Reflexionando sobre la sostenibilidad del turismo/ masificación/ turismo fobia hay algunos aspectos en que la mayoría coincidimos:

  1. El turismo es generador de ingresos, actividad económica y empleo. El desarrollo de la capacidad turística de los núcleos urbanos tiene un impacto positivo en la economía de la ciudad.
  2. En muchas ciudades la demanda turística ha roto el equilibrio que debe existir entre turismo/residentes/actividades económicas; cada vez son más los ciudadanos que consideran que el exceso de turismo les afecta y perjudica.

El objetivo de “menos turismo, turismo de más calidad”, con frecuencia solo significa “no más camas hoteleras”. La demanda creciente, sin mayor oferta, lleva a incremento de precios y por tanto un mayor gasto. Limitar el turismo sin embargo es renunciar a una fuente de actividad económica y empleo.

A semejanza de los “polígonos industriales” y “parques comerciales” existentes en las periferias de las ciudades se debería reflexionar sobre la posibilidad de crear “parques turísticos”.

El turista no necesariamente necesita alojarse en el “centro” si sabemos resolver sus necesidades. Un turista busca un hotel en una zona agradable, con vida y posibilidades de ocio alrededor (shopping, restaurantes, actividades nocturnas…) y con fácil acceso a los puntos que desea visitar.

Imaginemos la construcción de un “polígono o parque turístico” en un espacio que urbanísticamente sea factible desarrollar.  El “polígono turístico” debería poder ser atractivo por su concepto no solo para los turistas sino también para los residentes por sus características mixtas de alojamiento/ocio/comercio.

La planificación del “parque turístico” preverá la construcción de un número importante de camas en varios establecimientos de diferentes líneas de calidades/precios; a su vez espacios para actividades de ocio o complementarias:

  • Restaurantes (potenciando gastronomía regional, pero también cocinas que pueden ser demandadas por los turistas -restaurantes para viajeros hindúes, judíos o musulmanes).
  • Zonas comerciales que se adapten al turismo (imaginemos el concepto de “las Rozas Village”).
  • Salas de eventos (conferencias, congresos… eventos para residentes en la ciudad – bodas, por ejemplo-).
  • Lugares de ocio nocturno.
  • Cines (salas con versión original que pueden ser disfrutados también por los turistas).
  • Zona verde que permita actividades de ejercicio físico (running…)

Es fundamental una comunicación fácil y económica con los puntos que los turistas desean visitar.

Este aspecto requiere una reflexión previa, se debe buscar que:

  • El transporte previsto, con una correcta planificación, puede ayudar en potenciar estancia en las ciudades más larga y que no todos los turistas vayan a los mismos lugares a la misma hora.
  • Si prevemos en todas las pernoctaciones hoteleras un pequeño valor destinado a subvencionar el transporte que se pone a disposición de los turistas. El parque turístico puede anunciar el fácil y gratuito acceso a los puntos de interés como uno de sus valores.  Diseñado el transporte para que el impacto positivo del turismo se extienda a zonas o puntos atractivos que no sean los “iconos turísticos”, transporte a aeropuerto, transporte a recintos feriales, potenciación de áreas de interés no masificados. Pongamos un ejemplo: en Madrid, parada en área de Serrano señalada como “de las mejores zonas de shopping” o en museos (ejemplo arqueológico) de evidente interés, pero menor demanda… o incluso puntos como Alcalá de Henares ciudad patrimonio de la Humanidad aun poco conocida por el turismo internacional.

Muchos turistas llegan con un limitado conocimiento sobre que pueden hacer en la ciudad que visitan… a esos viajeros, con el transporte ofrecido, se les puede ayudar para que su estancia no se centre exclusivamente en las zonas “icónicas”.

En el fondo que es un “Parque turístico”:

  • Nuevas camas hoteleras que no generan tensión con los residentes.
  • Un lugar de ocio, restauración, shopping para turistas y residentes, con el concepto para los locales de “zona internacional de la ciudad”.
  • Dinamizadores de áreas urbanas periféricas.
  • Favoreciendo una mejor distribución del turismo urbano en diferentes zonas.
  • Incentivando estancias más largas o repetición de viajeros.

Todos ganan: residentes y turistas.

Existen sin duda vías para no renunciar al incremento del número de turistas potenciando esta actividad fundamental y reduciendo los impactos negativos percibidos por la población residente.

Luis García Codrón, CEO Europamundo Vacaciones