El Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 está conectado con los Principios: 7, 8 y 9 del Pacto Mundial

«Conservar y utilizar de forma sostenible los oceános, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible».

¿En qué consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14?

Vivimos en un planeta azul, con océanos y mares que cubren más del 70 % de la superficie de la Tierra. Estos son esenciales para el planeta y el bienestar de la población, regulan el clima, generan la mayor parte del oxígeno que se respira y proporcionan recursos naturales y alimentos. También sirven como base para gran parte de la economía mundial, apoyando sectores como el turismo, la pesca o el transporte marítimo internacional, y empleando a millones de personas. Asimismo, los océanos son fundamentales para contrarrestar los efectos del cambio climático, ya que actúan como reguladores del clima absorbiendo el calor atmosférico, además desde 1980 han absorbido entre el 20 y el 30% de las emisiones de dióxido de carbono generadas por el ser humano.

A pesar de su importancia, los océanos se enfrentan a amenazas sin precedentes, debido a la actividad humana. El aumento de las emisiones de carbono de las últimas décadas ha generado, además del incremento del nivel del mar, una acumulación de calor en los océanos y un aumento de su acidificación lo que impacta sobre la biosfera marina, poniendo en peligro la seguridad alimentaria al verse afectada la pesca y la acuicultura. La contaminación, la destrucción del hábitat y la sobreexplotación de los recursos oceánicos contribuyen también a agravar la disponibilidad de los recursos marinos y costeros.

A medida que la acidez del océano aumenta, su capacidad de absorber el CO2 de la atmósfera disminuye, lo que obstaculiza el efecto del océano en la moderación del cambio climático. Al ritmo actual de emisiones de CO2, se prevé que la acidez aumentará de 100 al 150% a finales de este siglo.

Muchos ecosistemas costeros que se están viendo afectados por estos cambios, incluidos los arrecifes de coral, manglares, marismas, pastos marinos y humedales, actúan como un amortiguador natural contra los fenómenos meteorológicos extremos protegiendo la erosión costera y albergan gran parte de la biodiversidad del planeta. Los últimos estudios advierten que de seguir aumentado la temperatura del planeta más del 90 % de los arrecifes de coral están en riesgo de desaparecer en las próximas décadas. Un estudio del IPCC apunta a que cualquier grado de calentamiento adicional, provocaría que los eventos más extremos que ocurrían una vez por siglo en el pasado como las tormentas intensas, se intensificarán en muchas regiones, poniendo en riesgo de inundación a muchas ciudades costeras bajas y pequeñas islas.

España es uno de los países más vulnerables de Europa frente al cambio climático por contar con cerca de 8.000 kilómetros de costa donde millones de personas viven y dependen de un mar y unas zonas costeras saludables. La temperatura superficial del Mediterráneo aumenta a razón de 0,34 grados por década desde principios de los años 80. Este aporte de calor está produciendo, además de un incremento de su nivel estimado en 3,4 mm por año, un aumento del número de las noches tropicales, actualmente ampliado a más de 60.

Otro de los problemas emergentes es la gran cantidad de residuos plásticos en los mares y océanos, según el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), la contaminación plástica está presente en todas partes, desde las playas de Indonesia hasta en el fondo del océano del Polo Norte. Si la contaminación por plástico sigue la tendencia actual, en 2050, los océanos contendrán más plástico que peces. Según datos de Ecoembes, en 2018 en España se reciclaron el 78,8% de los envases de plástico, latas y briks y los envases de papel y cartón, evitando que llegaran a las costas.

En todo el mundo, la proporción de la población de peces marinos en niveles biológicamente sostenibles disminuyó del 90% en el año 1974 al 67% en 2015. Por otro lado, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), sigue siendo una de las mayores amenazas para los ecosistemas marinos.

Para hacer frente a estas amenazas es fundamental luchar contra el cambio climático, fomentar la protección y la gestión eficiente de los ecosistemas, reducir la contaminación terrestre y los vertidos al océano, y desarrollar por parte de todos los países instrumentos internacionales para abordar la gestión pesquera.

El ODS 14 pretende proteger los ecosistemas marinos y costeros, reduciendo la contaminación marina y la acidificación de los océanos, poner fin a prácticas insostenibles e ilegales de pesca, promover la investigación científica en materia de tecnología marina, fomentar el crecimiento de los estados insulares en desarrollo y pescadores artesanales e impulsar y reforzar el derecho internacional relativo a océanos y mares.

Las empresas juegan un rol clave en este sentido, a través de la reducción de emisiones de carbono y la contaminación, no solo sobre océanos y mares, sino también sobre la producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos marinos y la contaminación por nutrientes, e impactando positivamente sobre los países insulares en desarrollo, promoviendo prácticas de pesca sostenibles y ajustando sus actuaciones al derecho internacional. El informe Global Goals, Ocean Opportunities publicado por la plataforma de acción del Pacto Mundial, Sustainable Ocean Business, señala que garantizar un medioambiente marino saludable no solo es necesario para que muchas compañías oceánicas continúen operando a largo plazo. Sino que innovar e invertir en nuevas soluciones oceánicas también brinda oportunidades comerciales significativas.

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 14?

Las empresas pueden contribuir de diferentes maneras al ODS 14. Hay determinadas empresas cuyo núcleo de negocio está más directamente ligado a este objetivo, como las del sector agroalimentario y pesquero, turístico o las del sector de la construcción. No obstante, todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir a este ODS.

En el ámbito interno:

  • Implementando políticas y prácticas empresariales que eviten la contaminación y sobreexplotación de océanos y mares.
  • Elaborando una política que respete la biodiversidad y los ecosistemas marinos y costeros incluyendo la cadena de suministro.
  • Desarrollando estrategias de urgencia para identificar y remediar accidentes marinos o filtraciones de residuos en costas, mares y océanos en las operaciones de la empresa.
  • Implementando y certificando sistemas de gestión ambiental que prevengan y minimicen el impacto de las actividades de la empresa sobre los ecosistemas acuáticos y la biodiversidad.
  • Adoptando criterios de economía circular para la reducción y reutilización de plásticos o envases que puedan impactar sobre los ecosistemas marinos y extendiendo estos criterios a la cadena de suministro.
  • Reduciendo el uso de sustancias tóxicas, y materiales no biodegradables en el ciclo de los productos y servicios de la empresa, evitando que éstas alcancen los ecosistemas marinos y costeros.
  • En el caso de las empresas de construcción y turísticas, promoviendo una urbanización sostenible del litoral y la costa, que preserve el paisaje y los ecosistemas.
  • En el caso de las empresas del sector agroalimentario y pesquero, promoviendo modalidades de pesca sostenibles y la prevención de la sobrepesca y la pesca ilegal, potenciando la pesca artesanal y evitando impactos sociales o ambientales en relación a las granjas acuícolas y las pesquerías de captura silvestre.
  • En el caso de las empresas del sector pesquero y tecnológico, invirtiendo en tecnologías innovadoras que contribuyan a la pesca sostenible, como el desarrollo de técnicas y equipos de liberación de especies no objetivo.
  • Disminuyendo gradualmente el uso de combustibles fósiles en las operaciones de la empresa, y sustituyendo su uso por el de fuentes de energía renovable.
  • Invirtiendo en tecnologías más sostenibles y menos intensivas en la emisión de carbono e introducirlas progresivamente en las actividades e instalaciones de la empresa.
  • Incluyendo acciones de mitigación y adaptación al cambio climático en sus planes de acción.
  • Evaluando y formando a empleados y proveedores pesqueros en criterios de pesca sostenible, cambio climático y buenas prácticas ambientales, para eliminar prácticas que pongan en riesgo a las especies y recursos marinos a lo largo de toda la cadena de suministro.
  • Concienciando a empleados y cadena de suministro de la importancia de la lucha contra el cambio climático y de la protección de los ecosistemas marinos y costeros.
  • No comercializando con especies en peligro de extinción y evitando la contratación con proveedoras que fomenten la pesca ilegal.
  • Actuando bajo criterios de sostenibilidad en zonas insulares en desarrollo, potenciando su crecimiento económico a través de prácticas responsables con los océanos y mares.
  • Ajustando las actuaciones de la empresa a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

En el ámbito externo:

  • Utilizando los productos y servicios de la empresa para promover la gestión sostenible de océanos y mares. Por ejemplo, una empresa del sector tecnológico, invirtiendo en tecnología que proteja la biodiversidad marina; o una empresa del sector energético invirtiendo en energía oceánica en lugar de fósil, para reducir la contaminación marina, las emisiones y combatir el cambio climático.
  • Promoviendo enfoques sectoriales en torno al cambio climático, economía circular y pesca sostenible, para identificar soluciones y prácticas específicas para cada tipo de industria.
  • Concienciando sobre la importancia de la conservación de océanos y mares a través de campañas de marketing y publicidad.
  • Lanzando campañas de concienciación ciudadanas sobre la importancia de consumir pescado de forma responsable.
  • Apoyando iniciativas como Clean Seas lanzada por la ONU Medio Ambiente con el objetivo de involucrar a los gobiernos, el público en general y el sector privado en la lucha contra la contaminación plástica marina.
  • Compartiendo buenas prácticas relacionadas con la gestión sostenible de océanos y mares en las actividades de la empresa.
  • Realizando proyectos de voluntariado corporativo como por ejemplo limpieza de ríos, playas y costas.
  • Invirtiendo en I+D+i para encontrar nuevas soluciones a la preservación de los ecosistemas costeros y marinos.
  • Realizando proyectos de cooperación al desarrollo en estados insulares, para promover su crecimiento económico a través de la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo.
  • Creando alianzas público-privadas con ONG, universidades, sector público y otras empresas para realizar proyectos que contribuyan a la mejora de los ecosistemas marinos y costeros.

Experiencias de nuestros socios

Algunas de las entidades socias del Pacto Mundial cuentan en primera persona casos de éxito con los que contribuyen a este ODS, puedes consultarlos a través de la plataforma online COMparte.

¿Cómo pueden medir las empresas su contribución al ODS 14?

Las empresas cuentan a su disposición con la guía SDG Compass, proyecto en común del Pacto Mundial de Naciones Unidas, WBCSD y Global Reporting Initiative. Esta guía contiene indicadores específicos para que las empresas puedan comprobar los avances en sus contribuciones a los diferentes Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Algunos ejemplos de indicadores relativos al ODS 14 son:

  • Volumen total de vertidos de agua programados y no programados por destino y calidad del agua.
  • Cuerpos de agua y los hábitats relacionados que se ven significativamente afectados por los vertidos de agua y/o escorrentías.
  • Acciones en hábitats protegidos o restaurados.
  • Impactos positivos y negativos significativos directos e indirectos en la biodiversidad.
  • Número total de especies que aparecen en la Lista Roja de la UICN y en listados nacionales de conservación cuyos hábitats se encuentren en áreas afectadas por las operaciones de la organización.
  • Porcentaje de insumos reciclados utilizados para fabricar los principales productos y servicios de la organización.
  • Reciclabilidad de los envases puestos en el mercado.
  • Total de gastos e inversiones ambientales por tipo.
  • Acciones de sensibilización ante cambio climático y protección de los océanos.
  • Cálculo de la huella de carbono.

¿Qué herramientas tienen las empresas a su disposición para facilitar la contribución al ODS 14?

Las empresas cuentan con diferentes herramientas para guiar sus contribuciones a los ODS y más específicamente al ODS 14.

  • SDG Compass: guía que proporciona herramientas e información a las empresas para alinear sus estrategias, así como medir y gestionar su contribución a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Los Diez Principios del Pacto Mundial,  y la herramienta de elaboración del Informe de Progreso, con la cual reportar esta información.
  • Principios del Océano Sostenible: principios que proporcionan un marco para prácticas comerciales responsables en todos los sectores y geografías. Se basan y complementan los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción.
  • Business Call to Action: iniciativa promovida por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que busca instar al sector privado a implementar modelos de negocio innovadores que combinen beneficio e impacto sobre el desarrollo.
  • Clean Seas: iniciativa lanzada por la ONU Medio Ambiente con el objetivo de involucrar a los gobiernos, el público en general y el sector privado en la lucha contra la contaminación plástica marina.
  • World Ocean Council: alianza internacional empresarial para trabajar la responsabilidad de las empresas en relación a océanos y mares.
  • Herramienta integrada de evaluación de la biodiversidad (IBAT) para empresas: es un programa de trabajo multiinstitucional que involucra a BirdLife International, Conservation International, UICN y UNEP-WCMC y proporciona una evaluación básica de riesgos sobre biodiversidad ayudando a las empresas a incorporar consideraciones de biodiversidad en las decisiones clave de planificación y gestión de proyectos.

