Este artículo está basado en la jornada Perspectives from Europe on Leadership in a Global Crisis organizada por el Pacto Mundial de Naciones Unidas el 12 de mayo de 2020. Puedes verlo aquí.

Tras la aparición de la COVID-19, las sociedades alrededor del mundo se han visto obligadas a adoptar medidas como el distanciamiento social y a paralizar la gran mayoría de actividades económicas y sociales para aplacar los impactos del virus sobre la salud. Estas medidas, sin duda han ayudado a frenar la propagación del virus, sin embargo, la economía global y las dinámicas sociales se han visto gravemente afectadas.

La vulnerabilidad de las sociedades globales frente a fenómenos que se encuentran fuera de nuestra capacidad de control ha sido uno de los mayores aprendizajes adquiridos a raíz de esta crisis. En febrero de 2020, desde el Pacto Mundial de Naciones Unidas se realizó una llamada a la acción para afrontar la pandemia de la COVID-19 y sus impactos en todo el mundo. Lise Kingo, Directora Ejecutiva declaró que el mundo después de la COVID-19 se definirá por las acciones que tomemos hoy. Hemos de trabajar juntos en solidaridad para asegurarnos de que nadie se quede atrás en línea con lo dictado en la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los problemas globales requieren de soluciones globales, pero simultáneamente han de tomarse acciones en el ámbito local y regional. En Europa, la COVID-19 ha puesto de manifiesto las desigualdades bajo las cuales funciona actualmente el continente; los impactos derivados de la crisis han resultado más agresivos en las personas en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión. Además, ha resaltado el papel crucial que jugarán las empresas en la recuperación de esta pandemia a través de la generación de empleo o la adopción de medidas que permitan adaptar las condiciones laborales a la “nueva normalidad”.

Aprendizajes: la visión de la Comisión Europea y la UNECE

Las medidas implementadas por las naciones europeas ante la pandemia del Coronavirus han sido variadas, sin embargo, el distanciamiento social ha sido un elemento común que ha resultado crucial para detener la propagación del virus en la región. Desde la Comisión Europea y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE) se remarca la importancia que tiene la resiliencia de los sistemas sociales para garantizar el bienestar común y la capacidad de reacción y acción ante situaciones como la que atravesamos actualmente. La transformación de las sociedades actuales hacia sociedades más sostenibles, que pongan la salud en el centro, será fundamental.

Destaca el papel crucial que juegan los gobiernos y la administración en general; la voluntad política será un factor clave para la construcción de sistemas que prioricen la protección social y el cuidado medioambiental, alineando las estrategias públicas a marcos clave como pueden ser el Pacto Verde Europeo (Green Deal) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para lo cual será necesario que los gobiernos europeos trabajen de manera conjunta y coordinada. Además, ambos organismos coinciden en que el multilateralismo jugará un papel fundamental en la recuperación de la crisis; es necesaria la construcción de mecanismos de respuesta conjuntos que permitan a la región estar preparada ante amenazas futuras.

Propuestas para el sector empresarial: Pacto Verde Europeo y Agenda 2030

El sector empresarial está viviendo cambios sin precedentes y su capacidad de adaptación a la “nueva normalidad” será un factor determinante para garantizar la continuidad de los negocios. La tecnología y la digitalización serán a partir de ahora herramientas indispensables para la gran mayoría de los sectores, además, la integración en la estrategia empresarial de medidas alineadas a la RSC que permitan poner a las personas en el centro, reducir los impactos ambientales y garantizar la solvencia de las compañías serán fundamentales para asegurar su sostenibilidad en el tiempo.

Frans Timmermans, Comisionado De Clima y Vicepresidente Ejecutivo de la Comisión Europea es claro al afirmar que las empresas han de tomar el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030 como marcos para guiar sus estrategias empresariales. ‘’Hemos de movilizar la máxima cantidad de recursos para que la región europea se recupere, evitando errores como invertir en el modelo económico anterior a la crisis. Ésta es una oportunidad para crear una región más sostenible y verde, tomando el Pacto Verde Europeo y los ODS como marcos principales; las empresas han de utilizar estos dos marcos e impulsar tres ámbitos: la economía verde, la digitalización e invertir en su propia resiliencia y capacidad de adaptación’’.

Es también importante la necesidad de innovar para desarrollar negocios más sostenibles y evitar que esta crisis “detenga” el compromiso de las compañías con la sostenibilidad. Olga Algayerová, Secretaría Ejecutiva de la UNECE, plantea que esta crisis nos da la oportunidad de repensar, reconectar y reconstruir los negocios con un enfoque más sostenible que integre de manera transversal estrategias basadas en la economía circular y los ODS; solo de esta manera estaremos listos para afrontar posibles crisis futuras.

Retos a futuro: la resiliencia, el largo plazo y la sostenibilidad.

La vulnerabilidad ante posibles crisis futuras representa el punto de partida para el liderazgo de los países y la comunidad empresarial europea. Frans Timmermans destaca la necesidad de recuperar la confianza de las personas en los gobiernos y, también, entre las naciones que componen la región, para fijar objetivos y mecanismos comunes de respuesta a crisis. Por otro lado, las acciones y estrategias empresariales han de ser certeras e incluir a la sostenibilidad como uno de sus ejes principales, apostando por soluciones inclusivas y solidarias, que cumplan con el lema de “no dejar a nadie atrás”.

Hoy más que nunca en Europa, los gobiernos y las empresas han de invertir en resiliencia, en el largo plazo y en la construcción de un sistema financiero europeo verde y sostenible. Solo así se conseguirá superar esta crisis sin precedentes y otras futuras crisis que requieran al igual que esta, de respuestas innovadoras, inclusivas e inmediatas.