Entrevista a la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por la celebración del Día Mundial de Los Océanos.

¿Qué nos puede contar sobre su proyecto LIFE INTEMARES, ganador del ODS 14 en la segunda edición de los Reconocimientos go!ODS?

Desde la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico coordinamos el proyecto LIFE INTEMARES con el objetivo de avanzar hacia un nuevo modelo que permita gestionar de forma activa los casi 300 espacios marinos protegidos españoles de la Red Natura 2000, la mayor red de espacios protegidos del mundo, con la participación social y la ciencia como herramientas fundamentales para la toma de decisiones.

Se ha puesto en marcha un ambicioso programa de acciones de investigación, conservación, vigilancia, gobernanza, capacitación, sensibilización y educación ambiental. Hasta el momento se han involucrado más de 6.500 personas y 800 organizaciones.

Con INTEMARES se abre un escenario único para promover las oportunidades que pueden ofrecer los espacios marinos de la Red como áreas de referencia de un nuevo modelo de gestión sostenible.

El proyecto integra otros fondos que canalizamos en convocatorias de ayudas. Apoyamos la sostenibilidad de las actividades pesqueras a través del Programa pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca. Con el Programa empleaverde, que cofinancia el Fondo Social Europeo, promovemos el empleo y el emprendimiento verde y azul. Finalmente, financiamos proyectos que contribuyan a la protección de la biodiversidad marina con fondos propios.

Desde el punto de vista de su organización,  ¿cuáles son los principales retos para alcanzar un océano sostenible en 2030 a nivel global? ¿Y local?

El océano sigue sufriendo múltiples amenazas como la acidificación, la destrucción de hábitats, la pérdida de biodiversidad, la contaminación marina y el cambio climático, derivadas en gran medida de prácticas no sostenibles e impactos. Es urgente poner en marcha iniciativas ambiciosas y coordinadas que permitan abordar los retos que afrontamos a nivel global y local.

A nivel global, el uso del medio marino se ha incrementado en los últimos años, con demandas crecientes en tráfico, turismo, pesca y otros sectores, en un espacio  todavía por ordenar. Por otro lado, las competencias de gestión son compartidas entre diferentes administraciones a nivel internacional, nacional, regional y local, por lo que la planificación resulta fundamental.

Para alcanzar un océano gestionado de forma sostenible en 2030, debemos reducir de forma sustancial las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger y restaurar los ecosistemas, gestionar de forma cuidadosa los recursos naturales, promover energías renovables, aplicar soluciones de adaptación al cambio climático basadas en la naturaleza, así como declarar suficientes áreas marinas protegidas.

Para ello, es imprescindible avanzar en el conocimiento del medio marino, reforzar los mecanismos de coordinación entre diferentes administraciones a nivel territorial y sectorial, así como avanzar hacia una estructura de gobernanza y coordinación del medio marino desde un enfoque participativo que integre a todos los gestores y actores y hacia la integración de todas las políticas que afectan al medio marino y la ordenación del espacio marino.

También es necesario alcanzar el objetivo de 30% de áreas marinas protegidas sobre la base de una gestión activa, así como reforzar los mecanismos de financiación necesarios, dirigiendo fondos con objetivos de conservación y desarrollo a las áreas protegidas en el mar, y asegurar los recursos necesarios de medios y personal para afrontar adecuadamente los retos de la gestión y la vigilancia del medio marino a nivel local.

Los ciudadanos también tienen un papel importante. Reducir el uso de plásticos, elegir actividades turísticas sostenibles, consumir pescado local y apoyar iniciativas de conservación marina son algunas de las acciones que pueden llevar a cabo para ayudar a la salud de nuestros océanos.

Las decisiones que adoptemos ahora son fundamentales. Aún estamos a tiempo de afrontar este reto entre todos para proteger el océano y garantizar nuestro bienestar.

¿Cómo cree su organización que el sector empresarial puede contribuir al ODS 14 Vida Submarina?

Desde la Fundación Biodiversidad apoyamos el desarrollo económico compatible con la conservación y uso sostenible del patrimonio natural y la biodiversidad.

En este contexto, el sector empresarial juega un papel fundamental y puede contribuir al ODS 14 Vida submarina apostando por un modelo productivo sostenible en el marco de una economía azul.

La conservación de los ecosistemas marinos brinda oportunidades sociales y económicas. Un ejemplo son los espacios marinos de la Red Natura 2000, un marco donde las actividades socioeconómicas se pueden desarrollar en estas áreas de forma sostenible y respetuosa con el medio marino.

El sector empresarial también puede impulsar acciones relacionadas con la creación de empleo, la capacitación, formación y asesoramiento para la transición hacia un modelo sostenible para el crecimiento azul, así como acciones para prevenir y reducir la contaminación marina o llevar a cabo campañas de sensibilización.

Por último, y en el marco de su Responsabilidad Social Corporativa, las empresas pueden fomentar proyectos y actuaciones de conservación de la biodiversidad marina.