Reza la RAE que la primera acepción de la palabra éxito es el “resultado feliz de un negocio, actuación, etc”. Y este concepto abstracto de lo que sería o no un resultado feliz ha ido evolucionando en las últimas décadas hasta verse puesto en entredicho por el criterio de la sostenibilidad y ahora ha sido sacudido por las consecuencias económicas y sociales de la pandemia sanitaria vigente.

El éxito de un proyecto empresarial está cambiando gracias a los factores ecológicos, sociales y tecnológicos. No hay finales felices, si no lo son para todos. Así lo defiende el Pacto Mundial de Naciones Unidas y sobre este punto trabaja su último proyecto, el SDG Ambition, un nuevo programa coordinado a nivel internacional para elevar la ambición de las empresas en materia de ODS.

Que la Agenda 2030 se convierta en el marco de acción empresarial es uno de los principales objetivos, lo cual implica que la finalidad última de las compañías no está en repartir pingües beneficios a sus inversores, independientemente de las consecuencias. La manera de hacer negocios legítima ha cambiado y ahora, la iniciativa líder en sostenibilidad, trabaja con vistas a un futuro próximo de diez años, para que los negocios sostenibles y con principios sean los más exitosos.

Las cifras macroeconómicas y los estudios llevados a cabo por el Pacto Mundial de Naciones Unidas apuntalan la necesidad de este programa intensivo. Por ejemplo, el aumento de las desigualdades está desestabilizando a las comunidades y los mercados en los que operan las empresas y el 88% de los CEOs de las empresas del Pacto Mundial considera necesario que los sistemas económicos vuelvan a centrarse en un crecimiento equitativo.

El clima y la degradación medioambiental también se están convirtiendo en verdaderos desafíos operativos, que van desde la modificación de los períodos de cosecha hasta alterar las operaciones de las plantas y afectar a la oferta y la demanda. Los CEOs sitúan ahora la degradación medioambiental como la segunda cuestión más importante para sus estrategias competitivas.

Más de tres cuartas partes (el 76%) de los CEOs preguntados creen que la sostenibilidad y la confianza serán fundamentales para la competitividad en su sector en los próximos cinco años. Como consecuencia de ello, los criterios de éxito empresarial y los modelos económicos están cambiando. Las empresas con éxito serán aquellas que satisfagan las necesidades del mayor número posible de personas, utilicen el menor número posible de recursos y entablen un diálogo significativo con sus grupos de interés. Es un llamamiento positivo para redefinir el crecimiento y el trabajo de nuevas maneras que mejoren nuestras vidas y nuestro mundo. Los nuevos criterios de éxito para el futuro respaldarán un conjunto más amplio de objetivos empresariales, que incluyen:

  • Desarrollar soluciones para hacer frente a los mayores desafíos del mundo: Las empresas multinacionales tienen la mentalidad y los recursos necesarios para abordar los problemas más urgentes del mundo en el centro de la innovación y el desarrollo empresarial.
  • Redefinir el éxito empresarial sobre la base de un propósito y con una visión más amplia de los grupos de interés. Las expectativas están llevando a las empresas a superar los estándares establecidos desde hace mucho tiempo para que el desempeño financiero incluya indicadores de impacto, resiliencia y un mayor sentido de responsabilidad compartida para el futuro de la humanidad.
  • Adoptar un modelo de liderazgo más centrado en las personas. La transformación significará un cambio en la organización y una mejora de las capacidades en todos los niveles para dar rienda suelta a la creatividad, la agilidad y la resolución de problemas con el fin de ofrecer soluciones receptivas más rápidamente. Los ODS proporcionan un marco único — con un nivel de ambición integrado — para que todos los grupos de interés y las empresas alineen sus organizaciones con factores medioambientales y sociales que serán importantes a la hora de medir el éxito, como la buena salud o la reducción de los residuos.
  • Un enfoque en ODS basado en Principios. La clave para la consecución de los ODS es comportarse y funcionar sobre la base de principios. Crear una empresa resiliente y sostenible en una época de cambios exponenciales exige alinearse con los Diez Principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas. Derivados de las Declaraciones y Convenciones de Naciones Unidas, estos Principios universales representan los valores fundamentales que las empresas deben integrar en sus estrategias y operaciones diarias. Sin estos elementos fundacionales que anclen nuestro enfoque en los ODS, corremos el riesgo de socavar el progreso y poner en riesgo a las personas.

Estos y otros contenidos se incluyen en los materiales de la iniciativa SDG Ambition, traducidos por la Red Española. Más información en el Marco de Aplicación de los ODS del Pacto Mundial, SDG Ambition: ampliar el impacto de las empresas en la Década de Acción.