Como ha declarado el Secretario general de Naciones Unidas António Guterres, “la pandemia de la COVID-19 no es solo una emergencia sanitaria. Es una crisis económica, una crisis social y se está convirtiendo en una crisis de derechos humanos.”

Y es que, los efectos de esta pandemia afectan y afectarán duramente a los derechos humanos, siendo sus riesgos especialmente notables en los colectivos que sufren exclusión social, en los cuales ya se observa un aumento de las desigualdades y los casos de discriminación. Ejemplo de ello es la situación de los más de 1.800 millones de personas que viven en la calle[1], para las que son prácticamente imposibles de cumplir las medidas de confinamiento y distanciamiento social; o para 2.200 millones de personas en todo el mundo para las que lavarse las manos regularmente no es una opción, por carecer de acceso a agua limpia[2]. Hay que tener en cuenta que las repercusiones de la pandemia se harán notar incluso después de que la enfermedad esté presente. En concreto, se calcula que esta crisis puede llevar a la pobreza a entre 341 y 611 millones de personas en todo el mundo, la mayoría en África, Asia y América Latina.

Es por ello que la Red Española del Pacto Mundial, considerando el impacto de esta crisis en los derechos de la población, ha publicado la guía Derechos humanos y COVID-19: claves para el sector privado. Éste tiene por objetivo impulsar la respuesta de las empresas a la pandemia desde una perspectiva de derechos humanos para hacer frente a esta emergencia.

El documento destaca así cómo el coronavirus está afectando a los derechos humanos recogidos en la “Declaración Universal de los Derechos Humanos” proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París el 10 de diciembre de 1948. En concreto, según la Red Española, esta crisis sanitaria y económica está poniendo en riesgo el derecho a la vida, a la salud, a la libertad de circulación y al trabajo decente.

Ante esta emergencia, la guía señala el papel de las empresas, independientemente de su sector, actividad o tamaño, como clave para minimizar los daños que está provocando la pandemia. En concreto destaca que el sector privado tiene la responsabilidad de que sus acciones no generen impactos negativos en los derechos de sus grupos de interés, evitando situaciones de discriminación, y poniendo el foco en los colectivos más desfavorecidos.

De esta forma, el documento sugiere la adopción del marco de los Principios Rectores sobre las Empresas y Derechos Humanos de la ONU como herramienta para hacer frente a esta situación. De hecho, señala que la aplicación de un proceso de debida diligencia en toda la cadena de valor, identificando los impactos negativos en los diferentes ámbitos de los derechos humanos, puede ayudar a dar otra perspectiva a las medidas tomadas y a profundizar en soluciones que pongan en el centro a las personas. Para ejemplificar la importancia de este mecanismo en la guíase especifican algunos de los posibles impactos negativos de la COVID-19 a lo largo de la cadena de valor de la empresa:

Asimismo, en su afán por guiar a las empresas en la lucha contra la pandemia, la Red Española propone siete acciones que las empresas pueden adoptar para hacer frente a la crisis de la COVID-19 desde una perspectiva de derechos humanos. Éstas son:

  1. Evaluar los impactos negativos en derechos humanos a lo largo de toda la cadena de valor.
  2. Asegurar y fortalecer los mecanismos de no discriminación.
  3. Poner el foco en la seguridad de las y los trabajadores y sus puestos de trabajo.
  4. Apoyar a los empleados y empleadas de la cadena de suministro.
  5. Garantizar los derechos de clientes y consumidores.
  6. Atender especialmente a las personas y colectivos más vulnerables.
  7. Ser transparente con las comunicaciones realizadas y las medidas tomadas.

Por último, el documento destaca los puntos relativos a DD.HH. dentro del llamamiento a todas las empresas realizado por el Pacto Mundial de Naciones Unidas para que adopten medidas colectivas a fin de frenar el brote de COVID-19, apoyar a los trabajadores y facilitar la continuidad de las empresas para una rápida recuperación.

Descarga la publicación aquí.


[1] OACNUDH (18 de marzo de 2020). Housing, the front line defence against the COVID-19 outbreak https://www.ohchr.org/SP/HRBodies/HRC/Pages/NewsDetail.aspx?NewsID=25727&LangID=S

[2] Naciones Unidas (2020). COVID-19 and Human Rights – We are all in this together. https://www.un.org/sites/un2.un.org/files/un_policy_brief_on_human_rights_and_covid_23_april_2020.pdf