La corrupción sigue siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos españoles. Así lo refleja el último barómetro del CIS, que la sitúa en quinto lugar, con un 17,3% de encuestados que lo habían citado.

A pesar de la importancia de este ámbito para la sociedad general y para el desarrollo de una economía mundial sostenible e inclusiva, la lucha contra la corrupción se posiciona como el bloque menos trabajado por las empresas españolas adheridas al Pacto Mundial según el estudio anual de la Red Española Comunicando el progreso 2019. La integración de los ODS y los Diez Principios en las empresas españolas. En él se muestra cómo las empresas siguen encontrando dificultades para establecer políticas o prácticas relacionadas con esta temática. Tanto es así que el porcentaje de empresas que disponen de políticas y acciones en este área ha disminuido ligeramente respecto al año anterior. En concreto, según la consulta, éste se sitúa en un 77% frente al 79% del 2018.

En este aspecto, es necesario matizar que, al igual que en otros ámbitos de la sostenibilidad, continúa viéndose una doble velocidad entre pymes y grandes empresas. En este caso, el 97% de las empresas del Ibex 35 y el 90% de las grandes empresas dispone de estas políticas mientras que en el caso de las pymes el porcentaje desciende a un 72%.

Para disminuir los riesgos en materia de corrupción y anticiparse, es necesario disponer de las herramientas adecuadas, ofrecer capacitación y formación a las plantillas para que las conozcan y puedan hacer un uso correcto de ellas, así como reportar públicamente las incidencias detectadas.

Entre las herramientas más comunes dentro de este área se encuentra el canal ético o de denuncias, que funciona como una alerta temprana de posibles irregularidades detectadas dentro de la organización. Este mecanismo es utilizado por un 91% de las entidades del principal índice bursátil español y por un 40% del total de las entidades encuestadas, porcentajes que mejoran respecto al anterior ejercicio. Sin embargo, es destacable mencionar el hecho de que, a pesar de contar con estos canales de denuncias, el reporte de los casos de corrupción identificados sigue siendo muy bajo.  Tan sólo el 1 7% de las empresas españolas adheridas a la iniciativa y el 43% de las compañías del Ibex 35 han presentado esta información en el último ejercicio.

El reporte de información relativa a los resultados obtenidos de las herramientas anticorrupción es esencial para fomentar la transparencia y el buen gobierno de la organización. En este sentido, la información aportada sobre los beneficios obtenidos país por país y los impuestos pagados presenta cifras bajas. Tan sólo un 19% del total de las entidades adheridas que afirman realizar esta acción, cifra que asciende hasta el 57% en el caso de las empresas del Ibex 35.

Por otro lado, una de las áreas dentro de la empresa donde es clave contar con mecanismos de control anticorrupción es la cadena de suministro. Llama la atención en contraposición de los datos anteriormente mostrados que, en la gestión de la cadena de suministro podemos observar un significativo número de entidades que están realizando acuerdos con proveedores y subcontratistas sobre la materia. En concreto, estas prácticas son realizadas por el 26% de las empresas consultadas, siendo éste, además, un porcentaje mayor al del resto de los bloques analizados. Otro dato relevante en aspectos relacionados con la cadena de suministro es que, teniendo en cuenta la consulta, el 22% de las empresas españolas adheridas al Pacto Mundial indican disponer de un código de conducta para proveedores, porcentaje que se eleva al 43% entre las empresas del IBEX35.

Por último, la lucha contra la corrupción es la temática que menos se aborda en las formaciones dirigidas a empleados; un 26% de las entidades indican que llevan a cabo programas de capacitación y concienciación, por detrás de los demás bloques temáticos analizados (medioambiente, derechos humanos y normas laborales). Sensibilizar a las plantillas, red de colaboradores, proveedores… es una manera de contribuir también a las metas del ODS 16: Paz justicia e instituciones sólidas que mayor relación presentan con el sector privado.