Datos y cifras del ODS 14

  • Los océanos ocupan tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, contienen 97% del agua de la Tierra y representan el 99% del espacio vital del planeta por volumen.
  • Los océanos absorben aproximadamente el 30% del dióxido de carbono producido por los seres humanos, reduciendo así el impacto del calentamiento global.
  • Cada año, 8 millones de toneladas de materiales plásticos acaban en los océanos, de las cuales el 80 % procede de fuentes terrestres.
  • A nivel mundial, las tierras agrícolas reciben anualmente cerca de 115 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados minerales. Alrededor del 20% de estos insumos de nitrógeno terminan acumulándose en los suelos y la biomasa, mientras que el 35% acaba en los océanos.
  • Desde el periodo preindustrial la acidez ha aumentado un 26%. Al ritmo actual de emisiones de CO2, se prevé que aumentará de 100 al 150% para finales de este siglo.
  • El valor de los arrecifes de coral, gravemente amenazados, se estima en 25.700 millones de euros, por su repercusión en la pesca, el turismo, la salud y los hábitats marinos. Desde 1870 se estima que se ha perdido en torno a un 50% de cobertura.
  • La extensión de las zonas marinas protegidas se ha duplicado desde el año 2010, pero se debe seguir trabajando para poder salvaguardar las áreas clave de biodiversidad.
  • En torno a 100-300 millones de personas que viven en áreas costeras se están viendo amenazadas debido a la pérdida de la protección del hábitat costero.
  • En todo el mundo, la proporción de la población de peces marinos que se encuentran dentro de niveles biológicamente sostenibles disminuyó del 90% en el año 1974 al 67% en 2015.
  • El primer acuerdo internacional vinculante desarrollado expresamente para combatir la pesca INDNR, el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto, entró en vigor en junio de 2016. En marzo de 2019 contaba con 59 estados parte y una organización miembro, la Unión Europea, que representaba a sus 28 estados miembros.
  • Aproximadamente 120 millones de trabajadores en todo el mundo, de los cuales el 97% vive en países en desarrollo, dependen directamente de las cadenas de valor de la pesca de captura comercial para su subsistencia. Casi la mitad de esta fuerza laboral son mujeres.
  • El nivel del mar ha aumentado en todo el mundo alrededor de 15 cm durante el siglo XX, actualmente aumenta más del doble de rápido (3,6 mm por año) y los niveles podrían aumentar más de un metro para 2100 si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando fuertemente.

Metas del ODS 14

  • Para 2025, prevenir y reducir de manera significativa la contaminación marina de todo tipo, en particular la contaminación producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos marinos y la contaminación por nutrientes.
  • Para 2020, gestionar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros con miras a evitar efectos nocivos importantes, incluso mediante el fortalecimiento de su resiliencia, y adoptar medidas para restaurarlos con objeto de restablecer la salud y la productividad de los océanos.
  • Reducir al mínimo los efectos de la acidificación de los océanos y hacerles frente, incluso mediante la intensificación de la cooperación científica a todos los niveles.
  • Para 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, la pesca ilegal, la pesca no declarada y no reglamentada y las prácticas de pesca destructivas, y aplicar planes de gestión con fundamento científico a fin de restablecer las poblaciones de peces en el plazo más breve posible, por lo menos a niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible de acuerdo con sus características biológicas.
  • Para 2020, conservar por lo menos el 10% de las zonas costeras y marinas, de conformidad con las leyes nacionales y el derecho internacional y sobre la base de la mejor información científica disponible.
  • Para 2020, prohibir ciertas formas de subvenciones a la pesca que contribuyen a la capacidad de pesca excesiva y la sobreexplotación pesquera, eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y abstenerse de introducir nuevas subvenciones de esa índole, reconociendo que la negociación sobre las subvenciones a la pesca en el marco de la Organización Mundial del Comercio debe incluir un trato especial y diferenciado, apropiado y efectivo para los países en desarrollo y los países menos adelantados.
  • Para 2030, aumentar los beneficios económicos que los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados reciben del uso sostenible de los recursos marinos, en particular mediante la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo.
  • Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir la tecnología marina, teniendo en cuenta los criterios y directrices para la transferencia de tecnología marina de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental, a fin de mejorar la salud de los océanos y potenciar la contribución de la biodiversidad marina al desarrollo de los países en desarrollo, en particular los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados.
  • Facilitar el acceso de los pescadores artesanales en pequeña escala a los recursos marinos y los mercados.
  • Mejorar la conservación y el uso sostenible de los océanos y sus recursos aplicando el derecho internacional reflejado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que proporciona el marco jurídico para la conservación y la utilización sostenible de los océanos y sus recursos, como se recuerda en el párrafo 158 del documento «El futuro que queremos».

Periódicamente organismos nacionales e internacionales publican informes y reportes especializados de donde se han extraído los datos: