Después de un largo y tedioso confinamiento causado por la crisis sanitaria originada por la COVID-19, los gobiernos comienzan el plan de desescalada y lo que se ha denominado “la nueva cotidianidad”. Uno de los temas que está centrando gran parte del debate es la configuración de las ciudades. El repensar cómo serán las grandes urbes, donde vive más de la mitad de la población mundial, para dar respuesta a los requerimientos que la postcrisis va a exigir. La movilidad urbana, las zonas verdes y peatonales e incluso la arquitectura de las viviendas podrán experimentar cambios y adaptaciones. Por ello, y a colación de la situación actual, la Red Española del Pacto Mundial presenta el vídeo y las principales conclusiones de la charla con expertos “Nuevas ciudades ante nuevos desafíos” que se celebró en la Cumbre del Clima (COP 25), el pasado mes de diciembre en Madrid. Los expertos que participaron fueron Sara Perales, Consejera Delegada de Green Blue Management TYPSA (Técnica y Proyectos S.A.); Sergio Colado, Fundador de Nechi Ingeniería y Javier Cortes, Head Local Engagement at United Nations Global Compact Cities Programme.

El encuentro giró en torno al Objetivo de Desarrollo Sostenible 11: “Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”. Este Objetivo global, recogido en la Agenda 2030 de Naciones Unidas, pretende conseguir ciudades y comunidades sostenibles a través del acceso de toda la población a viviendas, servicios básicos y medios de transporte adecuados, asequibles y seguros, especialmente para las personas en situación de vulnerabilidad y fomentando en las ciudades la reducción del impacto medioambiental, las zonas verdes y espacios públicos seguros e inclusivos, un urbanismo sostenible y una mejora de las condiciones en los barrios marginales. Además, se busca preservar el patrimonio cultural y natural del mundo, hacer frente a los impactos de los desastres naturales en los asentamientos humanos y fortalecer el vínculo entre las zonas urbanas y rurales para generar un desarrollo que beneficie a ambas.

La construcción de confianza para abordar los desafíos que conlleva la transformación de las ciudades es por lo que aboga Cortés: “además de los límites medioambientales, éticos y financieros, estamos en una revolución tecnológica con sociedades más interconectadas, más trasparentes, más complejas y globalizadas que nunca, en la que la divisa principal es la construcción de confianza en este espacio común que son las ciudades”. También, apuntó que para llevar a cabo estos procesos de construcción de confianza los ODS son el escenario marco para identificar objetivos comunes y compartidos: “es un espacio donde converger todos los actores para cristalizar esa confianza que se debería construir trabajando desde un enfoque de alianza público-privada”.

La Nueva Agenda Urbana de Naciones Unidas busca crear ciudades y asentamientos humanos justos, seguros, sanos, accesibles, asequibles, resilientes y sostenibles y habitar en ellos, a fin de promover la prosperidad y la calidad de vida para todos. En este sentido, Colado destacó el tema de la movilidad, un tema clave en el ámbito de la ciudad sostenible o Smart cities, que conlleva dos grandes variables: la contaminación y el incremento del ruido, “esto provoca tres temas críticos: el aumento de la mortalidad, la morbilidad y los trastornos mentales y estás problemáticas no lo soluciona el modelo actual de ciudades, por ello, es fundamental trabajar por ciudades más amigables”.

Las empresas tienen un rol clave para lograr las metas propuestas por el ODS 11, introduciendo criterios de movilidad sostenible a nivel interno, fomentando las infraestructuras y procesos sostenibles, preservando el patrimonio cultural y natural e invirtiendo en la protección de las personas potencialmente afectadas por desastres naturales. En este sentido, Perales destacó como TYPSA está trabajando en un gran desafío para las ciudades: el tratamiento del agua de lluvia. Apuntó, que hasta ahora se ha gestionado como un desperdicio, pero “el agua que cae del cielo es un valioso recurso, el habitual sellado del suelo rompe el trascurso natural del agua, creado problemas en las superficies de las ciudades. Otra manera de gestionar este recurso son los sistemas de drenaje sostenibles. La Smart citie no solo son soluciones tecnológicas, también es la recuperación de técnicas ancestrales como el empleo de aljibes en nuestra casas y barrios para que esa agua de lluvia sea un recurso válido, utilizar pavimentos filtrables, o integrar soluciones en el paisaje urbano, por ejemplo, una mediana que recoge el agua y la trata para que se pueda aprovechar para el riego”.