Durante la semana del 20 al 27 de septiembre tendrán lugar numerosas acciones en multitud de ciudades alrededor del mundo que mostrarán la intención de hacer frente a uno de los mayores retos globales al que se enfrenta la humanidad: luchar de forma efectiva y urgente contra el cambio climático. Se trata de unos días de llamamiento a la acción a todos los niveles, administrativo, corporativo y ciudadano.

Dentro de este marco, el Secretario General de la Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha realizado un llamamiento a los líderes mundiales para que acudan a la Cumbre del Clima de Nueva York el 23 de septiembre con planes ambiciosos, concretos y realistas para acelerar sus políticas y cumplir con las contribuciones concretas que demandaba el Acuerdo de París. La cumbre reunirá al sector privado, sociedad civil, autoridades locales y otras organizaciones internacionales. La directora ejecutiva de la Red Española del Pacto Mundial, Cristina Sánchez, y el presidente, Ángel Pes, estarán asistiendo a las sesiones convocadas en Nueva York.

Al fomentar el diálogo intersectorial e intergeneracional, el encuentro más relevante, que tiene lugar el día 23, facilitará el intercambio de compromisos innovadores relacionados con el clima y políticas públicas y reconocerá a las entidades ya adheridas de la campaña Business Ambition for 1.5˚C. Estas empresas, que ya ascienden a un total de 87 hasta la fecha, acumulan una capitalización bursátil de más de 2,3 billones de dólares y representan a más de 4,2 millones de empleados de 28 sectores y con sedes en 27 países. En este link se recoge más información sobre la iniciativa.

Datos que llaman a una acción urgente.

La escala de la crisis climática es más visible que nunca. El cambio climático está afectando a las personas, las operaciones comerciales y las economías de todo el mundo. Debemos actuar ahora para tener la oportunidad de mantener el calentamiento global a un máximo de 1,5°C. Las empresas tienen en ello un papel vital.  Pueden establecer un objetivo de reducción de emisiones basado en la ciencia y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero al ritmo y la escala que la ciencia dice que es necesario para limitar el calentamiento global a 1,5°C.

Los beneficios empresariales de la acción climática basada en la ciencia son claros. Empresas que alinean sus estrategias de negocio con la ciencia del clima son las más adecuadas para prosperar en una economía global que tenga un futuro de cero emisiones en el año 2050. Las empresas que establecen objetivos basados en la ciencia aseguran que su apuesta decidida les conduce a ventajas competitivas al impulsar la innovación, la reputación de la marca, la confianza y una mayor resistencia a los futuros cambios normativos.

Pero las empresas no pueden actuar solas. Sus compromisos públicos contribuyen a que se consiga una política climática ambiciosa, lo que es sinónimo de que los países pasen de una economía gris a una economía verde. Al mismo tiempo, las empresas solicitan de los gobiernos que adopten políticas claras y a largo plazo sobre el cambio climático.

Si quieres que tu empresa tome parte activa de este gran desafío, aquí encontrarás diferentes recursos: