El ODS 3 está conectado con los Principios 1, 2, 3, 4, 5,6 y 10 del Pacto Mundial

«Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades»

¿En qué consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3?

En los últimos años se han hecho importantes progresos en la mejora de la salud de millones de personas. Han disminuido las tasas de mortalidad materna e infantil, aunque en el año 2017, casi 300.000 mujeres murieron por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto y, a pesar de que la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años ha disminuido en un 49% desde 2000, la cifra total de muertes fue de 5,4 millones en 2017. En España, la tasa de mortalidad infantil pasó de 2,67 a 2,68 por cada 1.000 nacidos vivos en 2016, son las cifras más bajas de toda la serie histórica.

La esperanza de vida sigue aumentando en todo el mundo y la lucha contra determinadas enfermedades infecciosas como el VIH ha progresado de manera sostenida, progreso que ha sido menor en otras enfermedades, como el paludismo y la tuberculosis.

Al menos la mitad de la población mundial continúa sin acceso a servicios esenciales de salud, y la falta de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y a vacunas y medicamentos de calidad en muchas partes del mundo dificulta la consecución de una vida sana para todo el mundo. Se necesitan muchas más iniciativas para erradicar por completo una amplia gama de enfermedades y hacer frente a numerosas cuestiones emergentes relativas a la salud.

Por otro lado, las deficiencias en la salud ambiental se reconocen cada vez más como importantes contribuciones para las enfermedades y la muerte de miles de personas. El limitado acceso a agua potable o un saneamiento e higiene inadecuadas crean afecciones que han llegado a causar un total de 870.000 muertes en 2016, número que podría reducirse significativamente si los servicios de agua potable y saneamiento estuvieran disponibles universalmente y se siguieran buenas prácticas de higiene.

La contaminación del aire debido al tráfico, la industria, la quema de residuos y uso de combustibles, y la que se produce por la quema de combustibles contaminantes dentro del hogar para cocinar y calentarse, no sólo han llegado a causar más de 8 millones de muertes en el año 2016, sino que aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y respiratorias y son factores de riesgo para las enfermedades no transmisibles. Durante el 2017 en España el 28,8% de las defunciones se debieron a enfermedades de sistema circulatorio y las enfermedades del sistema respiratorio se incrementaron un 10,3%, situándose como la tercera causa de muerte.

Para reducir la mortalidad y garantizar una vida saludable que promueva el bienestar para todos a cualquier edad y en cualquier parte del mundo se requiere trabajar por conseguir una cobertura sanitaria universal reduciendo a su vez los factores de riesgos que aumentan la mortalidad y las posibilidades de contraer enfermedades y sufrir accidentes. Según el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, en 2017 en España murieron 569 trabajadores mientras trabajaban.

«Todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir a este ODS.»

Dentro de este contexto, las empresas juegan un rol fundamental que desempeñar, contribuyendo a este objetivo, tanto a nivel interno, poniendo en marcha planes adecuados de higiene, salud y seguridad laboral para empleados y sus cadenas de valor, como a nivel externo, asegurándose de que sus operaciones no impacten negativamente sobre el derecho humano a la salud de las comunidades y maximizando sus contribuciones positivas sobre el bienestar del conjunto de la sociedad.

 ¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 3?

Las empresas pueden contribuir de diferentes maneras al ODS 3. Hay determinadas empresas cuyo núcleo de negocio está más directamente ligado a este Objetivo, como las del sector sanitario o las del sector farmacéutico. No obstante, todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir a este ODS.

En el ámbito interno:

  • Contando con sistemas de gestión de salud y seguridad en to­das las instalaciones de la empresa y requerirlos a proveedo­res, para disminuir los accidentes y enfermedades laborales en toda la cadena de valor.
  • Adoptando protocolos eficientes de seguridad e higiene en los productos y servicios de la organización a través de toda la cadena de valor para evitar impactos en la salud de los consumidores.
  • Proporcionando formación periódica sobre seguridad y salud a todos los trabajadores.
  • Limitando o eliminando el uso de productos químicos, contaminan­tes o sustancias nocivas para evitar contaminar el alimento, aire, el agua o el suelo, dando lugar a impactos sobre la salud de las comunidades locales o empleados. Por ejemplo, eliminar los plaguicidas en los cultivos o los antibióticos en las explotaciones ganaderas.
  • Promoviendo un estilo de vida saludable entre los empleados, implantando, por ejemplo, una dieta variada en el comedor de la organización o implantando programas de ejercicio físico.
  • Tomando precauciones especiales de salud y seguridad laboral para mujeres embarazadas, empleados con discapacidad, trabajadores de turno de noche, trabajadores jóvenes y otros grupos vulnerables.
  • Proporcionando condiciones laborales dignas a los proveedores para asegurar que estas personas cuenten con un sueldo suficiente, que permita a los empleados y su familia disponer de alimentos sanos y medicamentos, así como acceder a combustibles y tecnologías no contaminantes y seguros para cocinar y calentarse.
  • Reforzando las medidas para asegurar que quienes integran su cadena de suministro no están expuestos a peligros para la salud.
  • Sustituyendo paulatinamente el uso de energía fósil por energía renovable en las actividades y operaciones de la empresa para reducir la contaminación del aire.
  • Controlando el uso de energía en los desplazamientos de empleados, proveedores y en relación a la distribución de productos y servicios de la empresa fomentando la movilidad sostenible y menos contaminante.
  • En el sector agroalimentario, mejorando la composición de los alimentos y bebidas, a través de la reducción de azúcares añadidos, sal y grasas saturadas, y aumentando el de verduras o legumbres, con el fin de proporcio­nar al consumidor una alimentación variada, más equilibrada y saludable.

