidad en comunidades vulnerables
  • Promoviendo acciones de mitigación y adaptación al cambio climático a lo largo de toda la cadena de valor para reducir riesgos y reforzar la capacidad de adaptación de las poblaciones más vulnerables.
  • Pagando precios justos a todos los proveedores, en particular a las microempresas, pequeñas y medianas empresas y pequeños productores, por sus productos y servicios, teniendo en cuenta las líneas de pobreza.
  • Contratando pequeños agricultores y grupos rurales vul­nerables y ayudarlos a través de programas de desarrollo de capacidades y con el traspaso de tecnología para impulsar su desarrollo y reducir la pobreza local.
  • Organizando acciones de voluntariado o programas de acción social para ayudar a grupos en riesgos de pobreza.

En el ámbito externo:

  • Utilizando los productos y servicios de la empresa para encontrar soluciones a las diferentes variables que producen pobreza. Por ejemplo, una empresa del sector bancario a través de la extensión de microcréditos, una empresa de telecomunicaciones, creando conexiones entre diferentes actores para fomentar el crecimiento económico o una empresa de tecnología, fomentando avances científicos que ayuden a reducir la pobreza.
  • Impulsando la economía local donde la empresa tenga operaciones, apoyando a pequeñas empresas locales y formando y contratando a personas en situación de vulnerabilidad.
  • Abriendo nuevos negocios y actividades en países en desarrollo bajo criterios de negocios inclusivos y la sostenibilidad, ofreciendo trabajos decentes y seguros a la población local, que les permitan progresar socialmente.
  • Disminuyendo el impacto medioambiental que tienen sus actividades y operaciones, para evitar crisis ambientales y económicas que repercutan en la población.
  • Realizando proyectos de cooperación al desarrollo, que permitan mejorar las condiciones de vida de miles de personas fuera de nuestras fronteras.
  • Creando alianzas público-privadas con ONG y administraciones públicas para proyectos específicos que favorezcan la reducción de la pobreza.

Experiencias del nuestros socios

Algunas de las entidades socias del Pacto Mundial cuentan en primera persona casos de éxito con los que contribuyen a este ODS, puedes consultarlos a través de la plataforma online COMparte.

¿Cómo pueden medir las empresas su contribución al Objetivo 1?

Las empresas cuentan a su disposición con la guía SDG Compass, proyecto en común del Pacto Mundial de Naciones Unidas, WBCSD y Global Reporting Initiative. Esta guía contiene indicadores específicos para que las empresas puedan comprobar los avances en sus contribuciones a los diferentes Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Algunos ejemplos de indicadores relativos al ODS 1 son:

  • Porcentaje medio de sueldos desagregados por tipo de contrato.
  • Porcentaje de beneficios que se reinvierten localmente o en el país donde se realizan las operaciones.
  • Iniciativas para mejorar el acceso a servicios financieros para personas desfavorecidas.
  • Volumen de biocombustibles producidos y adquiridos con criterios de sostenibilidad.
  • Ejemplos de impactos económicos indirectos significativos identifica­dos de la organización, incluidos los impactos positivos y negativos.
  • Proporción estimada de trabajadores (mu­jeres / hombres) a lo largo de la cadena de valor que tienen otros trabajos para mantener sus medios de vida.
  • Ingreso anual prome­dio de los pequeños productores y / o ­pymes obtenidos a tra­vés de su participación en la cadena de valor.
  • Cálculo del salario digno regional.

¿Qué herramientas tienen las empresas a su disposición para facilitar la contribución al objetivo 1?

Las empresas cuentan con diferentes herramientas para guiar sus contribuciones a los ODS y más específicamente al objetivo 1.

  • SDG Compass: guía que proporciona herramientas e información a las empresas para alinear sus estrategias, así como medir y gestionar su contribución a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Los Diez Principios del Pacto Mundial,  y la herramienta de elaboración del Informe de Progreso, con la cual reportar esta información.
  • Guía de Implantación de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas: herramienta que aporta conocimiento y formación, evalúa la situación actual en materia de derechos humanos e identifica principales riesgos e impactos.
  • Protocolo AECID para la gestión de alianzas público-privadas para el desarrollo.
  • Derechos del niño y principios empresariales: principios elaborados por el Pacto Mundial de Naciones Unidas junto con UNICEF y Save the Children, que establecen las acciones empresariales para respetar y promover los derechos del niño, con incidencia en temas educativos.
  • Business: It’s Time to Act: guía desarrollada como parte de la Plataforma de Acción del Trabajo Decente en las Cadenas Globales de Suministro del Pacto Mundial de Naciones Unidas, que ofrece una visión general de los pasos que las empresas pueden tomar para ayudar a eliminar la esclavitud moderna, al tiempo que destaca recursos clave, iniciativas y oportunidades de participación para apoyar la acción comercial.
  • Decent Work in Global Supply Chains: informe que recoge desafíos y oportunidades clave que enfrentan las empresas en sus esfuerzos por desarrollar estrategias de adquisición más sostenibles. También ofrece ejemplos prácticos de las medidas adoptadas para combatir los problemas urgentes de derechos humanos en las cadenas de suministro y hace referencia a iniciativas y recursos para obtener más orientación sobre estos temas.
  • Poverty Footprint: herramienta creada por el Pacto Mundial de Naciones Unidas y Oxfam Intermón que permite a las empresas evaluar sus impactos corporativos sobre la pobreza multidimensional, para contribuir de forma eficaz al ODS 1.

Datos y cifras del ODS 1:

Internacional:

  • En los países menos adelantados y en los países en desarrollo sin litoral, al menos una cuarta parte de los trabajadores viven en la pobreza extrema a pesar de tener un empleo.
  • Los jóvenes empleados tienen más probabilidades de vivir en la pobreza, con una tasa de pobreza laboral que duplica la de los trabajadores adultos.
  • Casi la mitad de la población mundial vive con menos de 5,50 dólares al día.
  • Más de un tercio de los trabajadores de África subsahariana viven con menos de 1,90 dólares al día.
  • Alrededor del 79% de los pobres del mundo viven en zonas rurales. La tasa de pobreza en las zonas rurales es de 17,2%, más de tres veces superior a la de las zonas urbanas (5,3%). Cerca de la mitad (46%) de las personas que viven en pobreza extrema son niños menores de 14 años.
  • Sólo el 45% de la población mundial está efectivamente cubierta por al menos una prestación de protección social en efectivo. El 55% restante —hasta 4.000 millones de personas— está desamparada.
  • El 92% de los niños están cubiertos por sistemas de protección social en Europa y América del Norte y el 56% en América Latina y el Caribe, pero sólo el 13% en el África subsahariana y el 14% en Asia oriental y sudoriental.
  • Uno de cada cinco niños vive en la pobreza extrema.
  • Más del 90% de las muertes por desastres registradas a nivel internacional se producen en países de ingresos bajos y medianos. Los desastres matan a 130 personas por cada millón de habitantes en los países de bajos ingresos, en comparación a 18 por cada millón en los países de altos ingresos.

Nacional:

  • Casi 1 de cada 3 niños y niñas siguen en riesgo de pobreza o exclusión social en España. Esta situación que también afecta a 1 de cada 5 españoles y españolas.
  • En 2018 la tasa de riesgo de pobreza infantil se encuentra en el 29,5%, lo que supone un descenso de 1,8 puntos con respecto a los datos del año anterior. En el caso del resto de la población, se ha reducido del 26,6% al 26,1% el porcentaje de población en riesgo de pobreza y exclusión social.
  • La tasa de riesgo de pobreza es cinco puntos porcentuales superior a la media de todos los países de la UE. En su conjunto, España ocupa el tercer lugar de la lista, sólo por debajo de Rumanía y Bulgaria.
  • Una de cada dos personas que viven en hogares monoparentales está en riesgo de pobreza y o exclusión.
  • El 83 % de los hogares monoparentales son “monomarentales”, es decir, están a cargo de una mujer.
  • En 2017, la renta total del 20 % de la población con mayores ingresos multiplica por 6,6 la renta total del 20 % con menores ingresos.

Metas del ODS 1

  • Para 2030, erradicar la pobreza extrema para todas las personas en el mundo, actualmente medida por un ingreso por persona inferior a 1,25 dólares de los Estados Unidos al día.
  • Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones con arreglo a las definiciones nacionales.
  • Poner en práctica a nivel nacional sistemas y medidas apropiadas de protección social para todos, incluidos niveles mínimos, y, para 2030, lograr una amplia cobertura de los pobres y los vulnerables.
  • Para 2030, garantizar que todos los hombres y mujeres, en particular los pobres y los vulnerables, tengan los mismos derechos a los recursos económicos, así como acceso a los servicios básicos, la propiedad y el control de las tierras y otros bienes, la herencia, los recursos naturales, las nuevas tecnologías apropiadas y los servicios financieros, incluida la microfinanciación.
  • Para 2030, fomentar la resiliencia de los pobres y las personas que se encuentran en situaciones vulnerables y reducir su exposición y vulnerabilidad a los fenómenos extremos relacionados con el clima y otras crisis y desastres económicos, sociales y ambientales.
  • Garantizar una movilización importante de recursos procedentes de diversas fuentes, incluso mediante la mejora de la cooperación para el desarrollo, a fin de proporcionar medios suficientes y previsibles a los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, para poner en práctica programas y políticas encaminados a poner fin a la pobreza en todas sus dimensiones.
  • Crear marcos normativos sólidos en los planos nacional, regional e internacional, sobre la base de estrategias de desarrollo en favor de los pobres que tengan en cuenta las cuestiones de género, a fin de apoyar la inversión acelerada en medidas para erradicar la pobreza.

Periódicamente organismos nacionales e internacionales publican informes y reportes especializados de donde se han extraído los datos: