La semana de la Igualdad de Género nos permite reflexionar sobre los avances en esta materia en los últimos años y, especialmente, sobre el camino que queda por recorrer. En BME vivimos con especial ilusión la organización, junto a la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas, del Toque de Campana por la Igualdad de Género, que este año celebramos el día 4 de marzo.

Es la tercera edición que acogemos en el Palacio de la Bolsa de Madrid y cada año percibimos un mayor interés por parte de emisores, bancos, sociedades y agencias de valores, gestoras de fondos y público en general. Es una muy buena señal que nos anima a seguir trabajando en esta línea.

Pensamos que este Toque de Campana es la mejor forma de simbolizar el compromiso de nuestra empresa con este derecho fundamental y, a la vez, de reflexionar sobre el papel protagonista que el sector privado, representado en los mercados de valores, debe jugar en este objetivo. Las empresas tenemos mucho que decir en materia de igualdad. Además, vivimos en un contexto en el que se analiza cada vez más nuestra aportación a la sociedad, algo que sólo puede ser positivo para todos.

En BME conocemos bien el impulso a la sostenibilidad que pueden suponer las empresas y los mercados de valores. El auge de la inversión sostenible, que tiene en cuenta aspectos como el respeto a la diversidad y a la igualdad de género, es una buena prueba de ello.

Además de nuestra posición como gestores de los mercados de valores españoles, en BME también contribuimos a la igualdad de género como empresa cotizada, integrando en nuestra actividad diaria los más exigentes principios de buen gobierno. La sostenibilidad no es una moda y el compromiso con la igualdad de género, tampoco. Por eso es importante acompañar las palabras con medidas concretas. En BME tenemos claro que el respeto a la diversidad, en sentido amplio, es una riqueza para toda la compañía y un vector irrenunciable en nuestro día a día. Por eso formamos parte de iniciativas internacionales de responsabilidad social corporativa, como el Pacto Mundial de Naciones Unidas o la Sustainable Stock Exchanges. Y por eso elaboramos el año pasado la nueva Política de Responsabilidad Social Corporativa de BME y su Grupo, que sigue el Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas. Porque a las palabras las deben acompañar los actos.

En nuestra empresa contamos con tres mujeres en el Consejo, lo que acerca a nuestra compañía al 30% que recomienda la CNMV. Pero también ponemos especial interés en promover y cuidar el talento femenino de las generaciones más jóvenes. Su impulso es uno de los grandes activos de nuestra empresa. Estamos convencidos de la ventaja de trabajar en entornos diversos e igualitarios. Así lo atestiguan numerosos informes y así lo comprobamos a diario en nuestros centros de trabajo. Los equipos diversos aportan una mayor variedad de enfoques y permiten llegar más lejos.

Las empresas tenemos ante nosotras el atractivo reto de ser abanderadas de la igualdad de género. Creo que es alentador que muchas compañías estemos asumiendo este desafío. El ámbito laboral es decisivo en las vidas de todas las personas. Por eso, cuestiones como la conciliación, el respeto a la diversidad y la igualdad de trato son fundamentales para mejorar la sociedad y lograr la ansiada igualdad de género. Porque es lo justo, porque es lo mejor para la sociedad y, además, porque supone un fuerte impulso para la economía global. Sobran los motivos, porque con la igualdad, en definitiva, ganamos todos.

Beatriz Alonso-Majagranzas, directora de Renta Variable de BME.