En el ámbito externo:

  • Utilizando los productos y servicios de la empresa para encontrar soluciones a la mortalidad temprana y a la mejora de la salud, por ejemplo, una empresa del sector farmacéutico, creando medicamentos efectivos e innovadores o una empresa del sector tecnológico, fabricando y expandiendo tecnología capaz de prevenir la mortalidad materna e infantil.
  • Estableciendo medidas de seguridad e higiene adecuadas en los productos y servicios de la empresa, para no comprometer la salud de los clientes.
  • Reduciendo el impacto medioambiental en las operaciones de la empresa y el uso de productos químicos peligrosos, para evitar contaminar el aire, el agua y el suelo.
  • Integrando en la empresa los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos, para asegurar que las operaciones de la empresa no impactan sobre el derecho humano a la salud de las comunidades locales, por ejemplo, provocando la contaminación de un rio que afecte a una población indígena próxima a él.
  • En el caso de las empresas sanitarias o farmacéuticas, llevando a cabo donaciones de medicamentos o tecnología, que ayude a reducir la mortalidad y a prevenir y curar enfermedades.
  • Potenciando hábitos saludables por parte de los consumidores, lanzando campañas de comunicación sobre dietas nutritivas o actividad física e incorporando la máxima información nutricional en los envases de alimentos, incluida la cantidad diaria recomendada.
  • Sensibilizando a los empleados sobre las enfermedades de transmisión sexual, la seguridad vial y los perjuicios de las drogas en las campañas de la organización.
  • Creando alianzas público-privadas con ONG de atención sanitaria y sector público para realizar proyectos que contribuyan a mejorar la salud y el bienestar de la sociedad.

Experiencias de nuestros socios

Algunas de las entidades socias del Pacto Mundial cuentan en primera persona casos de éxito con los que contribuyen a este ODS, puedes consultarlos a través de la plataforma online COMparte.

 ¿Cómo pueden medir las empresas su contribución al Objetivo 3?

Las empresas cuentan a su disposición con la guía SDG Compass, proyecto en común del Pacto Mundial de Naciones Unidas, WBCSD y Global Reporting Initiative. Esta guía contiene indicadores específicos para que las empresas puedan comprobar los avances en sus contribuciones a los diferentes Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Algunos ejemplos de indicadores relativos al ODS 3 son:

  • Naturaleza, alcance y efectividad de los programas y prácticas (contribuciones en especie, voluntariado, transferencia de conocimientos, alianzas y desarrollo de productos) que promueven el acceso a un estilo de vida saludable; prevención de enfermedades crónicas; acceso a alimentos sanos, nutritivos y asequibles; y la mejora del bienestar de las comunidades locales.
  • Tipos de lesión y porcentaje de lesiones, enfermedades ocupaciones, días perdidos, absentismo y número total de accidentes por trabajo, por región y género.
  • Proporción de trabajadores que tienen acceso a servicios de salud dentro de las instalaciones o pagados por la empresa por accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo.
  • Parte de las inversiones de I+D+i y financieras dedicada a cuestiones relacionadas con enfermedades sobre el total de los gastos de I+D+i de la compañía.
  • Número de trabajadores y trabajadoras que se benefician de los servicios de salud de la empresa.

¿Qué herramientas tienen las empresas a su disposición para facilitar la contribución al ODS 3?

Las empresas cuentan con diferentes herramientas para guiar sus contribuciones a los ODS y más específicamente al ODS 3.

  • SDG Compass: guía que proporciona herramientas e información a las empresas para alinear sus estrategias, así como medir y gestionar su contribución a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Los Diez Principios del Pacto Mundial,  y la herramienta de elaboración del Informe de Progreso, con la cual reportar esta información.
  • Guía de Implantación de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas: herramienta que aporta conocimiento y formación, evalúa tu situación actual en materia de derechos humanos e identifica tus principales riesgos e impactos. Además, incluye una identificación de riesgos específicos en relación a las comunidades locales.
  • Organización Mundial de la Saludagencia coordinadora de la acción sanitaria en el sistema de las Naciones Unidas. La página web contiene publicaciones, informes y herramientas relacionados con la salud.   
  • UNICEFagencia coordinadora de los temas de infancia en el sistema de las Naciones Unidas. La página web contiene publicaciones, informes y herramientas relacionados con la salud infantil.
  • Business Call to Actioniniciativa promovida por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que busca instar al sector privado a implementar modelos de negocio innovadores que combinen beneficio e impacto sobre el desarrollo.

Datos y cifras del ODS 3

Salud materna e infantil:

  • En el año 2017, casi 300.000 mujeres murieron por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. Es necesario continuar invirtiendo y proporcionando atención para alcanzar la meta mundial de menos de 70 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos para el año 2030.
  • Entre el período entre 2013 y 2018, el 81% de todos los partos en el mundo se produjeron en presencia de personal sanitario especializado, lo que representa un aumento considerable en comparación al 69% de los años 2006 a 2012. En África subsahariana, donde se producen dos terceras partes de las muertes maternas en el mundo, sólo el 60% de los partos fueron asistidos por personal especializado.
  • Las complicaciones durante el embarazo y el parto son una de las principales causas de muerte de adolescentes en los países en desarrollo. El riesgo es mayor para las niñas menores de 15 años. A nivel mundial, la tasa de fecundidad de las adolescentes disminuyó de 56 nacimientos por cada 1.000 niñas adolescentes en el año 2000, a 45 en 2015 y 44 en 2018. Sin embargo, la tasa de fecundidad de las adolescentes permaneció alta en África subsahariana, con 101 nacimientos por cada 1.000 adolescentes en el año 2018.
  • La tasa de mortalidad de menores de 5 años ha disminuido en un 49%, de 77 muertes por cada 1.000 nacidos vivos en el año 2000, a 39 muertes en 2017. La cifra total de muertes de niños menores de 5 años bajó de 9,8 millones en el año 2000 a 5,4 millones en el 2017. La mitad de estas muertes ocurrieron en África subsahariana y otro 30% en Asia meridional.
  • En España la tasa de mortalidad infantil en 2016 pasó de 2,67 a 2,68 por cada 1.000 nacidos vivos, las cifras más bajas de toda la serie histórica.

Enfermedades y defunciones:

  • En el año 2017, 116,2 millones de niños fueron vacunados, el número más alto jamás informado. Al mismo tiempo, los sectores de baja cobertura han provocado brotes de sarampión y difteria que han causado muchas muertes, lo que constituye una clara demostración de la importancia de lograr una cobertura total.
  • La incidencia mundial del VIH en los adultos disminuyó en un 22% en el período de 2010 a 2017, muy por debajo de los progresos necesarios para alcanzar las metas de los años 2020 y 2030. La mayor disminución de la incidencia por grupo de edad se registró en niños de 0 a 14 años, 37% en el período de 2010 a 2017.
  • No se lograron avances significativos en la reducción del número de casos de paludismo en todo el mundo entre los años 2015 y 2017.
  • La tuberculosis continúa siendo una de las principales causas de los problemas de salud y la muerte en todo el mundo. Se estima que 10 millones de personas contrajeron la enfermedad en el año 2017 y fue la principal causa de muerte por un solo agente infeccioso y la décima causa principal de muerte en general.
  • La exposición a la contaminación del aire ambiente de los hogares, debida principalmente a los combustibles contaminantes y a las tecnologías de cocción de alimentos, causó alrededor de 4 millones de muertes en el año 2016. Los riesgos para la salud de este tipo de contaminación son particularmente altos para las mujeres y los niños, que son quienes suelen pasar la mayor parte del tiempo cerca de la estufa.
  • La contaminación del aire ambiente causada por el tráfico, la industria, la generación de energía, la quema de residuos y el uso de combustible en los hogares causó alrededor de 4,2 millones de muertes en el año 2016.
  • Durante el 2017 en España el 28,8% de las defunciones se debieron a enfermedades de sistema circulatorio y el 26,7% a tumores. Las enfermedades del sistema respiratorio se incrementaron un 10,3% y se situaron como la tercera causa de muerte.
  • En España la tasa bruta de mortalidad disminuyó en 2016, se sitúa en 8,79 fallecidos por cada 1.000 habitantes.

Personal sanitario:

  • Del personal sanitario se distribuye de manera desigual en todo el mundo e incluso dentro de los países. A nivel global el 40% de todos los países tienen menos de 10 médicos por cada 10.000 personas, y alrededor del 58% de los países tienen menos de 40 enfermeros y parteras por cada 10.000 personas.

Metas del ODS 3

  • Para 2030, reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos.
  • Para 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos hasta 12 por cada 1.000 nacidos vivos, y la mortalidad de niños menores de 5 años al menos hasta 25 por cada 1.000 nacidos vivos.
  • Para 2030, poner fin a las epidemias del SIDA, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles.
  • Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento y promover la salud mental y el bienestar.
  • Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol.
  • Para 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo.
  • Para 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales.
  • Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos.
  • Para 2030, reducir sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire, el agua y el suelo.
  • Fortalecer la aplicación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco en todos los países, según proceda.
  • Apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos para las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y facilitar el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los ADPIC y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio en lo relativo a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos.
  • Aumentar sustancialmente la financiación de la salud y la contratación, el desarrollo, la capacitación y la retención del personal sanitario en los países en desarrollo, especialmente en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo.
  • Reforzar la capacidad de todos los países, en particular los países en desarrollo, en materia de alerta temprana, reducción de riesgos y gestión de los riesgos para la salud nacional y mundial.

Periódicamente organismos nacionales e internacionales publican informes y reportes especializados de donde se han extraído los datos: