Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida es la máxima recogida en el cuarto Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

El incremento de la educación no solo mejora el crecimiento económico de los países de forma directa. También tiene importantes efectos indirectos sobre el bienestar del conjunto de la sociedad, al mejorar la calidad de vida de las personas, favorecer la inclusión e incluso promover la defensa y el fortalecimiento de los sistemas democráticos. En palabras de las mismas Naciones Unidas: «la educación es un derecho fundamental, esencial para poder ejercitar todos los demás derechos».

Todos debemos contribuir a la consecución de este Objetivo. Si nos centramos en el ámbito bancario, la formación en materia financiera es imprescindible para desenvolverse adecuadamente en las sociedades actuales en las distintas etapas de la vida.

En España, hay un consenso generalizado sobre la necesidad de mejorar la educación financiera de la población, tanto en la etapa adulta como en la juventud. Según el Banco de España, actualmente tres de cada cuatro españoles reconocen que mejorar sus conocimientos financieros supondría una ayuda a la hora de optimizar y entender la gestión de sus finanzas. En el caso de los más jóvenes, la última edición del informe PISA señala que España se encuentra por debajo de la media en educación financiera y que una cuarta parte de los adolescentes de quince años no llega al nivel mínimo requerido.

Una de las prioridades estratégicas de CaixaBank es ser referente en gestión responsable y en compromiso con la sociedad. Para su consecución, trabajamos precisamente en impulsar la educación financiera, para lo que hemos diseñado un plan de cultura financiera que persigue ayudar a las personas a mejorar sus conocimientos de tal modo que puedan tomar decisiones mejor razonadas. En él tenemos en cuenta tanto a los más jóvenes como a las personas mayores, sin olvidar a las personas con discapacidad ni a los colectivos más vulnerables.

El plan incluye un amplio programa de iniciativas que persigue la difusión en canales digitales, con creación de contenidos innovadores y campañas de concienciación, además de materiales para colectivos específicos. También consolida la formación presencial, gracias a los talleres de finanzas básicas para colectivos vulnerables y jóvenes, en colaboración con la asociación de Voluntarios de “la Caixa”, así como el programa Aula para accionistas.

Es importante que las personas conozcan los productos financieros, sus ventajas y sus riesgos, y sepan valorar cuál es el más apropiado para ellos. En CaixaBank creemos que un adecuado conocimiento de los conceptos económicos y de las herramientas financieras mejora la gestión económica de las personas y las familias y, por tanto, contribuye decisivamente a su bienestar financiero. La educación se erige pues como un elemento clave para el bienestar de los ciudadanos y el desarrollo de las sociedades, y todos podemos contribuir al logro del gran objetivo social que es la mejora educativa.

Jordi Gual, presidente de CaixaBank.