El deterioro de la salud de los océanos se ha ido acentuando en los últimos años debido en gran parte al avance del cambio climático, el aumento constante de la contaminación y basura oceánica y la sobreexplotación de los recursos marinos con la inevitable consecuencia de la destrucción de este preciado hábitat. Esta alarmante situación no pone en peligro sólo el ecosistema marino, sino también otros grandes desafíos de la Agenda 2030, como el cambio climático. Según palabras de Lise Kingo, CEO y directora ejecutiva de UN Global Compact, “La forma en que protejamos y gestionemos el océano determinará gran parte de nuestro éxito en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, y las empresas que están conectadas al océano tienen un papel fundamental que desempeñar.”

El Pacto Mundial de Naciones Unidas, como parte de su mandato para difundir la Agenda 2030 entre el sector privado, ha querido hacer hincapié en este área, habitualmente muy poco abordada y que, sin embargo, ha demostrado ser vital para la supervivencia del planeta y la personas. Por ello, ha realizado un llamamiento para que todas las empresas, independientemente de que participen o no en el sector marítimo, adopten los Principios para un Océano Sostenible.

Estos Principios fueron lanzados el pasado mes de septiembre de cara a la celebración de la Cumbre de los Océanos de Naciones Unidas que se celebraría en 2020 y pretenden apoyar los esfuerzos para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y el Programa de Acción 2030. Para su elaboración se contó con la opinión de empresas del sector, ONGs implicadas, instituciones académicas y otros organismos de las Naciones Unidas. El resultado fue la creación de 9 Principios basados en los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre derechos humanos, trabajo, medioambiente y lucha contra la corrupción. Éstos están diferenciados en tres bloques: (1) Salud y productividad del océano; (2) Gobernanza y compromiso y (3) Datos y transparencia; y cuentan en la actualidad con más de 60 entidades adheridas, de las cuales más de 20 son españolas.

A grandes rasgos, a través de la firma de estos Principios, las empresas se comprometen a adoptar medidas para prevenir la contaminación marítima y la acidificación de los océanos, evaluar y planificar sus impactos, así como gestionar su uso de los recursos marinos para garantizar la sostenibilidad de este ecosistema a largo plazo, respetar y apoyar el desarrollo de normativas de protección del océanos, y ser transparentes en cuanto a sus actividades e impactos en este ecosistema.

Asimismo, estos Principios alientan a los firmantes a “considerar las oportunidades de negocio sostenibles que promuevan o contribuyan a restaurar, proteger o mantener la salud del océano y la productividad y los medios de vida que dependen de ellas.” Y es que, garantizar un medioambiente marino saludable no sólo es necesario para que muchas empresas que basan su actividad en los océanos sigan operando a largo plazo, sino que, innovar e invertir en nuevas soluciones oceánicas también ofrece una importante oportunidad comercial para otros sectores. En este sentido, UN Global Compact hace hincapié a través del informe “Global Goals, Ocean Opportunities” en las oportunidades que nos brinda el océano en cuanto a la aportación de alimentos, minerales, medicinas, energía limpia, segura y asequible y un transporte más eficiente y con menos emisiones de carbono. En definitiva, recursos imprescindibles para garantizar la supervivencia humana y el cumplimiento de la Agenda 2030.

Consulta los Principios para un océano sostenible aquí.