El artículo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reza lo siguiente:

Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

La tasa de desempleo de las personas con discapacidad en España es del 26%, 12 puntos por encima que el de las personas sin discapacidad. Si este dato, que cuadriplica la media de la UE (6,3%), fuese un indicador agregado de un país, sería la segunda tasa de paro más alta del mundo de entre los más de 100 países de los que el FMI tiene constancia de su desempleo, solo detrás de Sudáfrica (27,9%) y por encima de Sudán (22,1%), un país cuya historia más reciente ha sido marcada por la guerra.

Los datos evidencian la desigualdad para acceder al mercado laboral que sufren las personas con discapacidad. DKV, en su compromiso con el empleo y la discapacidad, impulsó en el año 2000 la Fundación Integralia DKV: una iniciativa que promueve la inserción laboral de personas con discapacidad. Integralia nació desde la firme creencia que el compromiso del sector empresarial con los grandes desafíos del planeta es condición imprescindible para afrontarlos. DKV SEGUROS fue empresa pionera en España en impulsar una estrategia de Responsabilidad Social Corporativa, ya hace 21 años. Un concepto, el de RSC, que indefectiblemente tenía que evolucionar a una fase más madura, la del Negocio Responsable, por la implicación de todas las áreas funcionales de la compañía en la gestión de la sostenibilidad empresarial.

Impacto del cambio climático y degradación del medio ambiente en la salud, discapacidad, prevención de la obesidad infantil y envejecimiento activo. Estos son los territorios sobre los que DKV vuelca su trabajo como empresa responsable. Integralia estuvo presente prácticamente desde el comienzo y pronto se convirtió en el proyecto estrella de DKV Es un proyecto sostenible, donde prácticamente el 100% del equipo tiene discapacidad –incluido Comité de Dirección- y que ha sido empoderado a la hora de conformar su propio destino y desarrollo profesional.

DKV puso la semilla a un proyecto rentable que ha ido autogenerando oportunidades laborales de forma independiente. En sus 20 años de historia casi 4.000 personas se han beneficiado de la Fundación, lo que demuestra la efectividad de este modelo para facilitar un derecho, el de acceder a un empleo, que demuestra estar mermado si nos ceñimos a lo que dicen las estadísticas. Hoy, 3 de diciembre, Día Internacional de la Discapacidad, estamos en la obligación de reflexionar sobre la desigualdad que genera el incumplimiento de este derecho y cómo el sector empresarial, Administraciones y entidades del tercer sector social, pueden seguir reduciéndola y alinearse con el ODS 8 (crecimiento económico inclusivo) y 10 (reducción de las desigualdades), al que Integralia lleva contribuyendo desde su existencia.

Quizá estemos en un momento de la historia donde más fácil es para el sector empresarial adoptar un comportamiento socialmente responsable. Y esto es ni más ni menos porque son los propios clientes de DKV – y resto de grupos de interés – los que lo están exigiendo. Las personas quieren un mundo mejor, y no dudarán un ápice en premiar con su fidelidad/lealtad a quien mejor cumpla con esta expectativa. No se debe tomar como una amenaza, sino como una oportunidad para participar de forma honesta en los grandes desafíos que la sociedad afronta en los próximos años.

Además, se cuenta con un marco realmente excepcional que alinea los criterios y aúna el esfuerzo de los grandes retos de forma global: los ODS, a los que DKV contribuye con sus iniciativas para mejorar la salud y el bienestar (ODS 3), sus acciones por el clima (ODS 13) y sus alianzas para lograr los objetivos de la Agenda 2030 (ODS 17), además de los que la Fundación Integralia ya cumple con la inserción laboral de personas con discapacidad con el trabajo decente y crecimiento económico para todos (ODS 8) y reducción de las desigualdades (ODS 10).

Hemos visto a personas con esclerosis múltiple, tetraplejías, cáncer, esquizofrenia, fibrosis quística, encontrar una oportunidad laboral negada durante muchos años gracias a Integralia. Reducir estas desigualdades y contribuir a que todas estas personas que nos rodean puedan construir una vida gracias al empleo es positivo para todos. Sin duda, el trabajo de Integralia consigue materializar el auténtico anhelo de DKV (y también de los ODS) cuando habla de Negocio Responsable, que es ni más ni menos ser parte activa en la construcción de una sociedad más humanizada.

D. Miguel García Lamigueiro Director de Comunicación y Negocio Responsable de DKV SEGUROS.